Visto y oído

Antonio Sempere

Duelos

ANOCHE tuvo lugar uno de los duelos más singulares, por insólito. Dos formatos calcaditos se dieron cita en una cadena par y en otra impar. En Cuatro y en Telecinco. Tienes talento frente a Tú sí que vales. Si el Tienes talento de Cuatro incluyese en su jurado a Javier Sardá, arrasaría. De todos modos todavía es pronto para hablar de cómo va a discurrir la andadura del formato estrella de Cuatro. La audiencia es soberana y nunca se sabe cómo va a reaccionar. Todavía es pronto para aventurar si se pueden repetir los buenos resultados cosechados por Fama, a bailar, la primera diana de Cuatro en el 2008. Por el momento, lo único cierto es que la sola presencia de Sardá basta para que el nuevo Semáforo de Tele 5 apuntale todavía su parrilla.

Algo que no se puede extrapolar a La 2. Mirando su programación de cerca, o en gran angular, tanto da, queda la impresión de que su política es la de un quiero y no puedo, la de un sí pero no, que apunta hacia todo lo que tenga que ver con la cultura como con complejo, cuando no con atolondramiento. Como si molestara.

No entiendo, la verdad sea dicha, a qué viene ubicar esa excelencia que es Miradas 2 a las horas en que se emite. Ni el ostracismo de La mandrágora. Pero todavía entiendo menos la avalancha de series que invaden su parrilla cuando menos te lo esperas. No sé qué pintan Smalville, One tree hill y tantas otras merodeando en esos territorios. Me dice un amigo que si toda la programación fuera buena nos volveríamos locos. No es eso. Una programación de una televisión pública tiene que tener coherencia, y un norte claro. Algo que en La 2 se ha perdido en el último año. Y que, por el contrario, ha logrado Cuatro, reconvirtiéndose en una cadena muy comercial con un toque personal. Cuatro dobla a La 2, pero eso sólo debiera importarle al canal privado.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios