Nuevas medidas en Andalucía

Sevilla: sin cenas en los bares pero con tiendas abiertas hasta las 20:00

  • La enseñanza obligatoria seguirá igual y las universidades podrán dar clases en las facultades

  • La US está a la espera de que se publique el BOJA para tomar una decisión

Varias personas frente a un centro comercial en Sevilla.

Bares cerrados para las cenas y tiendas abiertas hasta las ocho de la tarde. La frase resume la realidad que los sevillanos se encontrarán en la calle cuando entren en vigor las medidas anunciadas este viernes por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, para hacer frente a la tercera ola de la pandemia. Unas restricciones que afectan a dos de los sectores más importantes de la economía de la provincia: la hostelería y el comercio, seriamente perjudicados por la crisis del Covid. 

En líneas generales, la situación que vivirá Sevilla no dista mucho de la que existía antes de la Navidad, cuando las medidas se relajaron un poco. La principal novedad concierne a la movilidad y a la actividad permitida en el sector servicios en horas vespertinas. Y también a las universidades.  

Los sevillanos podrán seguir viajando por las provincias andaluzas, al no establecerse el cierre perimetral entre ellas, como ocurriera durante las dos primeras olas del coronavirus. Aunque, eso sí, Moreno ha advertido que esta movilidad podría verse restringida las próximas semanas, según determine la comisión de expertos que supervisa la evolución de la pandemia en la región andaluza. Por ahora, los niveles de contagio no invitan a ello. 

Esta posibilidad permitirá a los sevillanos moverse por las provincias andaluzas -tomando todas las precauciones necesarias- tanto por motivos laborales como de ocio, en unas fechas marcadas por el intenso frío que ha cubierto de nieve zonas cercanas, lo cual siempre resulta un atractivo en esta época del año. No podrán salir de Andalucía sin causa justificada

Aprovechar la temporada de rebajas

Las reuniones seguirán teniendo como límite seis personas (sólo se amplió hasta diez para los festivos navideños), un máximo que ha de respetarse tanto dentro como fuera de casa. Es precisamente en las compras y el ocio donde más novedades se producen respecto al otoño. Así, se podrá acudir a las tiendas hasta las 20:00, cuando en la segunda ola la hora de cierre era las 18:00. Este incremento horario permitirá, al menos, que los titulares de los grandes y pequeños negocios puedan aprovechar la campaña de rebajas que se inició ayer, un comienzo tibio que vino marcado por la lluvia y el miedo al Covid. 

Las calles comerciales podrán tener, de este modo, más animación tras una campaña de Navidad que ha resultado bastante desastrosa y con unas temporada de descuentos sin grandes expectativas. A ello también contribuirán que las cafeterías puedan cerrar a esa hora, a las ocho. Aunque desde las 18:00 queda prohibido servir alcohol. Una medida que ha generado bastantes críticas las pasadas fiestas, donde dicha limitación no impidió que se concentrara un buen número personas en esa franja horaria. No habrá cenas en los bares y restaurantes, que cesarán su actividad presencial a las seis de la tarde. Sí podrán continuar con el servicio a domicilio.

El toque de queda vuelve a establecerse a las 22:00, hora a partir de la cual no podrá haber nadie en la calle, salvo causa justificada. Se mantendrá vigente hasta seis de la mañana. 

Alumnos en los colegios y universidades

En el terreno educativo conviene saber que la enseñanza obligatoria en los colegios e institutos seguirá siendo presencial, después de que este viernes la delegada territorial de Educación, María José Eslava, haya visitado el CEIP Algarrobillo, en Valencina de la Concepción, uno de los centros habilitados para los test a los que se han sometido voluntariamente el personal que trabaja en las escuelas con el fin de constatar posibles contagios. Dichas pruebas concluirán el próximo lunes. El regreso a las aulas después de Navidad se ha llevado a cabo en dos jornadas: la de ayer y la de este viernes, cuando lo han hecho los menores de 43 municipios, entre ellos, los de la capital hispalense. Según Eslava, durante el primer trimestre la media semanal de centros libres de Covid en la provincia se ha situado por encima del 90%. 

Las universidades, por su parte, también podrán volver a dar clases presenciales, ya que Sevilla no se encuentra entre los distritos sanitarios con nivel cuatro de alerta (Jerez, Granada, Jaén y Almería). Fuentes de la Universidad de Sevilla (US) han explicado a este periódico que se está a la espera de que el BOJA recoja las nuevas medidas para tomar una decisión al respecto. El rector de la Hispalense, Miguel Ángel Castro, ya adelantó en diciembre que, cuando la Junta lo permitiese, la US retomaría el modelo semipresencial con el arrancó este curso, mediante el cual los grupos reducidos de alumnos se iban turnando en la asistencia a las facultades. La Univeridad Pablo de Olavide (UPO), por su parte, ya advirtió que mantendrá el formato telemático para las clases teóricas hasta que pase Semana Santa. 

No obstante, ambas instituciones han continuado con la actividad presencial para las prácticas y las pruebas realizadas en otoño. Una modalidad contemplada para las evaluaciones del primer cuatrimestre, que se celebrarán las próximas semanas y cuyo formato deberán decidirlo los departamentos correspondientes. Tal posibilidad no ha contentado a los sindicatos de estudiantes. Más de 85.000 universitarios se han visto obligados desde noviembre a seguir las clases teóricas de manera virtual. De ellos, más de 70.000 (los que están matriculados en la US) puede que vuelvan a las facultades este mes.

Un año sin las grandes fiestas

Con estas nuevas medidas anti Covid Sevilla afronta el arranque de 2021, año que, por lo pronto, privará a la capital hispalense de las cofradías en Semana Santa y de la Feria de Abril. Dos fiestas mayores que suponen las principales fuentes de ingresos en hoteles, bares y tiendas. En el primero de estos sectores, tras cierto respiro dado en Navidad, no parece que la actividad vaya a remontar, al menos, en el primer trimestre de este ejercicio. Por tal motivo, tanto hoteleros como hosteleros tienen puestas ya las miras en junio, cuando se prevé que haya vacunado un alto porcentaje de la población y pueda retomarse la normalidad de siempre. Hasta entonces queda un primer semestre de restricciones y medidas para frenar los contagios. Al menos, por ahora, el frío y la lluvia invitan a quedarse en casa. 

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