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Operar con CFD: qué hay que saber

Operar con CFD: qué hay que saber

Operar con CFD: qué hay que saber

Cuando nos planteamos invertir nuestros ahorros en algún instrumento financiero con el objetivo de obtener rentabilidad lo primero que se nos viene a la cabeza es destinar ese capital a la bolsa de valores. Sin embargo, existen muchos otros mercados donde podemos sacar rendimiento a nuestro dinero: Forex, materias primas, CFD…

Un CFD o contrato por diferencia son productos derivados cuyo precio se basa en el de un activo subyacente que no se posee físicamente. Por ejemplo, si compramos un CFD sobre acciones, no poseemos físicamente esos títulos y por tanto no tenemos derechos políticos, como la asistencia a la Junta de Accionistas, que sí tiene un inversor directo de acciones de una compañía. Lo que sí podemos cobrar es el dividendo a través del bróker.

No solo se puede operar CFDs sobre acciones, también lo puedes hacer sobre materias primas, índices o en Forex, el mercado de divisas. De hecho, estos productos han tenido especial auge en Forex, ya que es el mercado más volátil y líquido. Además, permanece abierto las 24 horas del día de lunes a viernes.

Pero ¿en qué consiste el CFD realmente y cómo obtenemos la rentabilidad? El trader, al invertir en este producto, lo que hace es establecer una tendencia: que el precio va a subir o que el precio va a bajar. Cuando más se acerque el mercado a esta tendencia, más beneficios tendrá el trader. Y al contrario, cuanto más se aleje de ese movimiento, más pérdidas registrará. Por tanto, este producto se puede operar tanto en largo como en corto.

Apalancamiento

Una de las principales diferencias de la operativa con CFDs respecto a la inversión tradicional, una de sus mayores ventajas, es que permite operar con apalancamiento. Esto significa que para abrir una posición no necesitamos aportar el valor total de la misma sino que podemos hacerlo con un pequeño porcentaje que puede variar en función de si es un trader profesional o un trader minorista. Es lo que se denomina margen.

El apalancamiento permite que en posiciones ganadoras obtengamos mayores beneficios, pero también que en posiciones perdedoras las pérdidas sean más elevadas. Por ello, aquellos trader que opten por comprar CFDs con apalancamiento deberían tener un plan de riesgos que minimice cualquier eventualidad, fijando límites como el Stop Loss y el Take Profit.

Nueva regulación

El pasado verano entró en vigor una nueva regulación de la Autoridad Europea de Valores y Mercados, ESMA, para este tipo de instrumentos apalancados. El principal objetivo del regulador europeo es proteger al inversor minorista frente a productos de gran complejidad para los que es necesaria una mínima cualificación y formación.

Así, la autoridad europea fijó unos niveles máximos de apalancamiento para que los minoristas no pierdan más de lo invertido. La norma también introdujo otra novedad, y es que obliga a los bróker a exponer de manera pública el porcentaje de clientes que han tenido pérdidas en el último año con posiciones en CFDs.

Elegir bróker

Otro factor a tener en cuenta a la hora de invertir en CFDs es la elección de bróker. No podemos adoptar esta decisión a la ligera, hay que tener en cuenta varias cosas. La primera de ellas es la regulación, es decir, que esté sometido a las reglas de un regulador de confianza y que tenga licencia para operar. Esto es importante porque en caso de que el bróker o el banco quebrara, estas instituciones tienen mecanismos de compensación de esos fondos.

Asimismo, también es recomendable que tenga un buen servicio de atención al cliente que responda con eficacia a las dudas y quejas que se puedan plantear. En la misma línea, el bróker debe contar en su oferta con un servicio de formación para que cualquier cliente pueda acceder a una educación financiera adecuada y no se lance a invertir con desconocimiento.