Donación de órganos Virgen del Rocío Trasplantes contra el reloj

  • Una donación de órganos tuvo que ser rechazada en el Virgen del Rocío a finales de enero al no poder activar el protocolo por falta de tiempo

Interior de un quirófano durante una operación por trasplantes de órganos. Interior de un quirófano durante una operación por trasplantes de órganos.

Interior de un quirófano durante una operación por trasplantes de órganos. / D. S.

¿Por qué el Hospital Virgen del Rocío no activó el protocolo de actuación para la donación de órganos tras una muerte por parada cardíaca de un hombre de 37 años? Esta pregunta que el pasado 27 de enero se formularon algunos profesionales del propio sector sanitario y que incluso el diputado del Grupo Parlamentario de Adelante Andalucía, Ismael Sánchez Castillo, ha dirigido a la Consejería de Salud y Familias, encuentra su respuesta en un "complejo procedimiento", según ha explicado a este medio el coordinador de trasplantes de Andalucía, José Miguel Pérez Villares.

Resumiendo mucho, según aclara el facultativo, se podría decir que la razón por la que esta unidad no procedió a la activación del protocolo de actuación para el que "es necesario movilizar a más de un centenar de profesionales" -entre facultativos de emergencias, policías locales o guardia civiles, seguridad del hospital, celadores, médicos, enfermeros, cirujanos, analistas, forenses y jueces, entre otros- y "tener una disponibilidad inmediata de una serie de recursos, medios y espacios", responde a una cuestión de "tiempos". Un tiempo que es clave y cuya falta, o dicho de otra manera porque se echó encima y no se pudo dar una respuesta adecuada, es lo que provocó la donacion fallida.

"Tenemos mucha responsabilidad sobre los órganos que trasplantamos. Tenemos que tener garantía de que van servir para mejorar la vida de las personas a la que se los ponemos y eso depende una serie de factores que son los tiempos. El donante puede ser maravilloso pero el tiempo es trascendental para que sus órganos sean válidos. Si el coordinador ve en la gestión de esos tiempos que la operación no va a ser segura y de garantías, su responsabilidad es pararlo. Esto no va de colgarse medallas, va de hacer trasplantes seguros", defiende el doctor Pérez Villares, que asegura que para que este tipo de donaciones se hagan dentro de los márgenes posibles se dispone de un máximo de "290 minutos desde que el paciente entra en parada".

Los hechos por los que se ha cuestionado tanto el funcionamiento como los recursos humanos de los que dispone la la coordinación de trasplantes del Hospital Virgen del Rocío y por los que el parlamentario de Adelante Andalucía ha exigido soluciones a la Consejería de Salud y Familias se remontan al pasado 27 de enero cuando esta unidad no procedió a la activación de lo que en el argot sanitario se conoce como un código 41 -programa de donación que se activa por corazón parado o asistolia tipo II, que son muertes que se producen fuera del hospital- tras el fallecimiento por causas naturales de un varón de 37 años sin antecedentes y que, en principio, todo hacía indicar que podría convertirse en un válido donante de órganos.

"Es preocupante que desde la Junta de Andalucía se empecinen en continuas campañas para fomentar la donación de órganos, pero sin tener conciencia colectiva de la necesidad que hay porque estamos hablando de una importante oportunidad para salvar varias vidas y que se ha perdido", criticó el parlamentario de Andelante Andalucía, Ismael Sánchez Castillo.

El Coordinador de trasplantes de Andalucía, José Miguel Pérez Villares. El Coordinador de trasplantes de Andalucía, José  Miguel Pérez  Villares.

El Coordinador de trasplantes de Andalucía, José Miguel Pérez Villares. / M. G.

No obstante, desde la Coordinación de Trasplantes de Andalucía, el titular del área asegura que "no se hizo nada mal" y que este tipo de donaciones, que sólo se hacen en todo el mundo en España y en Francia, se ajustan a unas márgenes de tiempo vitales para que el proceso llegue con éxito a su fin.

"El coordinador de trasplantes que estaba en el hospital cuando recibió la notificación por parte del 061 de una muerte con posibilidad de código 41 estaba ocupado en ese momento en otro proceso de donación atendiendo a una familia. Aún así llamó al otro coordinador, que estaba fuera porque descansaba, y por una cuestión de tiempos se consideró que no llegaba dentro de los márgenes necesarios. No se puede decir que haya un problema de recursos humanos porque el coordinador de guardia estaba ocupado en otro proceso en ese momento", explica el doctor Pérez Villares, que a su vez, matiza que los donantes de órganos en asistolia tipo II o por muerte fuera del hospital, "son una minoría" en todo el país porque es "muy complejo" poner en marcha un procedimiento para el que hay que "coordinar la logística extra hospitalaria -desde la llegada del 061- con la logística del hospital" en un "espacio de tiempo mínimo". 

"No estamos hablando de un hospital que está preparado y lo tiene todo programado, sino un hospital al que llega todo corriendo, sin que los profesionales lo esperen y sin prácticamente margen de tiempo porque los órganos están sufriendo", afirma el doctor, que aclara que para que los órganos de este tipo de donantes sean válidos no deben transcurrir más de 290 minutos desde la parada del corazón del paciente hasta el momento de extracción de los órganos.

"Hablamos de 290 minutos en total, pero no pueden transcurrir más de 15 minutos desde la parada hasta la llegada del 061. Si esto se ha cumplido, y el paciente cumple una serie de requisitos, se activa al hospital y hay que localizar al coordinador de trasplantes, que no tiene porqué estar de guardia física en el centro, y éste tiene que llegar al hospital antes que el 061 con el paciente. Por matizas más, no deben pasar más de 120 minutos desde la parada del paciente hasta que éste se encuentre ya dentro del centro conectado a una máquina de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) para que los órganos se oxigenen y sean válidos. Son tiempos muy justos en los que cualquier contratiempo, por ejemplo un atasco de tráfico, lo puede tirar todo por la borda", explica Pérez Villares.

A partir de aquí, el protocolo para que este tipo de donación de órganos acabe con éxito dispone de unos 240 minutos en los que el coordinador de trasplantes gestiona una serie de cuestiones, tanto clínicas como burocráticas, en la que se moviliza a decenas de personas hasta que finalmente se llega a la extracción de los órganos y su disponibilidad para salvar vidas de los pacientes en listas de espera.

"Es un procedimiento con muchos pasos y con muy poco margen de tiempo que te pone nervioso tan sólo con contarlo y eso lo sabe tanto la gente de emergencias como dentro del propio hospital. No entendemos por qué se han producido esas críticas porque son programas que, por definición, son muchas las veces que nos se activan y, aún así, en los ocho años que se lleva haciendo aquí en Sevilla es la segunda vez que tenemos que rechazarlo porque el coordinador estaba ocupado", explica el director de trasplantes de Andalucía que, además, concreta que este programa sólo se hace "en todo el mundo" en España y Francia, siendo el Virgen del Rocío referencia a nivel andaluz.

"No se trata de defendernos de unas acusaciones que tienen mucha intencionalidad, pero nos sentimos mal de que se pueda pensar que no nos tomamos en serio las cosas o que no tenemos bien estructurados los equipos cuando los datos nos avalan ya que, como comunidad autónoma, superamos la media nacional y somos la región del mundo con más donantes. El problema de la sanidad andaluza no está precisamente en la coordinación de trasplantes", concreta el doctor Pérez Villares.

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