Enfermeras a la deriva en el Hospital Maternal
Tras más de 15 años de especialización, una orden obliga a las profesionales a cambiar cada mes de consulta y de pacientes
La reorganización de los puestos de Enfermería en las consultas externas del Hospital de la Mujer, también conocido como Maternal, ha sembrado el desconcierto en las pacientes y la frustración en las enfermeras, que están obligadas a cambiar de consulta cada mes. "No entendemos esta medida porque perjudica a las pacientes y a las profesionales que tienen que cambiar de funciones de manera constante, lo que lleva al desorden en tareas que estaban consolidadas", denuncia Yolanda Álvarez, delegada del sindicato de Enfermería Satse en el Virgen del Rocío.
Desde el 4 de abril el personal de Enfermería ha comenzado a acatar esta reestructuración forzosa que consideran injustificable e injusta. Es el caso de Dolores Montejo, que trabaja desde 1986 como enfermera en consultas externas y desde hace 15 años está adscrita a la consulta de Oncología. Ahora Montejo se siente frustrada y desubicada porque perderá el contacto con pacientes a las que asiste desde hace años para ocupar otro puesto en la sala de curas, la consulta que le toca a partir de mayo. "Han roto los lazos con las pacientes que mantenemos desde hace años. En Oncología las enfermas tienen que afrontar un proceso largo y duro, de entre cinco a diez años, y necesitan una enfermera que sea su referente, pero ahora encontrarán a una profesional distinta cada mes", explica. Montejo trata de explicar a las enfermas los tratamientos y cómo afrontar el cáncer cuando surgen dudas o aparecen nuevos síntomas. "El grado de adhesión es muy fuerte hasta ahora", lamenta.
Otra enfermera afectada, Lourdes Martínez, que atesora una década de experiencia en la sala de curas, también se siente "frustrada" desde que el 4 de abril ha tenido que abandonar su puesto para ocupar otro en la consulta de patología de cérvix, donde el trabajo diario es muy diferente al que ha desempeñado hasta ahora. "El 90% de las pacientes que acuden a la sala de curas son mujeres intervenidas por cáncer de mama o ginecológico, que suelen llegar con miedo, incertidumbre y angustia", describe. "Es duro pero me gustaba mucho mi trabajo y mi relación directa con las pacientes", comenta esta enfermera que ha dedicado parte de su tiempo libre en perfeccionar sus conocimientos en congresos y cursos de especialización.
La reestructuración afectará a 14 enfermeras y auxiliares de enfermería, que ya han protagonizado protestas para tratar de lograr la rectificación por parte de la dirección de este área del hospital, sin éxito, de momento. La portavoz de las trabajadoras, Yolanda Álvarez, recuerda que la rotación temporal impuesta en el Maternal vulnera un acuerdo suscrito en 1996 por el que se adscribe a cada enfermera a un puesto fijo por orden de antigüedad, una medida que ha favorecido el tratamiento personalizado y la continuidad asistencial. "¿A quién beneficia esta medida que obliga ahora a cambiar de puesto a todo el personal?", cuestiona.
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