Hoja de ruta

Ignacio Martínez

Juguete roto

DE héroe a villano. Jesús Neira se hizo famoso hace dos años por un gesto noble; defender a una mujer que estaba siendo agredida por su novio. La violencia del agresor le provocó heridas que pudieron costarle la vida; estuvo en coma más de dos meses. Su intervención en favor de una mujer maltratada, las fatales consecuencias para su salud y la recuperación milagrosa final despertaron el interés de los medios y el apetito de algunos políticos. La presión mediática sobre el personaje heroico fue enorme. Y el protagonista tuvo que enfrentarse a una sobredosis de popularidad.

Aún convaleciente, adoptó el nombre artístico de profesor Neira y se puso a impartir doctrina, como un telepredicador iluminado, mayormente en medios de la derecha y la extrema derecha. La tesis se resume en pocas frases: en España no hay democracia; la Constitución fue un apaño y una anormalidad. Esperanza Aguirre lo nombró presidente del Observatorio contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid. En la noche del miércoles le detuvieron cuando iba dando bandazos con su BMW por una de las rondas de circunvalación de Madrid con el triple de tasa de alcohol de la permitida. Se puso violento con el guardia civil fuera de servicio que le interceptó. Y se acabó la fiesta, el héroe y sus proclamas. El Gobierno regional de Madrid le ha pedido de buenas maneras la dimisión de su cargo.

La lista de juguetes rotos entre toreros, futbolistas, actores o boxeadores es interminable. Gente que tuvieron mucho éxito, que ganaron mucho dinero y acabaron sin nada; sin el aprecio de los suyos, sin medios de vida o enganchados a la droga. El Platanito, Urtain, Maradona... Hay personajes en candelero que corren ese riesgo. Hace un año, una británica desconocida, mayorcita y no muy agraciada, Susan Boyle, asombró al mundo con su maravillosa voz en un programa de talentos aficionados. Sus vídeos en Youtube han alcanzado los cuatro millones de espectadores. Pero cuando quedó segunda en la final del concurso, le dio un ataque de ansiedad y hubo que ingresarla en un psiquiátrico. Belén Esteban, ex novia de un torero con el que tuvo una hija hace once años, es una de las estrellas de la televisión basura en España. Algún mes gana 150.000 euros. En diciembre del año pasado se hizo una cirugía estética y durante unos días su nombre fue uno de los cinco más solicitados en el mundo en los buscadores de internet. Su estilo grosero y directo tiene mucho éxito. Pero la llamada princesa del pueblo alterna los ataques de ira con las depresiones.

Se puede pensar que un profesor universitario de Teoría del Estado se sale de este estereotipo. Que un error al volante lo comete cualquiera. Pero todos los atracones acaban en cólicos. Y los atracones de popularidad son de los peores. Neira es un lamentable ejemplo.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios