Movimiento natural de la población

La natalidad se desploma en Sevilla

  • La cifra de nacimientos cae a mínimos históricos en Sevilla, y se sitúa por debajo de los 17.000 en 2018

  • El número de recién nacidos no bautizos se duplica se duplica en ocho años

Un padre sostiene a su hijo recién nacido Un padre sostiene a su hijo recién nacido

Un padre sostiene a su hijo recién nacido / EFE/Paulo Cunha

La natalidad se desploma y cae a mínimos históricos. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en 2018 nacieron en la provincia de Sevilla un total de 16.929 bebés (8.673 hombres y 8.285 mujeres), de los cuales 5.929 de ellos lo hicieron en la capital). Es la cifra más baja desde que existen registros, tras once años seguidos en descenso.

Pero la tasa de recién nacidos no es lo único que desciende, también lo hace el número de padres que deciden no pasar a sus hijos por la pila bautismal. En ocho años, el número de bebés no bautizados se ha duplicado.

Evolución de la natalidad en Sevilla (pinche para ampliar) Evolución de la natalidad en Sevilla (pinche para ampliar)

Evolución de la natalidad en Sevilla (pinche para ampliar) / Dpto. Infografía

Desde el punto de vista de la natalidad, la provincia de Sevilla, y España en general, viene registrando una tendencia descendiente desde mediados de los años 70 del pasado siglo.

En 1978, nacieron en la provincia 30.731 bebés, un 81% más que en 2018, cuarenta años después. En concreto, aquel año nacieron 15.849 niños y 14.882 niñas. Desde la década de los 70, las estadísticas reflejan un descenso continuado de los datos o leves periodos de estabilidad en los primeros años de la década de los 90. A partir de 1998, esta tendencia cambió radicalmente gracias a la inmigración, principalmente, pasando de los 18.243 nacimientos en 1998 a 25.193 en 2008, fecha a partir de la cual la tendencia volvió a cambiar y empezó a caer de nuevo coincidiendo con la crisis económica.

Los últimos datos del INE señalan que en 2018 nacieron en Sevilla 16.958 bebés, 8.673 hombres y 8.285 mujeres.

Otro dato que también ha evolucionado en los últimos 40 años es la edad de las madres y su estado civil. En 1978, la mayoría de las mujeres sevillanas tenían en el momento del nacimiento de sus hijos entre 23 y 26 años. En 2018, la media de edad se situaba entre los 33 y 36 años. La media de edad de las gestantes ha subido diez años en cuatro décadas.

En cuanto al estado civil, la mayoría de las madres están casadas, pero el porcentaje de las no casadas aumenta a gran ritmo. En 1978, sólo el 1,5% de las madres que tuvieron un hijo ese año no estaban casadas. Diez años después, el porcentaje ya era del 6,6% y, en la actualidad, las madres no casadas representan el 47% del total.

Según explican desde el departamento de Geografía Humana de la Universidad de Sevilla, Andalucía siempre ha sido una de las comunidades autónomas con mayor natalidad de España, aunque ha pasado de tener una tasa bruta de natalidad de 20,07 nacimientos por cada mil habitantes en 1975 a 8,85 en 2017. Andalucía ocupa el quinto lugar en el ranking de las comunidades con mejor tasa de natalidad, por detrás de Madrid, Murcia, Cataluña, Navarra e Islas Baleares.

Los municipios del Aljarafe registran las tasas de natalidad más altas de la provincia, y las comarcas serranas, las más bajas

Dentro de la provincia de Sevilla, también existen diferencias territoriales. Los valores más altos se registran en municipios metropolitanos, que han recibido población joven en los últimos años atraídos por el crecimiento urbanístico del periodo anterior a la crisis. Destaca la zona del Aljarafe (Albaida, La Algaba, Benacazón, Bollullos de la Mitación, Bormujos, Espartinas y Dos Hermanas, con valores por encima de 11 por mil habitantes) y de la Vega de Sevilla (Alcalá del Río, Brenes, Alcolea y Cantillana).

En el lado opuesto, con los valores más bajos, se sitúan las comarcas serranas, tanto del Norte de la provincia como del Sur. "Cazalla de la Sierra, Constantina, El Pedroso, Almadén de la Plata, Badolatosa o Lora de Estepa, son algunos de los municipios cuyas tasas brutas de natalidad ni siquiera superan el valor de 5 nacimientos por mil habitantes. Se trata de municipios muy envejecidos, con crecimientos naturales negativos, y que no generan grandes expectativas laborales como para que se conviertan en foco de atracción de población desde otros municipios. En estos casos, la diversificación económica, pero sobre todo el fomento de medidas sociales orientadas a la conciliación familiar, pueden ayudar a paliar el descenso de la natalidad", añade Carolina del Valle, profesora del departamento de Geografía Humana de la Universidad de Sevilla.

Expertos aseguran que la natalidad seguirá bajando en los próximos años, ya que el número de mujeres en edad de ser madres no va a aumentar, las generaciones que vienen cada vez son menos numerosas. Para que la situación mejore, sería necesario que hubiese un incremento de la fecundidad, es decir, un aumento del número medio de hijos por mujer. 

Menos bautizos

La natalidad no es lo único que desciende, también disminuye el número de niños bautizados. Las tradiciones sacramentales pierden fuerzas.

Las estadísticas de la actividad pastoral de la Iglesia Católica en Sevilla en los últimos años ponen de manifiesto el descenso general del número de sacramentos que se imparten en la provincia. En concreto, en el caso del bautismo, el número de recién nacidos sin bautizar se ha duplicado en ocho años.

Si en 2011 (primer año del que se tienen estadísticas) se bautizó el 89% de los recién nacidos, en 2018 el porcentaje fue del 68,5%, una diferencia de 20 puntos porcentuales, teniendo en cuenta que hace ocho años nació un 23% más de niños que el año pasado.

En concreto, el pasado año se bautizaron 11.624 personas en la provincia de Sevilla, 2.000 menos que en 2016; y más de 4.000 menos que en 2013. En cinco años, el número de bautizados ha caído más de un 26%.

Éste no es el único sacramento en descenso, ocurre lo mismo con los matrimonios católicos, que ha caído de forma progresiva hasta el punto de que en 2018 hubo un 48% menos de bodas religiosas que en 2011. Aquel año se casaron por el rito católico en la provincia de Sevilla un total de 5.314 parejas. Ocho años después, en 2018, la cifra fue de 2.760.

La comunión, sin embargo, se mantiene, y, la confirmación, contra todo pronóstico, se incrementa de manera notable. Con respecto al primero de estos dos sacramentos, en 2013, 15.538 niños hicieron la primera comunión, mientras que en 2017 lo hicieron 16.058 menores; y en 2018, 15.646. Cifras muy similares. Habrá que esperar a que los recién nacidos de los últimos años (el 32% sin bautizar en 2018) se hagan mayores  y analizar el cambio de tendencia.

Las confirmaciones, por el contrario, se disparan. La iglesia de Sevilla celebra hoy un 80% más de confirmaciones que hace ocho años. El motivo, un cambio de política. A partir de 2014, las personas que deseen casarse por el rito católico o quieran ser padrinos en el bautismo deben estar confirmadas. Esto ha hecho que los números se dispararan y se haya pasado de las 4.994 confirmaciones de 2013 a las 21.658 de 2018.

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