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Los mayores de 64 años serán el doble en 40 años
Los mayores de 64 años serán el doble en 40 años
El Instituto Nacional de Estadística augura que los mayores serán casi el 40% de la población en 2049 y que la tasa de dependencia se elevará del 47% actual hasta el 89%.
otr press, madrid | Actualizado 28.01.2010 - 17:04La población mayor de 64 años se duplicará en cuatro décadas y pasaría a representar el 31,9 por ciento del total, según la proyección de España a largo plazo elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE, basada en la estructura demográfica española actual y las tendencias demográficas. Según estos datos, la tasa de dependencia se elevaría del 47 por ciento actual hasta el 89 por ciento en 2049.
Esta situación atiende a resultados que muestran el efecto que a largo plazo tendrían la evolución de la fecundidad, la mortalidad y las migraciones. Así en cuarenta años el incremento sería del 2,1 millones de habitantes hasta alcanzar en el año 2049 los 48 millones, pero el aumento se concentraría en edades avanzadas.
Por un lado, la población de cero a 15 años se incrementaría en 157.000 personas (2,2%), lo que derivaría de las tendencias al crecimiento de la fecundidad actualmente observada. Sin embargo, la población de los 16 a los 64 años se vería disminuida en más de un millón de personas, es decir que, un 18,4 por ciento de su volumen actual. Por otro lado, la tasa de dependencia, es decir la diferencia entre la población activa y la inactiva (grupos menores de 16 años y de más de 64 años), el estudio del INE indica que en 2049, cada diez personas en edad de trabajar residirán en España casi nueve personas potencialmente inactivas. Por ello, la tasa de dependencia se elevaría hasta situarse en un 89,6 por ciento, un aumento del 52 por ciento.
De mantenerse así los ritmos actuales de reducción de la incidencia de la mortalidad, la esperanza de vida al nacimiento dentro de cuarenta años llegaría al 89,9 en las mujeres 84,3 en los hombres, incrementándose en 6,5 y un 5,8 respectivamente. No obstante, el mayor tamaño poblacional y una estructura demográfica cada vez más envejecida provocaría un continuo crecimiento del número de defunciones.
La continuidad futura de las tendencias recientes de la fecundidad elevaría en el número de hijos por mujer en 1,7 en 2048, hipótesis que no sería suficiente para evitar el descenso en el número absoluto de nacimientos en las primeras décadas, como consecuencia de la reducción del número de mujeres en edad fértil. De esta manera, el número de nacidos no volverá a elevarse hasta 2028, una vez superados los efectos de la crisis de natalidad de los años ochenta del siglo pasado.
En referencia al fenómeno migratorio, en un plazo de diez años (2009-2019), el INE indica que la proyección se ha hecho en base a una hipótesis de decrecimiento en el flujo de inmigrantes hasta los 3,8 millones, un millón menos que los observados entre los años 2002 y 2008. A partir de 2019, los datos corresponden a un flujo constante de 400.000 inmigrantes. De esta forma, y según esta tendencia, la extensión a largo plazo de comportamientos actualmente observados de la emigración exterior, muy ligada a la entrada previa de inmigrantes, llevaría a España a presentar un saldo migratorio externo de 2,6 millones de migrantes netos en los próximos cuarenta años.
Esta situación atiende a resultados que muestran el efecto que a largo plazo tendrían la evolución de la fecundidad, la mortalidad y las migraciones. Así en cuarenta años el incremento sería del 2,1 millones de habitantes hasta alcanzar en el año 2049 los 48 millones, pero el aumento se concentraría en edades avanzadas.
Por un lado, la población de cero a 15 años se incrementaría en 157.000 personas (2,2%), lo que derivaría de las tendencias al crecimiento de la fecundidad actualmente observada. Sin embargo, la población de los 16 a los 64 años se vería disminuida en más de un millón de personas, es decir que, un 18,4 por ciento de su volumen actual. Por otro lado, la tasa de dependencia, es decir la diferencia entre la población activa y la inactiva (grupos menores de 16 años y de más de 64 años), el estudio del INE indica que en 2049, cada diez personas en edad de trabajar residirán en España casi nueve personas potencialmente inactivas. Por ello, la tasa de dependencia se elevaría hasta situarse en un 89,6 por ciento, un aumento del 52 por ciento.
De mantenerse así los ritmos actuales de reducción de la incidencia de la mortalidad, la esperanza de vida al nacimiento dentro de cuarenta años llegaría al 89,9 en las mujeres 84,3 en los hombres, incrementándose en 6,5 y un 5,8 respectivamente. No obstante, el mayor tamaño poblacional y una estructura demográfica cada vez más envejecida provocaría un continuo crecimiento del número de defunciones.
La continuidad futura de las tendencias recientes de la fecundidad elevaría en el número de hijos por mujer en 1,7 en 2048, hipótesis que no sería suficiente para evitar el descenso en el número absoluto de nacimientos en las primeras décadas, como consecuencia de la reducción del número de mujeres en edad fértil. De esta manera, el número de nacidos no volverá a elevarse hasta 2028, una vez superados los efectos de la crisis de natalidad de los años ochenta del siglo pasado.
En referencia al fenómeno migratorio, en un plazo de diez años (2009-2019), el INE indica que la proyección se ha hecho en base a una hipótesis de decrecimiento en el flujo de inmigrantes hasta los 3,8 millones, un millón menos que los observados entre los años 2002 y 2008. A partir de 2019, los datos corresponden a un flujo constante de 400.000 inmigrantes. De esta forma, y según esta tendencia, la extensión a largo plazo de comportamientos actualmente observados de la emigración exterior, muy ligada a la entrada previa de inmigrantes, llevaría a España a presentar un saldo migratorio externo de 2,6 millones de migrantes netos en los próximos cuarenta años.
Encuesta



-llegado el caso, si llega, los recursos necesarios se podrían conseguir a través de los impuestos generales, medida que no produciría rechazo alguno. Estos argumentos no son más que un resumen de las tesis defendidas por Vicenç Navarro, que pueden leerse con más extensión en su página web.
Ante la avalancha liberal alarmando a la población en torno al tema de las pensiones, habría que hacer varias puntualizaciones: -el aumento de la longevidad no justifica la reducción de las pensiones ni un mayor número de años de cotización. -estadísticamente, en España la longevidad dentro de las clases altas es muy superior a la de las medias y bajas.
Correcto Barquero. Si la cantidad de pasta que gasta en estupideces y también en las clínicas abortivas, se ofreciera a las familias para fomentar la natalidad, se crearía el cambio generacional con toda naturalidad. Pero no, hay que hacer todo lo contrario a lo que la lógica dice. Cosas de ZP y su economía de “Champion League”. Más hundidos que el Titanic nos tiene ya el mamarracho este y está buscando un lugar más hondo para meternos ahí. Pero él luego se va cobrando to la vida por la cara.