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"El sacrificio tiene su recompensa"

  • Tras el oro en el Europeo, Brachi mira ya al Mundial y a los Juegos

El italiano Scarantino, plata, escolta al sevillano Brachi en lo más alto del podio. El italiano Scarantino, plata, escolta al sevillano Brachi en lo más alto del podio.

El italiano Scarantino, plata, escolta al sevillano Brachi en lo más alto del podio. / Robert Ghement / efe

Portada en los periódicos, protagonista en las radios y tendencia en las redes sociales. No es para menos que Josué Brachi esté en boca de muchos, porque el logro conquistado está al alcance de pocos. El sevillano hizo historia el lunes con su oro en los Europeos de halterofilia en menos de 56 kilos en total olímpico (acabó primero en arrancada y segundo en dos tiempos) al sumar 254 kilos.

"Es increíble por fin conseguir esta medalla de oro y quitarme la espina de 2016 cuando quedé segundo por poco. Por fin pude resarcirme de aquello", recordó el sevillano sobre su plata en los Europeos disputados en la localidad noruega de Forde, en los que fue subcampeón pese a igualar a 264 kilos con el italiano Marco Scarantino lastrado por su mayor peso corporal. "Tenía mucha confianza en mis posibilidades. Siempre voy a los campeonatos pensando en que puedo hacerlo bien porque sé el trabajo que llevo hecho antes y confío mucho en mis entrenadores y en el trabajo previo realizado", destacó el halterófilo hispalense, que recordó el momento en el que se supo campeón: "En el tercer intento en dos tiempos ya supe que era campeón y me volví loco. Salté de alegría consciente de que al fin lo había logrado. Fue muy emocionante, apenas por un kilo, pero me encantan la presión y las competiciones difíciles. Son las que después se disfrutan más". "En cuanto terminé llamé a mis entrenadores, Manuel Bermejo y Rosario Muñoz. Ellos son igual de responsables que yo en este oro. Sin ellos no sería quien soy", afirma Brachi: "Me emocioné y casi lloro cuando empecé a oír el himno. Por fin lo logré", indicó.

Casi sin tiempo para saborear la medalla, Brachi mira ya al horizonte. A finales de año, concretamente, en los Mundiales de Asjabad (Turkmenistán), que serán clasificatorios para los Juegos de Tokio 2020. "Para estos Juegos se ha cambiado la clasificación. Antes contaba individual y por equipos, pero ahora sólo individual. Es un cambio para mejor, ya que habrá más competiciones y más controles para que quienes vayan a los Juegos estén más limpios en cuanto a dopaje", explicó el nuevo campeón de Europa, uno de los culpables de hacer que España se convierta en una de las potencias mundiales de este deporte. No en vano, fue bronce en el Mundial de Anaheim (Estados Unidos) en 2017: "Con Lydia Valentín como referente, ahora mismo España es la mayor potencia europea y vamos a más".

Brachi tiene previsto llegar hoy a la capital andaluza. Le gusta la Semana Santa, pero si antes entrenaba con mucha ilusión esta medalla hará que a partir de ahora lo haga con más ganas: "En cuanto regrese voy para el gimnasio a entrenarme. Este éxito ha hecho que merezca la pena perderme las cofradías. Tras este oro tengo aún más motivación, porque veo que el sacrificio realizado tiene recompensa".

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