FRANCISCO ESPEJO (Oftalmólogo)

"Lo ideal sería un 'screening' en pediatría para la detección precoz"

  • La inquietud por dar respuesta a casos que eran derivados a hospitales de otras comunidades y la capacidad para integrar a expertos de distintas especialidades permitieron a Francisco Espejo crear la Unidad de Oncología Ocular en el Macarena

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LA capacidad de persuasión y el rigor clínico son cualidades que favorecieron en 2006 la creación de la Unidad de Oncología Ocular, de referencia nacional, en el Hospital Macarena. El doctor Francisco Espejo impulsó esta consulta que trata a niños y adultos que sufren problemas con baja incidencia pero muy severos. Hace una década, la mayoría de los casos tenían como solución rutinaria la extirpación del globo ocular. Hoy, los especialistas solucionan el problema, en la mayoría de los casos, con terapias conservadoras.

-¿Cómo surgió esta unidad?

-Por la necesidad de tratar a los pacientes en Andalucía. Había un problema: los pacientes con patología ocular oncológica se tenían que derivar fuera, a Madrid, a Barcelona, a Santiago. Se planteó realizar los tratamientos aquí y, en principio, se esperaba un número reducido de pacientes.

-¿Cuántos?

-En principio se calculó que serían unos once casos al año: siete casos de melanoma, que es el cáncer más frecuente en adultos; y unos cuatro casos anuales de niños con retinoblastoma, que es el tumor intraocular más frecuente en la infancia. Con el paso del tiempo, hemos observado que el número de casos es muy superior: nos llegan en torno a cien casos anuales nuevos.

-¿Qué ha supuesto?

-La unidad ha tenido que crecer mucho. Al principio en la unidad trabajaba con Isabel Relimpio, y ahora el número es muy superior.

-Es un trabajo en equipo.

-Contamos con muchos especialistas con una calidad excepcional y gran implicación. El volumen de pacientes es muy grande y la urgencia que tienen para recibir asistencia es muy alta. El diagnóstico de un tumor genera mucha angustia.

-A esta unidad llegan pacientes de todos los puntos de Andalucía.

-Recibimos a todos los pacientes de toda Andalucía para tratar los tumores oculares en el adulto; y somos centro de referencia nacional para tumores infantiles.

-Lo más complicado.

-El abordaje del cáncer es un tratamiento multidisciplinar; colaboras con muchas especialidades (Oncología Médica, Oncología Radioterápica, Oncología Pediátrica, Radiodiagnóstico, Anatomía Patológica o Radiofísica). Lo más complicado es integrar a todas estas especialidades, con entusiasmo. Todos se han entregado al máximo, lo que ha permitido poner en práctica todos los tratamientos existentes.

-¿Cuál es la terapia más novedosa incorporada a la unidad?

-Quizás el más importante en los últimos años es el tratamiento de quimioterapia intraarterial selectiva de la arteria oftálmica.

-¿En qué consiste?

-La quimioterapia consigue reducir el tamaño el tumor. En lugar de administrar la quimioterapia en vena, canalizas con un catéter a través de la arteria femoral hasta la arteria oftálmica. Con ello se trata exclusivamente el ojo y se reducen los efectos secundarios de la quimioterapia sistémica. Dentro de las posibilidades se utiliza la quimioterapia selectiva. Los resultados son muy buenos.

-¿Qué requiere esta terapia?

-Un neurorradiólogo y un servicio de hemodinámica expertos. Ahora hay muy pocos centros donde se puede hacer. Es un procedimiento muy complicado. Son niños y tienes que llegar al nivel intracraeneal, a la arteria oftálmica.

-¿Desde cuándo se aplica?

-Desde 2013.

-¿Qué permiten estos avances?

-Casos en los que antes la indicación era la enucleación (extirpación del globo ocular); ahora se logra conservar el ojo.

-Todo depende del tumor

-Si el tumor es muy pequeño las terapias son menos agresivas; simplemente con láser, crioterapia o braquiterapia se puede conseguir controlar el tumor. Hay otros niños en los que el tumor afecta a estructuras fundamentales como el nervio óptico y la mácula. El pronóstico es, para ellos, reservado. En estos casos hay que utilizar técnicas más agresivas, pero aun así se puede conservar el globo ocular y la agudeza visual del niño. Y otros tumores corren el riesgo de extenderse y provocar la muerte. El primer objetivo es conservar la vida; y después, el globo ocular, así como la mayor agudeza visual.

-¿Cuántos logran salvar la vida?

-Un porcentaje muy alto.

-¿Cómo ha cambiado la esperanza y la calidad de vida?

-Las expectativas de vida dependen del diagnóstico precoz. A veces llegan casos ya muy avanzados.

-El diagnóstico precoz...

-Es fundamental que todos los implicados en el diagnóstico participen para detectar el problema lo antes posible.

-¿Cómo se puede conseguir?

-Que los pediatras, que son los que ven a los niños por primera vez, puedan detectar un tumor, bien explorando el fondo de ojo o bien explorando el reflejo del niño. Uno de los signos de un retinoblastoma u otra enfermedad a nivel ocular es la aparición de una pupila blanca (leucocoria).

-Un screening.

-Lo ideal sería que los padres, ante una señal de alarma, lo comenten al pediatra. Que los pediatras, cuando exploran al niño, tengan un sistema de detección precoz o screening. Y que el oftalmólogo también en el momento en que ve al niño, lo deriven directamente.

-Se podría implantar un cribado.

-Existiría la posibilidad de incorporar la exploración del fondo de ojo, al igual que se hace exploración para detectar la sordera.

-Ante una sospecha, ¿en cuánto tiempo son tratados los niños?

-Ante una sospecha de retinoblastoma los atendemos en 48 horas. Son prioritarios.

Perfil: Treinta años de constante avance frente al cáncer

Francisco Espejo. Natural de Benamejí (Córdoba), cuando aún era muy pequeño emigró con sus padres a Madrid, donde estudió Medicina. Tras un periodo en el Hospital Clínico de San Carlos, regresó a Andalucía, concretamente a Sevilla, e hizo la residencia de Oftalmología. Atesora 30 años de trayectoria en el Macarena. Su referente profesional y vital es el doctor Rubén Ángeles Figueroa. "Tenía -se jubiló- un trato exquisito con los pacientes y nos enseñó la manera de atenderlos; y de permanecer continuamente innovando", recuerda. Espejo sintió la inquietud de dar respuesta a pacientes con cáncer ocular que tenían que acudir a centros de otras comunidades para recibir terapias. Su equipo ha tratado más de 90 retinoblastomas, el principal cáncer ocular en niños, con una alta supervivencia. 

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