Sociedad

Tu casa es un foco de transmisión del coronavirus más importante que muchos otros

Un sanitario realiza una prueba PCR. Un sanitario realiza una prueba PCR.

Un sanitario realiza una prueba PCR. / Alberto Domínguez

La trasmisión de la COVID-19 por el aire a través de los aerosoles ha provocado que se eviten las grandes reuniones y los espacios cerrados. Muchos comercios y negocios han visto como sus aforos han sido reducidos drásticamente para evitar la propagación del virus. Sin embargo, existe un escenario que podríamos llevar pasando de alto toda la pandemia: nuestras propias casas. La OMS ha alertado de que el interior de las viviendas es un foco de trasmisión del coronavirus muy importante, sino el que más. Un estudio señala que en China, por ejemplo, supone el 84 por ciento de la causa de los contagios.

El autoaislamiento, clave contra esta trasmisión

Una de las causas de por qué la OMS ha señalado las casas como foco de trasmisión la encontramos en el fuerte contacto en estos lugares de convivencia. Si una persona infectada por el coronavirus conviviera con nosotros en nuestra casa, sin nosotros saberlo, seguramente la trasmisión sería más alta que en la calle. La COVID-19 es una enfermedad que se propaga poco después del inicio de la enfermedad, por lo que el autoaislamiento es clave para frenar el contagio entre las personas que habiten en la misma casa.

De esta manera, el confinamiento ha conseguido reducir los contagios y que nuestros hogares vuelvan a ser una zona segura. Al no haber posibilidad de contagiarnos en la calle tampoco existía posibilidad de contagiar a las personas que habitan con nosotros.

Estudios recientes explican la mayor tasa de contagios dentro de la misma vivienda en comparación con otros escenarios. Los 5 días iniciales de la enfermedad son claves para el aislamiento de la persona infectada y que de esta manera no se produzca el contagio, además de extremar las precauciones de distancia social y otras medidas de control.

El aislamiento debe realizarse en una habitación aparte del resto de convivientes, y además si se muestran síntomas aún sin tener la prueba realizada es conveniente que se comience con dicho aislamiento. En los lugares de la casa donde no es posible una distancia social entre la persona infectada y el resto debe usarse mascarilla. Las pruebas de rastreo son fundamentales en estos casos, ya que además de las propias personas del hogar también es imprescindible localizar al resto de personas con las que se haya estado en contacto. Pero no todos son malas noticias, si se siguen las indicaciones previas nuestras casas pueden volver a ser un lugar seguro para evitar la trasmisión de la COVID-19.

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