Alto y claro

José Antonio Carrizosa

Un Gürtel a la medida de Zoido

MERCASEVILLA no es Gürtel, pero cada vez se le parece más. Ésa es, al menos, la estrategia que sigue el Partido Popular, convencido de que está ante un caso de dimensión nacional que se cobrará, en su momento, víctimas políticas. Y cuanto más cerca esté ese momento de las elecciones municipales de 2011, que tendrá en la ciudad de Sevilla uno de los principales campos de lucha en la batalla entre PP y PSOE, mejor. El presidente de la Junta advertía esta semana de las consecuencias inevitables que tendría para el actual alcalde cualquier salpicadura, por mínima que fuera, de este caso. A implicar al alcalde se está dedicando con ahínco el equipo de Juan Ignacio Zoido, bien es verdad que, por ahora, con más voluntad que acierto. Un paso importante en esta estrategia de buscar la taleguilla de Monteseirín se dio el pasado jueves con la declaración ante la juez Mercedes Alaya del principal imputado, el ex gerente Fernando Mellet. El testimonio de Mellet apunta de forma más o menos directa a un colaborador del alcalde como responsable de la operación urbanística que está en el punto de mira de la juez. El papel que jugara el entonces delegado de Vía Pública, Enrique Castaño, en la adjudicación a Sando de la opción de compra sobre los terrenos de Mercasevilla y la investigación que en torno a ello haga la magistrada van a ser la clave para la evolución del caso en los próximos meses. El hecho de que Castaño terminara fichado por la empresa que se quedó con la compra de los terrenos añade más morbo al asunto. De Enrique Castaño a Monteseirín el camino no es largo. Al menos eso es lo que piensa el PP. Pero no va ser fácil de recorrer. En cualquier caso, lo que es evidente a estas alturas es que la doble investigación sobre Mercasevilla, venta de los terrenos y extorsión a empresarios, ha proporcionado a Zoido el Gürtel que necesitaba para socavar al Gobierno municipal y debilitar la posición de Monteseirín en pleno debate sobre la sucesión. Como beneficio colateral, el PP utiliza ya abiertamente el caso Mercasevilla para contrarrestar la presión socialista en el debate nacional sobre las corruptelas valencianas y madrileñas del partido de Rajoy. Otra cosa, que todavía está por ver, es hasta dónde va a llegar el agua en el escándalo de Mercasevilla. En el PSOE, con razón, se notan los nervios.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios