Las rebajas provocan en julio la quinta caída consecutiva del IPC

  • La tasa interanual se sitúa en el -1,4%, pero el Ejecutivo pronostica subidas de los precios en los próximos meses

Los precios cayeron en julio por quinto mes consecutivo y acercan aún más la amenaza de la deflación, sistemáticamente negada por el Gobierno y un nutrido grupo de expertos. En tasa interanual, el IPC cae ya al -1,4%, desciende nueve décimas respecto a junio y acumula en lo que va de año una involución del -0,5%. El indicador del optimismo, el que señala según los negacionistas que los muebles están a salvo, es la inflación subyacente, que excluye de la cesta de productos utilizados para calcular la progresión de los precios aquellos más volubles -alimentos frescos, energía, transportes-. Aunque esta tasa se mantiene en positivo (+0,6% en julio), se deja dos décimas en comparación con las cifras del mes anterior.

Andalucía calca la postal española con una caída del IPC del 1,5% en los últimos 12 meses y del 1% respecto a junio, lejos de las comunidades con peor comportamiento en este ámbito -Castilla-La Mancha (-2,6% en tasa interanual), Canarias (-2,3%) y Castilla y León (-2%)-, pero también de las más ajenas al fenómeno deflacionista -País Vasco (-0,6%) y Cataluña (-0,9%)-.

La disminución de julio viene marcada por cinco de los grupos que componen la cesta del IPC: la vivienda, cuya tasa interanual disminuye más de un punto y se sitúa en el -0,8%; el transporte (-9,5%), estabilizado por la congelación de los precios de carburantes y lubricantes frente al repunte experimentado en 2008; alimentos y bebidas no alcohólicas (-2,1%), con la fruta fresca y la leche a la cabeza; vestido y calzado (-2,1%); hoteles, cafés y restaurantes (1,5%). En el otro extremo destacan las bebidas alcohólicas y el tabaco, cuya tasa anual avanza hasta el 13%, casi cinco puntos por encima de la de junio.

Hasta aquí la lectura estadística. El Gobierno se encargó de la visión política: los socialistas creen que la inflación ha llegado ya a sus cotas mínimas y la evolución de los precios, aunque aún negativa, se moderará en los próximos meses hasta volver a registros positivos, según señaló el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, quien descartó para España un escenario de deflación, entendida como una caída persistente y generalizada de los precios, algo que, en su opinión, ni se está produciendo ni se va a producir.

La fuerte subida del precio de las bebidas alcohólicas y del tabaco, provocada por la subida de los impuestos que gravan este último producto, no pudo compensar la caída de los precios del vestido y del calzado, mucho más pronunciada que en otras ocasiones al haber unas rebajas más intensas que otros años con motivo de la crisis. Y es que las rebajas explican "casi exclusivamente", según Campa, la bajada en nueve décimas de los precios en julio, la mayor caída en este mes de toda la serie actual, que se remonta a 1993.

Ese -1,4% que tanto asusta a algunos y tan tranquilos deja a otros también se explica por el efecto del petróleo, que un año antes, cotizaba a 134 dólares, frente a los 65,36 del pasado julio. Las previsiones apuntan a un alza del crudo a partir de agosto.

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