Desescalada Sevilla | Fase 1

La odisea de conseguir una mesa libre en una terraza de Sevilla: reservas, colas y rotación

Varios clientes esperan que se quede libre una mesa en una terraza de céntrico bar. Varios clientes esperan que se quede libre una mesa en una terraza de céntrico bar.

Varios clientes esperan que se quede libre una mesa en una terraza de céntrico bar. / Juan Carlos Vázquez

"Sin bares no hay paraíso", escribía Carlos Navarro Antolín hace unos días en La Caja Negra. Esa afirmación se ha radicalizado durante la fase 1 de la desescalada y se podría decir que sin terraza, tampoco hay paraíso o éxito. Las clásicas tabernas que no pueden poner veladores tienen la persiana tan abajo como los colegios o los estadios de fútbol. La normativa del Gobierno es clara por el momento: dentro del bar no puede haber clientes. Por ello, y porque las buenas temperaturas empiezan a llegar con asiduidad a Sevilla, los clientes están fuera. Aunque no todos sentados.

Pasar por una bar con terraza y ver gente de pie no es extraño. Y no porque incumplan la legislación, sino porque están esperando a que una mesa se quede libre. En el bar Dos de Mayo de la Plaza de la Gavidia (toda la cadena funciona igual) hay una trabajadora exclusivamente dedicada a controlar el flujo de clientes entre las mesas de la terraza y "explicar cómo va el nuevos sistema de reservas y turnos".

Apunta, avisa y asigna por orden escrupuloso. Se cotiza al alza poder sentarse en una terraza, incluso en bares que estaban acostumbrados a verlas vacías. La desescalada ha equiparado al negocio pujante con el débil y les ha llenado a los dos las mesas de fuera, como se les llamaba coloquialmente cuando también estaban las de dentro del local.

Cervezas a contrarreloj

Desescalada en Sevilla: Reservas y esperas en los bares durante la fase 1 Desescalada en Sevilla: Reservas y esperas en los bares durante la fase 1

Desescalada en Sevilla: Reservas y esperas en los bares durante la fase 1 / Juan Carlos Vázquez

"Perdonen, tienen ustedes una hora para consumir". Esa educada frase, ubicada en una terraza de una bar de la Alameda de Hércules, es una radiografía excelente del momento que vive la hostelería en Sevilla. Los límites se han estrechado y aumentar la rotación de clientes es fundamental en muchos casos para la supervivencia del negocio. Además, es una decisión en la línea de la recomendación de la Junta de Andalucía, que estimó 30 minutos para desayunar y 90 minutos para almuerzos y cenas.

Con este sistema, un bar que abra de 20:00 a 23:00, las horas permitidas para pasear, pueda atender hasta a tres grupos diferentes en un mismo turno. Algo que facilita en las terrazas las reservas, más habituales en el interior de los locales. Varios negocios ya lo hacen y permiten reservar veladores, evitando esperas y frustraciones por no conseguir una mesa libre.

Juntos, pero no revueltos

Desescalada en Sevilla: Reservas y esperas en los bares durante la fase 1 Desescalada en Sevilla: Reservas y esperas en los bares durante la fase 1

Desescalada en Sevilla: Reservas y esperas en los bares durante la fase 1 / Juan Carlos Vázquez

"¿Quieren bolsas de picos?", pregunta el camarero al cliente. No puede utilizar la clásica fórmula de juntar en la panera los picos, las servilletas y las rodajas de pan. Las restricciones sanitarias para evitar el contagio afectan notablemente a la hora de compartir alimentos. El tomad y comed todos de él de momento está prohibido y cada uno debe pedirse su comida. Ni en los barrios ni en el centro hay platos al centro.

A las limitaciones a la hora de consumir, se unen las medidas en la llegada o cambio de clientes en una mesa. Las escrupulosidad se radicaliza en estos días, siendo habitual tener que esperar que un trabajador del bar desinfecte la mesa y las sillas donde se han sentado los anteriores clientes. La limpieza se ha impuesto en los veladores de Sevilla, que se afanan por mostrar la pulcritud de su mobiliario urbano.

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