Todo está a punto de empezar, o sea, de terminarse
calle rioja
La presentación se convirtió en un homenaje a Jesús Martín Cartaya
Forman un nuevo club Dumas, como el que bautizara Arturo Pérez-Reverte. Tres mosqueteros, pero de Artillería, porque fue la Fábrica de Artillería de Sevilla el escenario de su última operación. Álvaro Pastor Torres (Sevilla, 1965), Francisco Robles (Sevilla, 1963) y Manuel Jesús Roldán (Sevilla, 1970) ya habían coincidido en la redacción de Historia General de la Semana Santa de Sevilla, una especie de Larousse de las cofradías, un Aranzadi de las trabajaderas. Tres mosqueteros con su Milady. Se llama Eva Díaz Pérez y volvía a la Fábrica de Artillería donde comisarió con Alfonso Guerra la exposición de los Machado en familia que ahora está en Burgos. La novelista y periodista regresaba donde se fundieron los leones de las Cortes (que no rugen por educación) para presentar el nuevo trabajo del triunvirato, Mapa sentimental de la Semana Santa de Sevilla.
La presentación se convirtió en un homenaje a Jesús Martín Cartaya
Dice su editor, David González Romero (todavía alguien se preguntaba si es el hijo de Felipe González) que estamos ante una Teoría y realidad de la Semana Santa de Antonio Núñez de Herrera del siglo XXI. Mañana, vísperas del Miércoles de Ceniza, se presenta la edición que Miguel Gallardo en Sevilla Press ha hecho del clásico del autor extremeño que fue, entre otras muchas cosas a pesar de su temprana muerte, primer director de la Hemeroteca Municipal.
El “ideólogo” de este Mapa, palabra que utilizó alguno de sus compañeros de aventuras, el cartógrafo, fue Álvaro Pastor. Este sevillano fino que como escribía Paco Robles en el prólogo del libro Cuarto y mitad de Sevilla, “cuando viaja a Londres se acerca a la National Gallery para saludar a don Justino de Neve y para contemplar la espalda curva de la Venus velazqueña”.
La idea partió de Álvaro Pastor, se lo comunicó al editor y se puso a buscar a sus cómplices, como Lee Marvin en Doce del patíbulo. Tenían dos meses para entregar los textos. Un soneto me manda hacer Violante y en mi vida me he visto en tal aprieto. Pastor no es hombre de playas y escribió su parte en la Alfalfa; Paco Robles lo hizo desde Fuengirola. Manuel Jesús Roldán no precisó el lugar, pero debe ser de los que aprovecha cualquier resquicio para anotar un detalle, una rareza, un hallazgo. Debe ser el único sevillano cuyos libros están en la librería de Caixaforum y la de la estación de trenes de Santa Justa.
El mapping de la Semana Santa es un programa para entendidos y advenedizos, para enciclopedistas y para ágrafos. Sus autores son por fecha de nacimiento coetáneos del mayo francés, pero la única revolución en la que creen es en la del abril sevillano, sobre todo cuando como este año comprende los días de la Semana Santa.
Se han acercado de muchas maneras a la fiesta mayor de Sevilla, de la que la Magna fue un humilde ensayo, un tráiler con espoiler. Manuel Jesús Roldán publicó en El Paseo La Semana Santa de la Transición con el subtítulo Sevilla-1973-1982, es decir, desde el atentado contra Carrero Blanco hasta el triunfo de Felipe en las elecciones de octubre del 82. Paco Robles se metió entre pecho y espalda una Antología Literaria de la Semana Santa que le editó Signatura Ediciones. En esa antología está Manuel Machado y no está Antonio, los protagonistas de la celebrada exposición, aunque Serrat convirtiera al segundo en hit-parade con la marcha procesional inspirada en la Saeta del de Dueñas que el barcelonés convirtió de poema en canción.
Donald Trump ha dicho que la Unión Europea se crea para hacerle la puñeta a los Estados Unidos. ¡Cómo se pondría el empresario y showman metido a presidente si escucha decirle a Manuel Jesús Roldán que cuando muchos de esos misterios salían a las calles de Sevilla los Estados Unidos de América todavía no existían! Bien lo sabe John Julius Reel, neoyorquino y sevillano consorte.
La foto de la portada es de José Antonio Zamora; la de la contraportada, de Jesús Martín Cartaya. En ambas imágenes aparece el Cautivo del Tiro de Línea, el titular de la Hermandad de Santa Genoveva, una en color, otra en blanco y negro de los tiempos del paso a nivel. El libro se termina de imprimir el 21 de noviembre de 2024. Los tres autores y el editor se lo dedican a Jesús Martín Cartaya. El 30 de diciembre, David, el D’Artagnan de esta historia, se reunió en una merienda-cena con sus tres mosqueteros y ese mismo día conocieron la noticia de la muerte del fotógrafo.
El fotógrafo que trabajaba en Cortefiel, el empleado textil que hacía espléndidas fotografías, se quedó con tres libros que dedicó a cada uno de sus tres hijos. Se los quería dejar como regalo de Reyes. Lo contó emocionado David González Romero. Una semana después de la muerte de su padre, los hijos de Jesús se encontraron con esta agradable sorpresa que mitigó como consuelo, mapa sentimental, el atlas del dolor de la pérdida.
Es un libro sin Prólogo, salvo que se considere como tal el capítulo de las Vísperas, que es el verdadero prólogo de la Semana Santa. Aunque el tiempo en Semana Santa es muy relativo. Ni Marcel Proust sería capaz de definirlo. En el final del capítulo de la Borriquita, la primera del Puente, el único Cristo con sandalias, con Zaqueo en el sicomoro de Jericó, los autores escriben que “todo está a punto de empezar, o sea, de terminarse”. Álvaro Pastor dice que no ha visto una procesión de Vísperas en su vida, “para mí la Semana Santa empieza el Domingo de Ramos y termina cuando me quito la túnica de la Soledad de San Lorenzo”.
Aunque la autoría es comunitaria, se supone que los datos de las procesiones de Vísperas serán de Robles y Roldán: el viaje por los Polígonos, por Torreblanca, Alcosa o Bellavista, por Pino Montano y Padre Pío. El 20 de abril es Domingo de Resurrección. Aniversario de la inauguración de la Expo y de la nefanda Madrugada de las carreras y los sustos. Paco Robles vivió hace cinco años su particular resurrección. Cuando estaba en la UVI, con las calles vacías por la pandemia, quien firma releyó Tontos de capirote, su genial puesta de largo como autor. El año pasado se puso su túnica y su capirote de hermano de Pasión. Nadie reconoció al nazareno que iba en silla de ruedas. Ni al lazarillo que le acompañaba. Era su amigo y cómplice de este libro Manuel Jesús Roldán. Lo dice el Eclesiástico: “Un amigo fiel es medicina de vida”.
Los primeros arquitectos que aparecen en el libro son Le Corbusier y Leonardo de Figueroa. Los primeros gremios, los medidores de la alhóndiga y los zapateros. El primer poeta, Luis Cernuda, que de niño iba desde su casa de la calle Acetres a la droguería de su abuelo en la plaza del Pan. Murió en México en 1963. El año que nace Paco Robles, que acudió con la delegación de autores sevillanos a la Feria del Libro de Guadalajara.
El libro se lee sin resuello. El sumario son las diferentes hermandades. Desde el Salvador, la plaza que fue mezquita, por la que pasaron romanos, visigodos, árabes, franceses (los auténticos bárbaros del patrimonio de Sevilla) hasta la plaza de Santa Marina, de donde sale el Resucitado antes de que suenen los clarines en la Maestranza. Eva Díaz Pérez hizo de maestra de ceremonias. De los Machado, ¿quién era más cofrade, Antonio o Manuel? ¿Quién era más hermano? Uno le escribió poemas a la Macarena y al Gran Poder; el otro retrató a “un trueno vestido de nazareno”.
En este mapa hay nociones de imaginería, de sociología, de arquitectura, de carpintería, de teología, de historia, de antropología, divagaciones en la ciudad de la Gracia… y de la Guasa. El nuevo trabajo del Club Dumas de los artilleros de capilla.
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