Los Invisibles: Gabriel Sánchez 'Gasán'

“He puesto a subasta mi archivo de fotos y se me van jirones del alma”

  • Murciano de cuna, trianero de adopción, testigo fotográfico de seis décadas de la vida de Triana, ha puesto a subasta su archivo “por desdén municipal”

Gasán, rodeado de su archivo en el estudio del callejón de Santa Cecilia. Gasán, rodeado de su archivo en el estudio del callejón de Santa Cecilia.

Gasán, rodeado de su archivo en el estudio del callejón de Santa Cecilia. / Víctor Rodríguez

EN julio, mes de la Velá, un nubarrón se cierne sobre Triana. Gabriel Sánchez, Gasán (Santa Cruz, Murcia, 1935), harto de “pares y nones” del Ayuntamiento, ha decidido sacar a subasta su archivo fotográfico. Seis décadas de historia de su Triana adoptiva.

–¿Por qué lo hace?

–Son varios millones de fotografías, una habitación de negativos sin procesar. Mi familia carece de recursos materiales, económicos y técnicos para su continuidad y se me van jirones del alma.

–¿A quién le puede interesar?

–Ante el desdén municipal, lo saco a subasta para que sea adquirido por cualquier particular, Universidad o entidad sevillanas, española o extranjera que desee adquirirlo. También temo que algo conseguido con tanto cariño y esmero vaya a ninguna parte.

–¿Cómo descubre la fotografía?

–Con 18 años me fui de paleta (albañil) a Barcelona, pero me volví pronto. Yo veía una cámara y me volvía loco. El único sitio para aprender fotografía era la Base Aérea de Cuatro Vientos. Tenía que hacer el servicio militar, y yo me había librado por ser el más chico de los nueve de un padre sexagenario, su único sostén.

–¿Cómo llega a Sevilla?

–Podía elegir entre Madrid, Badajoz y Sevilla y me vine a Tablada de cabeza en 1959. Era cabo segunda y alquilé el cuarto de un chalecito del Barrio León. Los nuevos, no los viejos donde vive Susana Díaz.

–¿Quién le sacó del ejército?

–Una mujer, Leonor García López, de Bollullos de la Mitación. Vendí una Vespa y fui a ese pueblo a cobrarla. La vi en una tienda de comestibles. Me dijeron que me olvidara, que la pretendían médicos, toreros, cortijeros. A mí escribir me ha gustado mucho y todos los días una cartita. Llevamos 59 años casados.

–¿Quién hizo las fotos de la boda?

–Andrés Sánchez, que tenía el estudio en Pagés del Corro y murió el año pasado.

–¿Dónde tiene todo el material?

–Repartido en casas familiares. Un 40 por ciento en la vivienda de Bollullos y el resto en mi oficina, en el callejón de Santa Cecilia, junto a Ruperto.

–¿Qué pasó por su cámara?

–Indigentes, personajes de cantidad, militares, eclesiásticos, artistas todas: Marifé, Marujita Dáiz, Paquita Rico, Isabel Pantoja, Paz Vega, Los Morancos.

–¿Sus primeras fotografías?

–Las hice desde un Junker. Tengo cien horas de vuelo. Mis primeras fotografías eran aéreas porque hice un curso de Fotografía y Cartografía.

–¿Y la riada del Tamarguillo?

–Estaba de permiso. Me dio rabia por el suceso y también por no poder ser testigo y notario.

–¿Lo dejaron salir de Murcia?

–Éramos una familia muy humilde pero teníamos un limonar. Mi padre, con el afán del terruño, quería que volviera, pero yo antes me iba a Barcelona, a Francia o a Barcelona que volver a coger el azadón. Tenía otras inquietudes y proyectos.

–¿Le cogieron el testigo?

–Tengo cuatro hijos. El estudio lo tienen ahora el más chico, Sergio, y uno de mis yernos, David. Mis dos hijas son maestras de escuela y el otro varón hizo dos carreras, Antropología y Magisterio, pero tiene un bar de copas.

–¿Qué pedía a cambio de la donación?

–Era totalmente desinteresada. Sólo les pedía una copia, pero me quedé sin interlocutores.

–¿Qué género ha tocado?

–Todos los palos, como en el flamenco. Habré hecho tres mil fotos de niños, ahora serán médicos, maestros.

–¿El Murillo de la fotografía?

–Si he tenido un defecto, o una virtud, ha sido el trabajo. De cada cien fotos, noventa las regalo.

–Nació el año que el Betis ganó la Liga. ¿Fotos de fútbol?

–Yo no sabía lo que era el fuera de juego. He hecho bautizos, comuniones, bodas. A una mujer le hice tres bodas diferentes. Y reportajes con los gitanos de las chabolas de Barrio Máquina.

–En su estudio tiene una foto de Curro Romero...

–En la Peña Trianera.

–Y otra de Maradona tocando el tambor con Luis Cuervas...

–En el hotel Andalusí Park el día que fichó por el Sevilla. Maradona me hizo ir por lo menos diez veces a Simón Verde para después no comprarme ni una foto.

–Hay fotos con los ex alcaldes Alfredo Sánchez Monteseirín y Juan Ignacio Zoido.

–Tengo fotos con todos los alcaldes de Sevilla. Y los de Triana. Paco Arcas, Alberto Jiménez-Becerril.

–¿Qué Triana se ve en sus fotos?

–Tienen un valor arqueológico singular, he recogido multitud de yacimientos y restos arqueológicos antes de ser devastados por la barbarie inmobiliaria.

–¿Y esos cementerios de recuerdos que son los viejos cines de verano?

–De algunos de esos sitios tenía que salir corriendo.

–¿Qué técnica utilizaba?

–Tenía mi truco. Me echaba mi cámara al hombro. Decía que me estaban esperando y que después volvía, para darme caché.

–¿Está la Velá en sus fotos?

–Y la Semana Santa, el Rocío, el Corpus, las Cruces de Mayo. Y la Vega de Triana donde ahora está el Polideportivo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios