Real Betis

Europa, un nuevo impulso

  • La clasificación para disputar una competición continental sitúa al club bético ante una oportunidad de crecimiento

  • Con más ingresos, la plantilla también será retocada

Lorenzo Serra Ferrer junto a Quique Setién, en un entrenamiento del equipo. Lorenzo Serra Ferrer junto a Quique Setién, en un entrenamiento del equipo.

Lorenzo Serra Ferrer junto a Quique Setién, en un entrenamiento del equipo. / juan carlos muñoz

La clasificación matemática para la Liga Europa conseguida el pasado lunes coloca al Betis ante una nueva realidad que le permitiría ese ansiado crecimiento que tanto se ha resistido en los últimos años. El aumento de los ingresos, tanto por la disputa de una competición europea como por lo que suponga en patrocinios o taquillas, significará ese paso adelante que irá acompañado también de una mejora de la plantilla con la idea de mantener la competitividad en las tres competiciones. Eso sí, ahora la idea del cuerpo técnico pasa por asegurar la quinta o sexta plaza, las que otorgan un sitio fijo en la fase de grupos de la Liga Europa y así evitar la problemática de disputar tres previas en verano.

Si el vicepresidente deportivo, Lorenzo Serra Ferrer, ya tenía en mente retocar la plantilla para hacerla más competitiva, tras la revolución realizada el pasado verano entre entradas y salidas, ahora también se pretenden añadir una serie de refuerzos que eleven la calidad del equipo. A los fichajes ya ultimados de Pau López, Inui y Canales, los técnicos pretenden añadir otros elementos que permitan afrontar con garantías tanto el regreso a una competición continental como el campeonato liguero, esa competición que marca el crecimiento verdadero de un equipo. Pese al excelente rendimiento ofrecido en esta campaña, posiciones como las de Guardado o Javi García, entre otras, necesitan ser dobladas para evitar una acumulación de esfuerzos que puedan originar contratiempos a lo largo de una temporada que, al menos, tendría ocho encuentros más que este año.

El propio Quique Setién, en declaraciones posteriores al duelo ante el Málaga, reconocía que la experiencia de dirigir a un equipo en tres competiciones será nueva tanto para él como para su cuerpo técnico. Incluso el preparador verdiblanco ya ha compartido impresiones tanto con Serra Ferrer, que ya sufrió este aspecto en sus dos etapas como entrenador del Betis, como con Marcos Álvarez, el preparador físico y otra figura que también ha participado en la configuración de plantillas europeas.

El esfuerzo económico realizado por los dirigentes en esta temporada para transformar la plantilla provoca que el Betis necesite afinar también en esos refuerzos de la próxima campaña. Eso sí, el club cuenta con una serie de ingresos añadidos que permitirán volver al mercado para mejorar en algunos puestos. Al traspaso de Pezzella a la Fiorentina -se confía en que el club italiano ejerza la opción de compra de unos diez millones de euros- se añadirán otras ventas de jugadores de la actual plantilla y que generarán ingresos para afrontar nuevas incorporaciones.

Otra entrada de dinero se producirá con la disputa de la Liga Europa. A la espera de que la UEFA anuncie las partidas económicas que se destinen al próximo año -a partir de 2018 se inicia un nuevo ciclo con un aumento de las cantidades-, en la actual temporada los equipos que participaron en la fase de grupos recibieron unos 2,6 millones de euros. También hubo una prima de 360.000 euros por cada victoria y 120.000 euros por cada empate durante la fase de grupos. Además, se dio una prima de clasificación a los equipos que disputaron los dieciseisavos de final. Los ganadores de cada grupo recibieron 600.000 euros, mientras que los segundos clasificados tuvieron un premio de 300.000. Por jugar los dieciseisavos, los equipos recibieron 500.000 euros, mientras que los participantes en los octavos sumarán 750.000 a sus arcas. En los cuartos de final la recompensa ha sido de un millón de euros, y los cuatro semifinalistas recibirán 1,6 millones. El campeón de la UEFA Liga Europa conseguirá 6,5 millones de euros, mientras que el finalista ganará 3,5 millones. En el mejor de los casos, un equipo podría conseguir 15,71 millones de euros por jugar esta temporada la competición, aunque todo ello sin contar las cantidades variables (market pool). Estas cifras se verán ligeramente incrementadas el próximo año, aunque tampoco deben diferir demasiado.

A estos ingresos por la participación en la competición continental se sumarán también los patrocinios que la entidad pueda elevar o sumar por jugar en Europa, a la vez que también se registrará un aumento en los ingresos por taquillas, tanto con los abonos, en los que el club ya viene trabajando con vistas a comenzar la campaña nada más finalizar la Liga, como en la propia venta de entradas.

Todas estas circunstancias apuntan a que la clasificación europea debe significar un impulso deportivo a la entidad, siempre y cuando no se repitan los errores que se cometieron en la 2013-14 y que provocaron otra caída al abismo.

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