Desde mi córner

Luis Carlos Peris

Inquietud lógica con Dani Ceballos

PARECE haber puesto pies en pared Juan Carlos Ollero en cuanto a la demora en regularizarse la relación contractual con Dani Ceballos. Ésa es la impresión que da, pero también puede ser que la sensación que se percibe desde fuera es que la empresa que lleva los asuntos del utrerano está toreando al Betis a la espera de que surja ese mirlo blanco para que el joven futbolista cante bingo. ¿Alarmismo? No, sólo cierto conocimiento.

No me fío un pelo de Bahía, la firma que representa, entre otros, al emergente todocampista bético. Ni siquiera cuando Pepe Mel, también de dicha cuadra, dijo que tranquilos, que Dani seguiría en el club, había argumentos como para no desconfiar. Si tan tranquilo podía estar el bético, ¿a qué tanta dilación? Una dilación que huele a chamusquina, sobre todo en la observancia de lo débil que es el Betis a la hora de pujar por algo que merezca la pena para sus intereses.

En cualquier aspecto de la vida hay que saber hacer de yunque para manejar adecuadamente el martillo cuando proceda. El Betis, por siempre Real Betis Balompié, lleva ejerciendo el duro papel de yunque demasiado tiempo y hora es de poner los puntos sobre las íes para que el martillo llegue alguna vez a sus manos. El caso de Dani Ceballos no se llevó con acierto en su momento y ha ido emponzoñándose de forma tan paulatina como inexorable contra los intereses del Betis.

Desconozco si Mel, gran conocedor de los asuntos bahianos, continúa tan tranquilo como hace meses. Por lo pronto, ha tiempo que no se pronuncia y, por ende, no transmite esa confianza de antaño. Dani Ceballos es cada día más que el anterior y su cláusula de rescisión una ridiculez para los tiempos que corren. Si es por flecos, córtense de una vez, pues sí que sería catastrófico que se quedasen los descartados y se fugase el futbolista sobre el que debe girar el equipo.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios