Fútbol l Copa del Rey

Una herida de pronóstico grave

  • El Real Unión de Irún consigue la proeza de eliminar al Real Madrid en el Santiago Bernabéu e instala al equipo de Schuster en una crisis profunda· Los blancos encajaron tres goles, el último en el minuto final

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El Real Unión de Irún, de la Segunda División B, protagonizó ayer una espectacular proeza al eliminar al Real Madrid en la Copa del Rey a pesar de perder por 4-3 en el Santiago Bernabéu, pues hizo valer el doble valor de sus tres goles fuera tras ganar por 3-2 en la ida.

El conjunto vasco dio una lección de dignidad y Eneko Romo marcó el tanto definitivo en el último minuto, que valió la clasificación por la regla de los goles de visitante, abriendo una herida enorme en un Real Madrid que se marchó de la Copa en los dieciseisavos de final, en la primera eliminatoria y ante un rival modestísimo.

El Real Unión puso en evidencia al Real Madrid durante todo el partido. Un conjunto de la tercera categoría del fútbol español acorraló a un equipo de Liga de Campeones, a un plantel que quedó mal retratado y que se apresta a vivir días huracanados. El equipo vasco dominó la primera parte en un Santiago Bernabéu que asistió perplejo al desarrollo del encuentro. Y la pesadilla de los locales comenzó a los 14 minutos, en uno de esos errores en defensa que tanto está cultivando el Real Madrid en estos tiempos confusos. Para marcar bastó un centro al segundo palo, una parálisis general de los zagueros locales y un remate de Abasolo.

Como sucedió en la ida, el Real Madrid realizó todo un ejercicio de indolencia, por más que la alineación de Bernd Schuster invitara a pensar en un equipo serio. El único jugador blanco que demostró vergüenza fue Raúl, como casi siempre. Dio un ejemplo de cómo un profesional debe tomarse un partido, cualquiera que sea el rival. Suyo fue el tanto del empate, a los 34 minutos, en la primera ocasión de su equipo.

Nada más comenzar la segunda parte llegó el segundo golpe irundarra, pero el equipo blanco, como ocurrió el sábado tras el 2-3 del Málaga, reaccionó de inmediato y Raúl empujó a la red el empate. El Real Madrid todavía necesitaba otros dos goles más para voltear la eliminatoria y tardó en darse cuenta. Fue irónico, pero acudió a su rescate la cantera, con la que tan poco ha contado Schuster.

El técnico blanco puso a Alberto Bueno, quien debutó en el Bernabéu con un gol espectacular a los 61 minutos. El joven delantero soltó un precioso derechazo desde fuera del área que entró por toda la escuadra y la hinchada se rompió las manos de aplaudir.

El Real Unión acusó el peso de los minutos y vivió replegado hasta el final. Pero tampoco sufrió tremendos agobios, en especial porque al Real Madrid le faltó fútbol para crear ocasiones ante un rival de Segunda División B. A Schuster no le quedó más remedio que recurrir a Higuaín, quien entró por Saviola a 10 minutos del final.

Los últimos instantes fueron una locura y a cuatro minutos del final Raúl completó un hat-trick que en esos momentos clasificaba a su equipo. Pero la inesperada noticia estaba por llegar. Porque en el último minuto, y con el Real Unión al límite de sus fuerzas, llegó el gol que dejó helado al estadio Santiago Bernabéu. Bastaron un balón llovido al área y un precioso cabezazo de Eneko Romo para un tanto histórico. Todo un Real Madrid había caído ante un equipo de la tercera categoría del fútbol español. Sí, ya es oficial: el Real Madrid está en crisis.

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