Fiesta La guía más completa de la Feria de Abril de Sevilla 2024

DIRECTO Horario y dónde ver el 'Alumbrao'

CONTENIDO PATROCINADO

¿Por qué se cancela un vuelo y qué hacer si me sucede a mí?

¿Por qué se cancela un vuelo y qué hacer si me sucede a mí?

¿Por qué se cancela un vuelo y qué hacer si me sucede a mí?

Las cancelaciones de vuelos son poco frecuentes. El tráfico aéreo es una de las industrias con más controles por numerosas implicaciones, por lo que los diversos controles contribuyen a que todo salga de la forma correcta.

Al mismo tiempo, es difícil superar todos los controles con éxito, razón por la cual se cancelan los vuelos o se retrasan. Los pasajeros tienen derecho a reclamar un vuelo cancelado y recibir el reembolso del boleto, o una solución apropiada como la reprogramación.

Las indemnizaciones

Antes de hablar sobre las causas por las cancelaciones de un vuelo, hay que saber que existen indemnizaciones que las aerolíneas están obligadas a pagar a sus clientes, dependiendo del caso. No siempre ocurre porque las obligaciones de indemnización están relacionadas con las causas de la cancelación.

En el reglamento de la Unión Europea (Reglamento CE) nº 261/2004) se establece que las aerolíneas no tienen esta obligación si el vuelo se retrasa o cancela por circunstancias extraordinarias que no se pudieron prever, incluso habiendo tomado todas las medidas razonables para evitarlo.

El reglamento es un poco ambiguo, pero se han ido estableciendo sentencias que sirven de referencia para determinar qué casos dan indemnizaciones a los pasajeros y cuáles no. Se establecen las siguientes tasas:

Dentro de la UE:

  • 0-1500 km: 250 euros.
  • +1500-3500 km: 400 euros.
  • Fuera de la UE:
  • 0-1500 km: 250 euros.
  • 150-3500 km: 400 euros.
  • +3500 km: 600 euros.

Por otro lado, esto no exime a la aerolínea de devolver el coste del boleto o buscar otro vuelo para los pasajeros que lo requieran. Debe proveer asistencia a los pasajeros en forma de comida y bebida y llamadas telefónicas. Si el cliente debe esperar más de cinco horas antes de ser reubicado en otro avión, la asistencia tiene que incluir alojamiento en un hotel y el desplazamiento entre ambos sitios.

Razones para cancelar el vuelo

El 1% de los vuelos se cancelan por diferentes razones y, aunque sea un número bastante reducido, las razones son numerosas. Los procedimientos de seguridad son tan exigentes que se prefiere cancelar antes que hacer el despegue, incluso si las probabilidades de inconvenientes sean remotas. Las más comunes son:

Climatología

Las circunstancias climatológicas son las más comunes en la cancelación de un vuelo: nieve, tormenta, niebla intensa y lluvia helada son los fenómenos más usuales por los cuales un vuelo no puede llevarse a cabo a la hora prevista. Otro menos frecuente son las nubes de cenizas, pero igual de peligroso.

Las condiciones climatológicas son razón suficiente para cancelar un vuelo, incluso si no están presentes en el aeropuerto de origen. Puede ser que en el destino las condiciones no estén dadas para realizar un aterrizaje seguro, que se calcule que la ruta vaya a estar comprometida, y hasta porque la nave que haría el viaje no pudo llegar a tiempo por el clima.

Estos casos son considerados de fuerza mayor y la aerolínea no pudo hacer nada para preverlos, por lo que no tiene que pagar la indemnización.

Averías

Los aviones funcionan con sistemas complejos compuestos de varias piezas que deben ser revisadas con frecuencia. A pesar de que varias de ellas están duplicadas para proporcionar más seguridad, cualquier fallo implica que el avión no puede despegar hasta resolver el problema en cuestión.

Es frecuente ver mecánicos trabajando en las aeronaves en el aeropuerto para reparar las averías pequeñas, que son las más frecuentes. En ocasiones, el proceso se extiende tanto que implica la cancelación del vuelo.

El mantenimiento de los aviones es responsabilidad exclusiva de las aerolíneas, por lo que una cancelación ocasionada por este motivo sí amerita la indemnización.

Seguridad

Es relativamente poco frecuente, pero puede suceder que el vuelo no llegue a despegar por problemas relativos al orden. Esto puede ocurrir en el aeropuerto, en la ciudad de origen o de destino, e incluso estar relacionado con desórdenes públicos. Es relativo a cualquier circunstancia que comprometa la seguridad del vuelo.

La decisión de cancelar el vuelo por estas circunstancias podría estar a cargo de la aerolínea, las autoridades policiales, o el propio comandante del avión. Aquí, la compañía está libre de pagar la indemnización.

Programación de la compañía

Esto se refiere a cuando la aerolínea decide cancelar un vuelo unilateralmente. Puede parecer que la razón sean las ventas tan bajas de los boletos, pero está relacionado más bien con la programación que decida seguir la compañía.

Una de las maniobras que se hacen para evitar una cancelación es justamente reprogramar el uso de una nave para cubrir la ruta que se considera más importante. Generalmente, se le da prioridad a los vuelos con boletos más costosos (por el tipo de boleto o la distancia recorrida).

En estos casos, las aerolíneas deberán cancelar el importe completo de la indemnización si avisó con menos de una semana de antelación. El monto alcanzará el 50% si el plazo de aviso fue entre una y dos semanas, y estará exenta si avisó con más antelación.

¿Qué hacer si mi viaje fue cancelado?

Conocer los derechos como pasajeros ayuda a mitigar los inconvenientes cuando ocurren situaciones extraordinarias en un vuelo, como una cancelación. A grandes rasgos, debemos recordar que las compañías aéreas están obligadas a proporcionar información sobre los pasos a seguir, además de dar una indemnización según sea el caso.

Lo primero es ponerse en contacto con la aerolínea (preferiblemente por escrito) para conocer si es posible conseguir otro vuelo, en especial si ya estás en el aeropuerto. Si debes esperar más de cinco horas, deberás solicitar al hotel varias facilidades como el alojamiento.

Lidiar con estos procesos es tedioso, y más cuando se trata de una decisión tomada por la aerolínea. Considera contratar a un tercero para encargarse de Iberia reclamaciones si no eres capaz de establecer un acuerdo con la aerolínea.