Día Europeo del Autismo

Principales síntomas del autismo

  • Estas son las señales que alertan sobre el TEA, una enfermedad que aflora en uno de cada cien niños y niñas en etapa educativa

El niño autista no busca consuelo en momentos de aflicción. El niño autista no busca consuelo en momentos de aflicción.

El niño autista no busca consuelo en momentos de aflicción.

Las señales de alarma del TEA (Trastorno del Espectro Autista) consisten en alteraciones de la conducta, la comunicación y las emociones. El Día Europeo del Autismo se presenta como un momento idóneo para recordar cuáles son los principales síntomas de una enfermedad que presentan 1 de cada cien niños en edad escolar. 

La asociación Autismo Sevilla advierte de que estas señales no son iguales en todos los niños ni en todas las edades. "Todas las personas con TEA comparten dificultades en el área de la socialización, la comunicación y la imaginación, sin embargo, su manifestación es muy heterogénea y se presentan diferencias a lo largo de la vida de una misma persona".

Los TEA son trastornos del desarrollo que tienen un origen neurobiológico y suelen dar la cara durante los tres primeros años de vida.

Aunque los expertos creen que estos trastornos surgen (casi con toda probabilidad) desde que se nace, carecemos de pruebas científicas, médicas ni biológicas para su detección.

Estos trastornos se manifiestan durante los tres primeros años de vida

Sin embargo, la observación del comportamiento o de la reacción ante ciertos estímulos pueden situarnos sobre la pista de un posible caso de autismo.

Síntomas del autismo en el campo de la comunicación

-El niño autista no responde cuando es llamado por su nombre.

-Presenta cierta dificultad para comprender lo que le decimos.

-No responde a la comunicación no verbal.

-Evita el contacto visual.

-Tiene muy limitado o nulo el uso de gestos habituales, como señalar.

- Ausencia de capacidad de imitación.

Síntomas del autismo en el área de las relaciones sociales

-Apenas presenta interés por los demás.

-Ausencia de búsqueda de consuelo en momentos de aflicción.

-Responde de manera muy escueta o limitada a las preguntas.

-Presenta comportamientos nada habituales para su edad a la hora de interactuar, por ejemplo, con otros niños.

-No transmite cuáles son sus preferencia o sus motivos de alegría.

-Presenta limitaciones en el desarrollo del juego simbólico, así como en la expresión y comprensión de emociones.

-Muestra, además, conductas repetitivas y estereotipadas: respuesta inusual a la estimulación sensorial, reacciones motoras extrañas y repetitivas.

-El niño autista también presenta resistencia a cualquier tipo de cambio en su rutina.

Los expertos advierten de que cuando estas señales se manifiestan de manera aislada no implican que el niño o la niña tenga TEA.

Simplemente, son señales que deben alertar a las familias y a los profesionales del riesgo de que se presente un trastorno de este tipo en el desarrollo.

De este modo, podremos favorecer la evaluación especializada que confirme o descarte un posible caso de TEA.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios