la tribuna

Francisco Casero Rodríguez

Alerta peligrosa

PESE a la falta de información sobre la rara intoxicación alimentaria detectada en Alemania, la Asociación Comité Andaluz de Agricultura Ecológica activa de inmediato el procedimiento interno de tratamiento e investigación de reclamaciones, aunque formalmente no habíamos recibido notificación alguna. El mismo jueves 26 de mayo nuestros técnicos realizan una revisión de la información que se dispone de estas empresas haciendo especial hincapié en los posibles riesgos como pueden ser la utilización de estiércol fresco, riego con aguas residuales, utilización de fertilizantes contaminados, lavado de la fruta con agua contaminada, manipulación incorrecta, etc. Desde un principio no detectamos ninguna situación de riesgo que justifique la causa de la contaminación.

Sin embargo, y dado la gravedad de los acontecimientos en Alemania, tomamos la iniciativa de programar de manera urgente inspecciones completas y exhaustivas a la industria y a la finca señaladas en las informaciones de los medios, y se localiza al laboratorio acreditado en Alemania para la realización de los análisis del serotipo O104:H4 de escherichia coli.

El viernes 26 por la mañana se realizan las inspecciones a ambas empresas y se verifica todos los puntos de control con el doble objetivo de determinar el origen, manipulación y destino de la partida supuestamente contaminada, y comprobar todos los posibles riesgos. A la vista de los resultados de los controles nuestros técnicos concluyen que: la información que ha facilitado la empresa alemana como reclamante es confusa e incompleta; no se garantiza la trazabilidad en destino (desde la recepción en Alemania); se demuestra la trazabilidad desde la finca hasta la salida y la recepción en Alemania, y no se encuentran riesgos que expliquen una posible contaminación (no se ha aplicado estiércol, los fertilizantes utilizados tienes su registros y certificación libre de contaminación bacteriana, el agua que se emplea es de pozo y de una comunidad de regantes que no utiliza aguas residuales, el riego y la fertilización es por goteo, es decir, no está en contacto con la planta, el alto porte de la variedad de pepino hace que los frutos no estén en contacto con el suelo, tienen implantados los protocolos de higiene y seguridad alimentaria.

Simultáneamente a este trabajo técnico y de control, por parte del Servicio de Certificación CAAE como organismo de control y certificación de la producción ecológica, las diferentes administraciones (tanto la Consejería de Agricultura y Pesca como la de Sanidad) realizan también sus controles y tomas de muestras, por lo que se crea un gabinete de crisis en el que están también las empresas afectadas, organizaciones agrarias y empresariales.

El lunes 30 la consejera de Agricultura y Pesca, encabeza una amplia representación de la prensa que visita a las empresas afectadas para conocer de primera mano la situación de las mismas y degustar sus productos. El martes 31 los medios de comunicación se hacen eco de la declaración de las autoridades alemanas que descartan que el origen de la contaminación esté en los pepinos de España, señalados como culpables pocos días antes. El miércoles la Unión Europea ha levantado la alerta, y el Gobierno alemán pretende explicar lo sucedido con un exceso de celo justificado. Sin embargo, la causa es que tomaron una decisión incorrecta por no solicitar ni buscar la información que se disponía más allá de los resultados analíticos que al final se han demostrado también imprecisos.

En este intervalo de tiempo se han producción una serie de hechos extremadamente graves: 1.El número de muertos y afectados sigue creciendo sin que se haya determinado a día de hoy la causa de la contaminación. 2.Los protocolos de notificación de alertas se han incumplido por parte de las autoridades alemanas. 3.Crece la desconfianza de los consumidores hacia los sistemas de control oficiales y sus mecanismos de alerta. 4.Los productos hortofrutícolas de Andalucía en particular y de España en general están sufriendo un bloqueo comercial indiscriminado e injustificado, iniciado en Alemania pero se ha extendido hacia otros mercados como Austria, el Reino Unido, Rusia, etc. 5.La imagen de nuestros productos hortofrutícolas ha sufrido un golpe durísimo, ante un mercado que es implacable con los escándalos y con una competencia feroz.

Desde el CAAE queremos exigir que la causa y origen de esta infección sea identificada y localizada para seguridad de los consumidores y para restablecer en la medida lo posible la imagen de las empresas afectadas y del sector hortofrutícola español, que las autoridades europeas y alemanas asuman su responsabilidad en la gestión de esta crisis por el incumplimiento de los protocolos establecidos y que las empresas afectadas y el sector en general reciba las compensaciones justas y proporcionales a los perjuicios que han sufrido.

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