PASA LA VIDA

En la Jefatura Superior de Policía pierden la droga y escurren el bulto

SE ha batido de nuevo la plusmarca hispalense de robo a lo grande. A la sustracción de la cubierta de la Copa Davis le tomó el relevo el choriceo de las pérgolas de la Expo 92. A partir de ahora el listón de récord ya queda a un nivel muy alto. Sacar poco a poco cien kilos de droga del custodiado almacén de decomisos en la mismísima Jefatura Superior de Policía (en cuyos sótanos hay que moverse con dos llaves, dos candados y una llave maestra) y que la superioridad no se dé cuenta de lo que sucede es para rasgarse las vestiduras y depurar responsabilidades. Contento tiene que estar el ministro Rubalcaba con Enrique Álvarez Riestra y Juan Rojo, máximos jefes policiales de Andalucía Occidental y Sevilla, respectivamente.

El topo del narcotráfico no ha sido descubierto por las medidas policiales de autocontrol para evitar la corrupción en sus filas. El timo del cambiazo que tan magistralmente se ha efectuado con reiteración sólo fue detectado cuando en los juzgados se ordenó el contranálisis de un alijo para corroborar el grado de pureza de la droga, y se notó que les daban gato por liebre. Se trata de un fallo en cadena de imposible justificación aunque ahora se montarán pretextos. Es la Policía de verdad, no son Los hombres de Paco.

Lo peor del caso es el efecto salpicadura sobre la reputación de extraordinarios policías que se juegan el tipo en la lucha contra los clanes de la droga. Son heroicos los agentes que sacrifican su vida privada en aras de combatir a un enemigo de talonario y pistola. Ganan poco dinero pero no se dejan seducir por la tentación de un retiro dorado. El enemigo les desanima sobre la imposibilidad de acabar con el gigantesco negocio del narcotráfico. Pese a la evidencia no se venden, y se sienten desprotegidos y burlados cuando un compañero se cambia de bando. Cada kilo de cocaína o heroína que decomisan salva muchas vidas. Por eso se merecen una retaguardia de perfecta organización. Corromperse es humano. Pero vigilar con eficacia la caja también es humano.

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