La Junta se anticipa al acuerdo de Bali y reducirá en un 40% sus emisiones

  • El Plan por el Clima de la Administración andaluza persigue rebajar el CO2 que genera con un programa a cinco años

Más de 235.000 andaluces se desplazan cada día a alguna de las dependencias de la Junta de Andalucía para trabajar. Cientos de ciudadanos acuden a estos mismos edificios en busca de los servicios públicos. Centenares de edificios administrativos que suponen una de las facturas eléctricas más altas de la comunidad y el gasto diario de decenas de kilos de papel. La Administración pública andaluza se ha convertido en uno de los motores de la comunidad y, por tanto, también en una fuente de contaminación.

La actividad de la Junta supone la emisión a la atmósfera cada año de 1,4 millones de toneladas de C02 equivalente, según los cálculos de la propia Consejería de Medio Ambiente, que quiere reducir un 40,8 por ciento esta cifra en el plazo de cinco años con las medidas incluidas en el Plan de Acción por el Clima. Con este gesto, la Junta se anticipa al acuerdo sobre el cambio climático alcanzado en Bali, por el que los países industrializados se comprometen a la reducción de sus gases contaminantes entre el 25 y el 40 por ciento para 2020.

Si todo sale bien, las emisiones de gases de efecto invernadero que se achacan a la Junta quedarían en 700.000 toneladas anuales. Actualmente, la Administración supone el 2,4 por ciento de los más de 61 millones de toneladas de CO2 que lanzó a la atmósfera Andalucía en 2004.

Algunas de las medidas adoptadas hasta ahora ya permiten detectar el ahorro que se consigue. La Consejería de Justicia y Administración Pública calcula que ha logrado dejar de emitir 4.124 toneladas de CO2 con la implantación de la e-administración. Los procesos telemáticos, por ejemplo, han supuesto que se dejen de consumir 4,6 millones de folios, la compulsa electrónica ha reducido hasta en 21,3 toneladas las emisiones de gases de efecto invernadero.

Medio Ambiente acaba de concluir una auditoría para conocer las emisiones que generó el pasado año su actividad sólo en el edificio de los servicios centrales, donde trabajan 450 personas. La oficina en la sevillana avenida Manuel Siurot emitió a la atmósfera durante el año 2006 hasta 2.041,6 toneladas de dióxido de carbono. El consumo eléctrico generó 720,2 toneladas, los desplazamientos 1.274,1 y el gasto en papel hasta 47,3.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios