BELTRÁN PÉREZ. PORTAVOZ DEL GRUPO POPULAR EN EL AYUNTAMIENTO

"Sevilla necesita un alcalde valiente y con liderazgo"

  • Tiene como objetivo erosionar al gobierno de Juan Espadas y consolidar una nueva etapa en el PP

El líder de la oposición en el Ayuntamiento, Beltrán Pérez. El líder de la oposición en el Ayuntamiento, Beltrán Pérez.

El líder de la oposición en el Ayuntamiento, Beltrán Pérez. / fotos: antonio pizarro

Las respuestas son cortas y el camino es largo siempre que logre ser el candidato a la Alcaldía en 2019. Está estrechamente marcado por su inseparable Rafael Belmonte, concejal, abogado y persona de su máxima confianza. No lleva ni quince días como nuevo líder de la oposición en un Ayuntamiento al que entró muy joven: hace catorce años.

-Usted lleva de concejal desde 2003 de forma ininterrumpida. Al final del presente mandato sumará 16 años como edil. ¿Cómo se ganaba la vida antes de ser cargo público?

-Estaba asociado con un actual compañero de la Corporación en un despacho de abogados y trabajaba por cuenta ajena en la organización de un congreso internacional que se celebró en Sevilla. Sigo dado de alta como abogado no ejerciente por si cualquier día, a cualquier hora, hay que coger el camino de vuelta.

-¿Tiene claro un modelo de ciudad, o es como Juan Ignacio Zoido, que rechazaba la necesidad de tener un modelo como tal?

-Juan Ignacio Zoido tenía claro un proyecto para la ciudad de Sevilla. Consistía en asegurar el funcionamiento de los servicios públicos, tener el fomento del empleo como una prioridad en los peores años de la crisis y procurar el saneamiento de las cuentas del Ayuntamiento. Las cuentas eran una pieza clave para que el corazón funcionara y ofreciera sangre al resto del organismo. Estuvimos mucho tiempo dedicados a poner el Ayuntamiento en orden y quizás nos faltó algo de tiempo para que se viera ese proyecto que Zoido tenía en la cabeza. Hoy, orgullosos de la gestión hecha en el pasado, tenemos la vista puesta en el futuro para ir construyendo un discurso y un proyecto de ciudad que sea adecuado a la Sevilla del futuro.

-Usted ha llegado para endurecer la oposición. Lo primero que ha hecho ha sido apoyar a Juan Carlos Cabrera, delegado de Seguridad y Movilidad, frente a los grupos políticos que exigen su dimisión por el polémico desalojo de manifestantes del interior del Ayuntamiento. De usted se espera que sea, tal vez, el ariete contra el gobierno que fue en los últimos años de Monteseirín como alcalde.

-El cambio en la portavocía se dirige a hacer una oposición visible, dura cuando la ocasión lo merezca y colaboradora con el gobierno cuando la ciudad lo necesite. En ningún caso vamos a dejar de decir las cosas alto y claro en asuntos de mejora de los servicios públicos que han ido deteriorándose en los dos últimos años. El apoyo a Cabrera ha sido una cuestión de sentido común, que está en el propio ADN del Partido Popular. Consideramos que no se debe pedir la dimisión del delegado de Seguridad por cumplir con su deber, aunque no es menos cierto que hubo errores en el desalojo.

-¿Qué errores?

-Sacar a tres concejales del Ayuntamiento. Aun así, consideramos que no había motivos suficientes para apoyar una reprobación puesta en marcha por partidos a los que el alcalde, no nosotros, se refiere como partidos radicales.

-Proyectos urbanísticos, la necesidad de sombra, el exceso de veladores, nuevas peatonalizaciones, los túneles del Aljarafe de la SE-40, la ampliación del tranvía, la ampliación del Museo de Bellas Artes… ¿Cuáles son las prioridades de la ciudad?

-Llevo demasiados años escuchando los mismos debates sobre los mismos asuntos recurrentes y quiero dejar claro que el PP va a ayudar al gobierno a desbloquear cuantos asuntos sean posible desbloquear construyendo mayorías en el Ayuntamiento. A nosotros nos hubiera gustado que el señor Espadas, cuando estaba en la oposición, hubiera tenido una actitud de colaboración en asuntos importantes como Altadis o la Gavidia. Creo que la movilidad y las grandes infraestructuras de la ciudad son imprescindibles. Todas las medidas de generación de empleo y de riqueza son vitales para el futuro de la ciudad y creo también que hay una necesidad permanente de que haya un buen funcionamiento de los servicios públicos. Hemos visto en los dos últimos años cómo se falla en la limpieza, en el tratamiento de la arboleda, en la atención a los ciudadanos en los distritos, se tarda en dar licencias para poder e invertir en Sevilla… Los servicios públicos se han deteriorado.

-¿Qué factura pagará el PP por haber estado un año lastrado por las luchas internas de poder?

-Los debates internos en los partidos no desgastan si están dirigidos a discutir sobre modelos de hacer política. Los debates internos fortalecen. El PP ha salido fortalecido de los meses de debate interno, puesto que hay unas opciones claras para convertir el PP en una opción ganadora con un movimiento impulsado por una generación que quiere colaborar con la sociedad en construir la Sevilla de los próximos quince años. Y ahora es el momento de cambio en la ciudad de Sevilla.

-Se le tiene como uno de los hijos predilectos de Javier Arenas…

-Bueno, yo creo que mi paternidad política me corresponde sólo a mí. Nunca he sido apadrinado por nadie. Y sí reconozco a Javier Arenas como uno de los estandartes del PP de Sevilla. Veo a Arenas como uno de esos viejos senadores o ex cónsules que garantizaban la estabilidad, el criterio, el buen consejo y la visión histórica dentro de la República Romana. Creo que este papel lo ejerce a la perfección Javier Arenas. No quiere protagonismos ni estar en la primera línea y sí quiere ayudar a todos aquellos que desean el bien del Partido Popular de Sevilla. Por Javier Arenas tengo un gran cariño personal y una profunda admiración política.

-Todos los investigados por la adjudicación de los terrenos de Mercasevilla han quedado absueltos tras un calvario judicial de ocho años. ¿Se arrepienten ahora de haber apretado tanto la puya? Ustedes pusieron la denuncia, después la retiraron. Tal vez Zoido intuyó la absolución y por eso la quitó.

-Mire, de lo que no hay duda es de que la ciudad ha perdido 53 millones de euros con la venta de los terrenos de Mercasevilla. Ese dato es suficiente para exigir las responsabilidades políticas que se exigieron a esas personas. Hoy podrían estar todos los colegios de Sevilla climatizados con esos 53 millones de euros, las vías públicas en mejor estado y muchas familias con una vivienda de protección oficial. Somos tremendamente respetuosos con las decisiones de los tribunales de Justicia, como no puede ser de otra manera. Incluso tengo que decir que, desde un punto de vista personal, me alegro de las absoluciones. Hace poco que el alcalde salió en defensa de estas personas, exigiéndonos que pidiéramos perdón. Quizás vincularse en exceso a las resoluciones judiciales pueda traerle problemas en el futuro al señor alcalde. Y ha tenido una opción en su mano en estos últimos tiempos. Desde que un presidente de Mercasevilla es miembro del gobierno, Juan Espadas ha podido retirar la acusación particular que mantenía Mercasevilla. Es decir, el criterio de Espadas ha sido mantener la acusación hacia esos investigados. Por eso, quizás, es él quien tiene que pedir disculpas y perdón. Y, por último, si él quiere rehabilitar a esas personas no tiene mas que nombrar para algún cargo a Fernando Mellet. Debería atreverse para apoyar su argumentación.

-¿Se sentía desaprovechado como delegado de Participación Ciudadana en el anterior mandato?

-Juan Ignacio Zoido siempre se ha caracterizado por ser un hombre prudente y sabio en sus decisiones. Decidió que yo ocupara un determinado puesto en el gobierno y creo que fue una decisión marcada por la prudencia y por la templanza.

-¿Cuáles son las debilidades del actual gobierno?

-La principal es la falta de liderazgo de Juan Espadas. Es una persona que no sabe o no quiere ejercer el liderazgo en la ciudad. Sevilla necesita un alcalde valiente que lidere la ciudad desde dentro para que ejerza el liderazgo entre las ciudades hermanas, entre las ciudades con las que compite. Me duele que Málaga nos adelante una y otra vez gracias al liderazgo de su alcalde. Sevilla debe asumir su papel de liderazgo en Andalucía. El actual gobierno no tiene un modelo para la ciudad. No existe. Ni él mismo sabe qué modelo quiere. Si además de no saber hacia dónde quiere llevar la ciudad, valoramos que no ha sido capaz de construir en dos años una mayoría estable de gobierno, tenemos la ecuación cada vez más difícil de resolver de un alcalde sin liderazgo, sin modelo de ciudad, sin mayoría para construir proyectos a medio y a largo plazo, por lo que nos encontramos una ciudad estancada con un alcalde que no sabe qué camino seguir. Nosotros vamos a presentar un modelo de la ciudad de la mano de los mejores. Construiremos un proyecto pidiendo a los sevillanos que pongan su prestigio al servicio de la ciudad.

-Pues el alcalde tiene una muy buena imagen entre el electorado de su partido. ¿Es usted consciente de esta circunstancia?

-Soy consciente de que hay una impostura del señor alcalde que puede generar esa impresión. Pero yo creo que a la gente de mi partido, del centro-derecha sevillano, le viene mejor alguien que habite en ese centro-derecha por convicción que alguien que venga de vez en cuando de visita por conveniencia, por necesidad política. Esa impostura la mantiene el señor Espadas de manera hábil, tengo que decirlo, pero sólo por necesidad política. Cualquiera de los doce concejales del PP representa mejor los valores de los electores de nuestro partido, del centro derecha sevillano, que el propio alcalde. Le insisto: cualquiera de los doce.

-A usted se le ve como candidato a la Alcaldía de Sevilla en 2019.

-No sé quién lo ve.

-¿Usted no se ve como tal?

-Es que mi función no es ver esas cosas. Mi función es ver las necesidades de la ciudad e intentar poner arreglo. Yo lo que veo es que hay trabajar con un partido que ya está unido y que ha superado las heridas del debate interno, un partido que hay que procurar que siga creciendo con humildad, con generosidad, con vocación de mayoría… Cuando esa maquinaria esté al cien por cien trabajando, Espadas no va a saber ni por dónde vamos, ni qué hacemos, ni va a saber frenar la ola de ilusión que va a generar el PP.

-Si se dan las circunstancias y es candidato, ¿cometerá el error de presentarse como "el alcalde del empleo"?

-Es que cualquier candidato, cualquier alcalde, tiene que serlo del empleo. Es la prioridad.

-Mire, el Ayuntamiento no tiene las políticas activas de empleo.

-No. Pero el actual alcalde, Juan Espadas, prometió planes de empleo constantes con los excedentes del capítulo primero, el de personal. Y hemos visto cómo en el ultimo Pleno ha habido una modificación presupuestaria de 1,2 millones de euros que ha hurtado de los planes de empleo para dedicarlos a otras políticas de la ciudad. Los hechos de Espadas llevan a la conclusión de que es un alcalde que no es capaz de generar empleo o de promoverlo. Otra cosa son los buenos resultados en empleo que hay en el ámbito nacional, de los que Sevilla no queda al margen.

-Nacido en 1974, ¿a que políticos tiene como modelos?

-En mi partido he tenido la oportunidad de aprender con los mejores, que es lo que a mí me gusta. He aprendido de Javier Arenas, de Juan Ignacio Zoido, de Soledad Becerril, de Amalia Gómez… En el ámbito nacional, de mi partido, sin duda tengo como modelo al actual presidente del Gobierno y al anterior. Y como gobernantes o políticos de otros partidos, tengo tres referentes: Julio Anguita, Felipe González y Manuel del Valle.

-¿Quién ha sido hasta ahora el mejor alcalde de Sevilla?

-Los mejores alcaldes de Sevilla han sido, sin duda alguna, Soledad Becerril y Felipe González, que siendo presidente del Gobierno, ejerció como un gran alcalde de Sevilla.

-¿Cómo valora el trabajo de Ciudadanos en el Ayuntamiento? Este partido sería su aliado natural si las circunstancias fueran propicias.

-Ciudadanos es un partido con el que el PP comparte espacios comunes y visiones de la ciudad. El trabajo de Ciudadanos es bueno y la labor de Javier Millán, su portavoz, nos parece interesante. Sobre alianzas poselectorales resulta inadecuado hablar en estos momentos, pero evidentemente el PP sabe entenderse con cualquiera que comparta fines, medios y destinos para la ciudad.

-Si la izquierda radical deja desamparado al alcalde, ¿está usted dispuesto a ayudar a Juan Espadas para que el gobierno de la ciudad no quede desbloqueado?

-Ya hemos dicho públicamente que el señor Espadas tiene un problema con los partidos que le auparon a la Alcaldía, quitándosela al partido más votado: el PP. Esos partidos, a los que él llama radicales, son los que le hicieron alcalde. En el debate sobre el estado de la ciudad repitió que sus preferencias políticas eran los dos partidos a los que él mismo llama radicales. Por lo tanto, el día que el señor alcalde tenga las preferencias en un partido institucional, con ganas de colaborar por la ciudad, aquí le estaremos esperando. El Partido Popular no va a prestar la mayoría al señor Espadas para que gobierne con el programa de los partidos radicales, vamos a prestarle el apoyo cuando los intereses de la ciudad así lo requieran y siempre y cuando esté dispuesto a aplicar medidas del programa que ganó las elecciones, que fue el del Partido Popular. Haremos una oposición sin complejos ideológicos, sociales o territoriales. Todos los ciudadanos deben sentirse representados en nuestro proyecto piensen como piensen o vivan donde vivan.

-Su antecesor en la portavocía, Alberto Díaz, tuvo la idea inicial de apoyar los presupuestos para la ciudad de 2017. Hay quienes vieron ahí un gesto de altura de miras, sentido institucional y otra forma de empezar a ejercer la oposición. ¿Por qué al final el PP rechazó con rotundidad las cuentas?

-La negativa rotunda casa con la nueva etapa del PP, en coherencia con lo que siempre he defendido. Alberto Díaz ha hecho una excelente labor en el grupo municipal en momentos muy difíciles y todo el partido así se lo ha reconocido.

-Usted es taurino. Zoido creó un premio que Espadas ha mantenido pero, en cierto modo, descafeinado. Este año se le concedió a un pintor, Miguel Barceló, que ni siquiera vino a recogerlo.

-Cuando se apoya algo como la Fiesta de los Toros, y yo lo hago de manera expresa, sin complejos, huyendo de lo políticamente correcto porque uno tiene que decir lo que piensa con absoluto respeto a los demás, lo que tenemos que hacer es apoyarlo de verdad, desde la base. Los premios taurinos son una excelente idea, pero también lo es prestar más apoyo a la Escuela Taurina de Sevilla o a esa gran olvidada Escuela Taurina de Amate, que tiene al frente a Curro Camacho, que es un auténtico gladiador del toreo y me gustaría hacer una llamada de atención al respecto.

-¿Le gusta la plaza de la Campana tomada por las multinacionales?

-Me gustan las cosas, en general, compensadas. Me gustan las ciudades en las que cabe el modelo tradicional, en las que alma tradicional prevalece sobre la imposición de modelos traídos de fuera. Y me gusta que se deje entrar a negocios no tradicionales. En el equilibrio está siempre la virtud. ¿Por qué negar la tradición o la modernidad? Los dos modelos pueden convivir. Nuestra ciudad no puede estar contaminada o invadida por determinadas acciones centradas sólo en el turismo. El turismo quiere conocer el alma de las ciudades, no sólo su configuración urbanística. El día que perdamos el alma de la ciudad de Sevilla y Sevilla no sea reconocible en su trazado urbanístico, dejaremos de ser interesantes para los turistas.

-¿Cree que en Sevilla hay muchos, pocos o los veladores justos?

-Creo que en la Sevilla que necesita crear empleo, cuantos más instrumentos generadores de riqueza haya, mucho mejor. Siempre, como he dicho antes, de manera compensada. La ciudad no se puede convertir en un parque temático para el turismo. El día que lo hagamos habremos pervertido el alma de la ciudad, Sevilla perderá su esencia y los turistas dejarán de venir a la ciudad.

-¿Ve bien la Gavidia como centro de salud y deporte?

-La Gavidia está bien de cualquier manera menos en el estado actual. La Gavidia tiene que dejar de ser un gran puñal clavado en la piel del casco antiguo que, por cierto, es un distrito que carece de muchos equipamientos: sanitarios, deportivos, culturales…

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