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Educación

La Universidad CEU Fernando III entrega en Sevilla los premios a seis referentes del humanismo cristiano

Los premiados por la Universidad CEU Fernando III junto a los responsables de la institución académica y las autoridades invitadas a la ceremonia.

Los premiados por la Universidad CEU Fernando III junto a los responsables de la institución académica y las autoridades invitadas a la ceremonia. / Juan Carlos Muñoz

El rey Fernando III, de cuya entrada en Sevilla se han cumplido este jueves 775 años, fue un precursor del humanismo cristiano, corriente que sigue presente en la enseñanza a través de la labor educativa que desarrolla el CEU. La institución académica premia desde hace seis años a personas y entidades que han destacado por su servicio en un algún ámbito social siguiendo tales principios.

Unos galardones –promovidos por la Universidad CEU Fernando III– que este año han vuelto a tener nombres propios, los de monseñor Bernardito Cleopas Auza, nuncio apostólico de la Santa Sede en España; Antonio Pascual Acosta, catedrático de Estadística e Investigación Operativa de la Universidad de Sevilla (US) y presidente de la Academia de Ciencias Sociales y del Medio Ambiente de Andalucía; José Manuel Roas Triviño, profesor y atleta; Manuel Pizarro Moreno, presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España; así como la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA), cuyo premio recogió Beltrán Pérez García; y la empresa Ghenova, recibido por Francisco Cuervas García

La entrega de los premios ha tenido lugar este jueves (día en que se ha conmemorado la Reconquista de Sevilla por el santo rey) en el Alcázar, monumento tan ligado a la vida de Fernando III, pues fue en este palacio donde murió en 1252. Un inmenso cuadro de Virgilio Mattoni recrea aquellos días postreros del monarca castellano.

Antonio Pascual recibe el premio de manos de Lorena Garrido. Antonio Pascual recibe el premio de manos de Lorena Garrido.

Antonio Pascual recibe el premio de manos de Lorena Garrido. / Juan Carlos Muñoz

La ceremonia ha contado con la presencia del arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses; el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz Ruiz; la viceconsejera de Universidad, Investigación e Innovación, Lorena Garrido Serrano; el presidente de CEU y de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP), Alfonso Bullón de Mendoza y Valugera; y el rector de la Universidad CEU Fernando III, José Alberto Parejo Gámir.

En nombre de todos los premiados ha hablado el nuncio apostólico, que ha puesto de relieve un denominador común en los distinguidos: “la apuesta por poner a la persona humana en el centro de la vida”. “Cada premiado hace prosperar Andalucía”, ha aseverado monseñor Bernardito Cleopas, quien ha empleado un término bastante habitual en la era digital, el transhumanismo. Se entiende por tal concepto, un movimiento intelectual que busca mejorar las condiciones y las capacidades humanas mediante el buen provecho de las nuevas tecnologías. En este sentido, el nuncio de la Santa Sede ha defendido que “el desarrollo tecnológico nunca agotará la energía humana”.

Monseñor Cleopas ha hecho hincapié en que la educación no sólo consiste en la transmisión del saber, “sino también en hacer partícipes a los estudiantes en los debates intelectuales y morales”. “En ser mejores personas”, ha apostillado.

Monseñor Bernardito Cleopas recibe el aplauso de monseñor José Ángel Saiz y Alfonso Bullón de Mendoza y Valugera. Monseñor Bernardito Cleopas recibe el aplauso de monseñor José Ángel Saiz y Alfonso Bullón de Mendoza y Valugera.

Monseñor Bernardito Cleopas recibe el aplauso de monseñor José Ángel Saiz y Alfonso Bullón de Mendoza y Valugera. / Juan Carlos Muñoz

No ha pasado por alto la afirmación expresada en su día por uno de los premiados, José Manuel Roas Triviño, quien ha corrido los últimos años varias maratones (entre ellas de la de Nueva York) junto a su hijo con parálisis cerebral, lo que impide al menor caminar y andar. “Dios nos ha demostrado que el sufrimiento no es incompatible con ser feliz”, afirmó este profesor y atleta. Una frase que para el nuncio apostólico debe llevar a todos los ciudadanos a “superar las dificultades no sólo con esfuerzo, sino también con el amor”.

El arzobispo de Sevilla, en su intervención, ha defendido que “gobernar no es un privilegio, sino un servicio a la verdad, la justicia y el bien común”, de ahí que en estos momentos “tan complejos como apasionantes” el desempeño educativo como el del CEU sea “urgente”.

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