Vox aprieta a Sanz para aprobar los Presupuestos de Sevilla en 2026 con más líneas rojas
Política municipal
Exige un mayor control de la inmigración ilegal que conforma el padrón
El partido de Santiago Abascal considera la Zona de Bajas Emisiones de la Cartuja como resultado del "fanatismo climático"
Vox exige una Cartuja libre de multas para apoyar los Presupuestos de Sevilla en 2026
Vox tiene muy claras las líneas rojas para dar su apoyo al proyecto de Presupuestos de Sevilla para 2026 del gobierno de José Luis Sanz. Las 16 enmiendas presentadas por el partido de Santiago Abascal y aprobadas por los populares no son suficientes. Lo ha dejado claro este martes la portavoz de la formación de derechas, Cristina Peláez, en la rueda de prensa ofrecida a las puertas del Consistorio hispalense. Además de eliminar las medidas restrictivas y las multas en la Zona de Baja Emisiones (ZBE) de la isla de la Cartuja, exige un control férreo de la inmigración ilegal inscrita en el padrón municipal. Dos asuntos de corte ideológico que van mucho más allá de las simples cuestiones de "gestión" de las que habló el regidor sevillano el pasado lunes.
La formación de derechas quiere hacer valer su peso en las políticas locales. No se trata sólo de gestión. Desea que en la ciudad también ser perciban sus principios ideológicos, al ser el único partido en el que se apoya el PP a la hora de poner en marcha las medidas que plantea. Ya lo hizo en 2025, pero para el próximo año pretende que dicha influencia se perciba mucho más, de ahí que haya establecido dos condiciones básicas para el respaldo a los Presupuestos: la ZBE de la Cartuja y la inmigración.
Peláez ha confirmado este martes la noticia adelantada por Diario de Sevilla: el partido del que es portavoz exige que el parque tecnológico quede libre de multas a quien circule por él incumpliendo las limitaciones actuales. No quiere cámaras de vigilancia y propone que la ZBE se active sólo cuando se sobrepasen los niveles de pulición en el aire permitidos por la Unión Europea. No habla de derogación, sino de acabar con las sanciones que castigan "a las clases trabajadoras". Para Vox, las medidas adoptadas en la Cartuja desde 2024 son consecuencia del "fanatismo climático", es decir, el cambio climático, uno de los principios globales más cuestionados por el partido que lidera a nivel nacional Santiago Abascal.
Más rigurosos en la domiciliación
La otra condición para aprobar el Presupuesto también entra de lleno en el apartado ideológico, la inmigración ilegal. Vox exige "potenciar" y ser más rigurosos en los procesos de domiciliación e identificación de quienes integran el padrón. "Hasta ahora no se comprueban bien", ha aseverado Peláez. Fuentes del partido explican que detrás de estos empadronamientos está el intento de que la capital andaluza recupere los 700.000 habitantes, "a toda costa", y poder desbancar a Zaragoza como la cuarta ciudad más poblada de España. "Eso no puede lograrse a través de la inmigración ilegal, de la que siempre nos hemos pronunciado en contra", inciden en Vox. Con tal fin, se negocia ahora con los populares un protocolo reforzado de comprobación de residencia de las solicitudes del padrón, en un plazo máximo de 15 días.
La portavoz de este grupo municipal ha manifestado la satisfacción de sus concejales por que el gobierno local haya aprobado 16 de las 18 enmiendas presentadas, las cuales ha denominado como "transaccionales", puesto que son enmiendas a las ya planteadas por Vox, pero ha insistido en que Sanz no cuenta, "a día de hoy", con el sí a los Presupuestos de 2026. La razón, se está en un proceso de negociación y "debe haber acuerdos políticos aparejados, como ya ocurrió en 2025". Por tanto, no se trata sólo de aspectos relacionados con la gestión de la ciudad, como aseguró el alcalde el pasado lunes tras la comisión de Hacienda, sino que la formación de derechas exige que se lleven a cabo otras medidas de corte ideológico.
Medidas polémicas
Tales condicionantes ya han protagonizado este año titulares informativos, como la creación de una Oficina de Apoyo a la Mujer Embarazada, calificada por los grupos de izquierda como centros antiabortos; o la exclusión de los cuadernillos sobre educación sexual de los colegios.
Sin el apoyo del PSOE ni de Podemos-IU al proyecto de Presupuestos de Sanz para 2026, el escenario para el gobierno popular se complica de cara al Pleno extraordinario del próximo viernes, en el que se debatirán y se sometarán a votación las cuentas del nuevo ejercicio. El partido de Abascal vuelve a tener la sartén por el mango.
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