No sólo Messi contra Neymar

  • Barcelona y Santos se disputan el cetro del fútbol espectáculo en la esperada final

El Barcelona y el Santos disputan en la mañana de hoy la final soñada del Mundial de clubes, en la que todas las miradas estarán puestas en el duelo entre Messi y Neymar.

Pocas veces una final de este torneo había generado una expectación similar en un enfrentamiento entre dos equipos declarados amantes del fútbol espectáculo, valientes y entregados al virtuosismo de sus jugadores.

En el Estadio Internacional de Yokohama se verán las caras los mariscales Xavi y Elano, las pinceladas de Iniesta y Ganso, el factor sorpresa de Daniel Alves y Danilo y, por encima de todos, la magia de Leo Messi y Neymar. El espectáculo promete.

Para la gran final, que corona al campeón como mejor equipo del mundo, ambos combinados saldrán con toda su artillería disponible y sin complejos obligados por su linaje.

El Santos buscará su tercer título intercontinental, tras los conquistados con Pelé en sus filas en 1962 y 1963, mientras que el Barcelona intentará alzar su segundo título, tras lograrlo en 2009 ante Estudiantes de La Plata.

El técnico paulista, Muricy Ramalho, ha sabido maridar, desde su llegada al banquillo en la recta final de la Copa Libertadores, la velocidad y el innato talento de la escuela brasileña con un corsé táctico que le aporta solidez sin mermar un ápice su frescura. Para la final se espera que los brasileños no renuncien a su habitual sistema de cuatro defensas, tres centrocampistas de contención, un mediapunta, y dos delanteros.

En la zaga, su técnico confía en que la veteranía de Dracena, su capitán, y la velocidad del lateral derecho, Danilo, marquen las diferencias y ayuden en la salida del balón a su rocosa medular, en la que Henrique, Arouca y Elano intentarán ahogar la creación azulgrana sin renunciar al toque. En la mediapunta, el talentoso Ganso intentará asistir a Borges, un rematador tallado al modo de la vieja escuela, y a su jugador franquicia, Neymar, cuyo disparo, velocidad e irreverencia son la principal carta de los paulistas.

Para contener al rival, Guardiola sacará a su equipo de lujo e intentará, como acostumbra, que no suelte el balón para romper la posesión brasileña y no dar opciones ni a su peligroso contragolpe, ni a la pareja Ganso-Neymar, cuyo perfecto entendimiento es un peligro constante. En el ataque, el técnico azulgrana aún no sabe si podrá contar con Alexis, que ayer no se entrenó por una sobrecarga.

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