Sevilla

La Campana podrá tener ocho veladores en la calle trasera

  • Urbanismo legaliza las mesas que la confitería tiene en Rafael Padura y Santa María de Gracia

  • Se mantiene firme que en que la plaza siga libre de obstáculos

Un camarero de La Campana atiende la terraza de veladores de la calle Santa María de Gracia. Un camarero de La Campana atiende la terraza de veladores de la calle Santa María de Gracia.

Un camarero de La Campana atiende la terraza de veladores de la calle Santa María de Gracia. / juan carlos vázquez

La compensación a un negocio centenario, la posible solución a un conflicto que ha provocado debates trufados por la polémica. La confitería La Campana podrá tener hasta ocho veladores, 16 sillas y dos parasoles, pero no en la plaza, sino en la calle trasera, en la confluencia de Rafael Padura con Santa María de Gracia. Este negocio hostelero ya usa este espacio desde que cerró la cafetería La Reja, pero ahora lo hará con una licencia en regla, concedida a su nombre, y no con la presentación de una mera declaración responsable. El Ayuntamiento se mantiene firme en su disposición de no autorizar veladores en la plaza. No habrá ni un paso atrás al respecto, pero ha optado por esta vía para que la confitería -único negocio local en la plaza- pueda tener una terraza de veladores. Urbanismo no quiere hacer distinciones en la plaza porque entiende que se provocaría un agravio comparativo con los restantes negocios a los que también se retiró la licencia, que son fundamentalmente las franquicias de las dos multinacionales de comida rápida: Burger King y McDonald's.

La polémica por la supresión de las terrazas de veladores en la plaza de la Campana se intensificó en julio, cuando la confitería se lanzó a la recogida de firmas en apoyo a sus pretensiones. Instaló una pancarta con tal motivo en la fachada principal del negocio que fue objeto de debate en la asesoría jurídica de la Gerencia sobre su legalidad al tratarse de un edificio catalogado en el interior del conjunto histórico declarado de la ciudad. El alcalde se pronunció al respecto instando a la confitería a presentar una propuesta. Los responsables del negocio elevaron un escrito el pasado 27 de julio en el que insistían en la posibilidad de tener cinco veladores en la plaza y cinco en Sierpes, además de la terraza en el callejón de Rafael Padura. Anteriormente, el 31 de mayo, el negocio había solicitado licencia para la instalación de siete mesas, 28 sillas y dos parasoles en dicho callejón. Urbanismo ha aceptado parcialmente la petición última, rebajando el número de sillas a 16. Respecto al uso de la Campana y la calle Sierpes, los técnicos son firmes: se trata de enclaves afectados por el denominado Plan de Ordenación de Terrazas de Veladores de la Campana aprobado el 1 de marzo de 2017. Este plan considera que "en el ámbito concreto de la Campana debe prevalecer la utilización pública de dicho espacio y el interés general de la ciudadanía, en consecuencia no procede la autorización de nuevas peticiones de veladores, al constituir las terrazas de veladores un obstáculo que merma la zona de tránsito en un espacio nódulo de aglomeraciones, el cual debe enfatizarse, conforme al Plan de Ordenación, como lugar de tránsito y estancia peatonal".

Urbanismo descarta un trato especial a la confitería frente a las multinacionales

Respecto a la posibilidad de colocar cinco mesas en la fachada de la calle Sierpes, Urbanismo recuerda que tanto esta calle como Tetuán "constituyen los recorridos peatonales más concurridos del centro de Sevilla. Y ello debido tanto a la proliferación de comercios como a las características del mismo". Cita el PGOU y la normativa especial de terrazas para denegar el permiso de uso de la calle Sierpes. Los parasoles que se empleen en el callejón deben guardar una estética muy definida: de material textil, lisos y de un solo color, con el soporte ligero y desmontable, la proyección de planta no puede sobrepasar los límites de la terraza, todos los componentes deben tener una altura libre de 2,20 metros como mínimo y sin cortinajes verticales en ninguno de sus lados.

La Gerencia recuerda que no puede dar licencias ni en la plaza ni en la calle Sierpes

La licencia concedida a la Campana para el uso del callejón trasero entra en vigor en la fecha de su concesión (el informe de la sección técnica es del pasado 2 de agosto) y expira el 31 de diciembre. La terraza debe estar desmontada un ahora antes del cierre del establecimiento. Este espacio estaba siendo usado ya por La Campana en virtud de la presentación de una declaración responsable y de un escrito de los titulares de La Reja (negocio ya cerrado) que daban su conformidad. Ahora la licencia figura ya directamente a favor de La Campana, que ha denunciado estos meses atrás que los veladores de la plaza son indispensables para mantener a sus empleados.

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