Naturaleza

Alertan del peligro de desaparición de la nacra, un molusco endémico del Mediterráneo

  • Los resultados muestran la importancia de las poblaciones no afectadas y el papel de las corrientes oceánicas en el transporte de larvas

Dos ejemplares de nacra Dos ejemplares de nacra

Dos ejemplares de nacra

Investigadores del Proyecto Medclic del Sistema de Observación y Predicción Costero de Baleares (Socib) han participado en un estudio colaborativo que alerta del peligro de extinción de la nacra (Pinna nobilis), un molusco endémico del Mediterráneo, al borde de la desaparición tras un evento de mortalidad masiva en 2016 motivado por el parásito Haplosporidium pinnae, un protozoo que ataca su sistema digestivo provocándole la muerte, que sigue presente en el medio.

Según han explicado en un comunicado, para abordar este problema, los investigadores del Proyecto MEDCLIC del Socib han participado en un estudio colaborativo sobre su potencial de recuperación.

Los resultados de este trabajo muestran la importancia de las poblaciones no afectadas como fuentes exportadoras de larvas y el papel de las corrientes oceánicas en el transporte de larvas en la zona.

Según han señalado, a principios de otoño de 2016, los investigadores detectaron por primera vez un evento de mortalidad masiva causado por un parásito que afecta a la nacra en todo el Mediterráneo occidental, incluidas las costas de Baleares.

Desde entonces, la enfermedad se ha propagado rápidamente, amenazando la supervivencia del molusco bivalvo -con dos conchas- más grande del Mediterráneo.

En este escenario, la potencial recuperación natural de esta "dramática situación" se basa en el reclutamiento --el proceso mediante el cual los individuos jóvenes se someten a un asentamiento larvario y se convierten en parte de la población adulta--, que dependerá principalmente del suministro y transporte de larvas desde sitios no afectados y la existencia y potencial reproducción de juveniles resistentes en los sitios afectados.

Para evaluar el impacto del evento de mortalidad masiva en el reclutamiento larvario de esta especie, los científicos implementaron una red sin precedentes de estaciones recolectoras de larvas en 37 sitios distribuidos a lo largo de la costa del Mediterráneo occidental, incluyendo el norte de África y el norte del Mar Adriático, durante las temporadas reproductivas de 2017-2019.

Estos sitios fueron seleccionados de acuerdo con la existencia de poblaciones de nacra antes del evento de mortalidad y muchos de ellos fueron sometidos a monitorizaciones periódicas.

Sin embargo, la mayoría de las poblaciones se vieron afectadas cuando se instalaron las primeras estaciones a principios del verano de 2017, de acuerdo con este estudio.

Además, con el objetivo de identificar el origen potencial de las larvas transportadas por las corrientes oceánicas sobre la cuenca durante el período de reclutamiento, los investigadores utilizaron el modelo numérico de predicción oceánica WMOP desarrollado en el Proyecto MEDCLIC de la ICTS SOCIB, que describe la circulación de las corrientes marinas en la parte oeste del Mediterráneo y proporciona información con una resolución espacial de hasta dos kilómetros.

Esta herramienta de simulación basada en ecuaciones matemáticas y cálculo numérico para predecir, evaluar y entender la dinámica de los océanos, se utilizó para simular trayectorias hacia atrás desde los sitios de observación donde se registró el reclutamiento.

En general, han apuntado, los hallazgos de esta red mostraron una interrupción generalizada en el reclutamiento con "dramáticas consecuencias" para la recuperación de la especie.

Sin embargo, hubo excepciones a este patrón y se registraron reclutamientos en algunos sitios como Son Saura (Menorca), Calpe (Alicante), el Mar Menor (Región de Murcia) y el Cabo de Gata (Almería) en España, donde la población residente ha sido diezmada abriendo "una pequeña ventana de esperanza", según los investigadores.

No solo eso, han indicado, el modelo WMOP mostró el origen geográfico potencial de las larvas durante el período principal de reproducción y reclutamiento de la especie.

Así, sin tener en cuenta los lugares donde desapareció la nacra, incluida la mayor parte de la costa peninsular española y las costas de Baleares, tres regiones que albergan poblaciones no afectadas permanecen como posibles fuentes de larvas en el Mediterráneo occidental: la costa mediterránea francesa, la región del Delta del Ebro y las costas del norte de África.

Esto ha dejado entrever la importancia de las poblaciones no afectadas como fuentes exportadoras de larvas y el papel de las corrientes oceánicas en el transporte de larvas en la zona, lo que representa una esperanza en el actual escenario sumamente preocupante para esta emblemática especie, de acuerdo con las conclusiones de los investigadores.

Este estudio es el resultado de una investigación colaborativa entre múltiples instituciones en la que han participado destacados investigadores de la Universitat de Barcelona (UB), el Centro Oceanográfico de Baleares (COB-IEO), el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados - IMEDEA (CSIC-UIB) y la ICTS SOCIB, entre otros centros de investigación.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios