Coronavirus Sevilla

Los niños empiezan a recibir la vacuna contra el Covid en Sevilla

Una enfermera carga un vial de la vacuna en la Facultad de Matemáticas, durante la vacunación de los adultos.

Una enfermera carga un vial de la vacuna en la Facultad de Matemáticas, durante la vacunación de los adultos. / Juan Carlos Muñoz

Es el turno de los más pequeños. La vacunación contra el coronavirus de los primeros niños menores de 12 años arranca hoy en Sevilla. En total, son en torno a 72.000 sevillanos de entre 9 y 11 años los que están llamados desde hoy en la provincia a iniciar la pauta vacunal contra el Covid, el 3,6% de la población total, en un momento de la campaña en la que las citas infantiles se combinarán con la inoculación de terceras dosis a los mayores de 60. Los puntos de referencia, los centros de salud y unidades móviles en la provincia y, en la capital, la Facultad de Matemáticas y el Centro de Formación Profesional Ocupacional Guadalquivir de la barriada de La Candelaria. Para favorecer los horarios laborales de los padres, las citas se darán por la tarde y se potenciará en fines de semana, estando prevista así la disponibilidad de los próximos 18 y 19 de diciembre para agilizar la inmunización de este tramo de edad.

El inicio de la vacunación pediátrica llega casi un año después del primer pinchazo en la provincia a la residente Isabel Romero, que fue la primera persona en vacunarse en Sevilla en la residencia de mayores Heliópolis el pasado 27 de diciembre de 2020, ha despertado una gran expectación y arranca con más de 26.000 citas en toda la provincia en su primer día, según datos a los que ha tenido acceso este periódico. Un paso más en la inmunización de la población ante el que los pediatras lo tienen claro: por la propia seguridad de los pequeños y para frenar el avance del virus.

Es la opinión que comparten los profesionales consultados por este periódico y que en los últimos días no han parado de contestar las preguntas de los padres ante lo inminente del proceso. Algunos con dudas sobre la seguridad de la fórmula o la conveniencia de ponerla y otros, totalmente convencidos, interesados en saber cuándo y cómo será la vacunación infantil.

El 3,6% de la población de la provincia a está convocada para pincharse desde hoy

"Se ha convertido en un motivo de consulta continuo en los últimos días. Prácticamente se confirma en todas visitas que tenemos. Así como en las redes sociales y en todas las reuniones a las que asisto. Es un tema redundante", reconoce el pediatra en el centro de salud Amante Laffón en la capital y presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria de Atención Primaria (SEPEAP), Cristóbal Coronel.

En su opinión, vacunar a los niños "evitará contagios, disminuirá la incidencia y la gravedad de la misma y el número de ingresos hospitalarios". Aunque destaca que el virus se manifiesta en los niños con "unos síntomas muy leves y muchos asintomáticos", la "alta incidencia" del grupo pediátrico es una evidencia, sobre todo, en esta sexta ola, a la que han llegado como el único grupo etario sin inmunizar. "El virus tiende a replicarse y expandirse en la población más susceptible y, obviamente, los niños son el colectivo más numeroso en nuestro medio y, además, sin inmunizar. Igual podríamos decir de países de nivel socio-económico más inferiores con unas tasas de vacunación muy bajas, que serán fuentes de nuevos contagios en un futuro. Pero vacunar a estos últimos supone la participación de organismos supranacionales que escapan de nuestra competencia", sostiene Coronel.

Precisamente en este punto, los pediatras recuerdan que, en esta situación de alta incidencia del virus en niños, la vacuna traerá también algo de "normalidad" a las consultas, ahora mismo con un volumen "exagerado". "Se han multiplicado como consecuencia del Covid-19 y el seguimiento de los contactos de positivos, pero, además, por un aumento de la patología estacional de gran incidencia vírica como catarros, bronquitis o bronquiolitis", afirma. Además, más allá del aspecto médico, como efecto colateral de "una reducción significativa de personal sanitario con motivo de jubilaciones, bajas y vacaciones no cubiertas", reivindica el pediatra. Aún así, añade, "falta mucho para poder hablar de un alivio generalizado en las consultas de pediatría porque hay otros virus y se necesitan más recursos y no sólo un virus menos".

Desde la Asociación Española de Pediatría (AEP) recuerdan que vacunar a la población pediátrica forma parte de las "estrategias para intentar conseguir una inmunidad de grupo mayor del 90%". La asociación ha recogido en un documento las evidencias existentes y conclusiones sobre su posicionamiento respecto a la vacunación de los niños contra el coronavirus en el que recoge las principales formas clínicas y factores de riesgo del virus en los más pequeños. En este punto, aunque los pediatras destacan que el Covid-19 generalmente se manifiesta en la población pediátrica con síntomas más leves que en los adultos, con una "extremadamente rara" mortalidad asociada a esta enfermedad, la preocupación del gremio se encamina por la posibilidad de algunas manifestaciones graves como el desarrollo del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico (SIMP) a corto plazo o, a medio y largo, del síndrome del Covid persistente como entidad limitante de las capacidades y la calidad de vida aunque recuerdan que, éste último, parece menos frecuente que en adultos.  

Es por ello, que la opinión generalizada de los pediatras radica en la valoración de la vacunación como "la medida más efectiva para combatir la pandemia actual". Entre las razones con las que la AEP apoya la recomendación de la vacunación en los niños se encuentra la de disminuir la carga de enfermedad que supone el Covid en este grupo de edad, actualmente el de mayor incidencia con más de 200 casos por 100 000, además de los efectos colaterales que la pandemia ha tenido en los niños y adolescentes, entre los que se encuentran "la falta de normalidad en la escolarización, derecho fundamental de la infancia y base imprescindible para el bienestar y desarrollo personal de cada niño, y los trastornos de salud mental que se han evidenciado como consecuencia de la crisis sanitaria", subrayan desde la asociación.

La asociación recuerda que en los ensayos clínicos "no se han detectado efectos secundarios adversos graves", así como que, los estudios poscomercialización con las vacunas en los de 12 y más años de edad han permitido identificar eventos adversos potencialmente graves, como la anafilaxia y la peri/miocarditis, que, en todo caso, "son muy raros", y se han establecido recomendaciones para su detección y manejo clínico. 

La vacuna en los niños

La vacuna a administrar será la presentación pediátrica de la vacuna Comirnaty (Pfizer/BioNTech) y se reduce a 10 microgramos, un tercio de la que se administra a los adultos. El intervalo entre dosis será de al menos ocho semanas para conseguir mejor respuesta inmune y mejor perfil de seguridad.

Al igual que a los adultos, y según informa Sanidad, tras recibir la vacunación se debe observar a la persona vacunada durante 15 minutos para detectar reacciones inmediatas. En personas con reacción alérgica grave, se mantendrá un seguimiento de 30 minutos.

Las reacciones adversas más frecuentes identificadas en esa franja de edad son similares a las registradas en mayores de 12 años. Entre ellas se incluyen dolor, inflamación y enrojecimiento en la zona de la inyección, dolor de cabeza, fatiga, dolor muscular y escalofríos. Suelen ser reacciones leves o moderadas y mejoran a los pocos días de la vacunación.

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