Editorial

Un barrio-escuela

E N esta nuestra Sevilla a veces tan insólita se da el hecho diferencial de que hay todo un barrio convertido en autoescuela: Los Bermejales. Hasta tal punto ha llegado la situación que los vecinos, desesperados, han pedido formalmente entrevistas con el responsable de la Jefatura Provincial de Tráfico y el delegado municipal de Movilidad para ver qué pueden hacer al respecto. Aunque el Ayuntamiento dice que está dispuesto a escuchar a los sufridores residentes, de entrada ya les ha lanzado el mensaje de que las autoescuelas tienen "todo el derecho" a circular por el viario de la ciudad porque, además, es una necesidad de los alumnos para realizar la prueba práctica para sacarse el carné de conducir. Pero una cosa es circular y otra es, literalmente, tomar por entero un barrio desde por la mañana hasta por la noche. Hay que verlo para creerlo, pero es así. Una tarde, una familia contó por curiosidad el número de coches de prácticas que circulaban bordeando la ciudad deportiva del Betis por la Avenida de Grecia: eran 27, uno detrás de otro, 27 de otras tantas autoescuelas y rodando a la marcha lenta propia de los aprendices de conducción. Y así por doquier y por todas las calles. Los Bermejales se han convertido en el barrio-escuela de la provincia, porque allí realizan sus prácticas coches que fluyen tanto desde el resto de Sevilla capital como desde los pueblos. A los coches han seguido luego los camiones, los autocares y cualquier elemento rodante que precise de un aprendizaje en vivo y sobre el terreno, propiciado porque el barrio ofrece calles anchas y manzanas en cuadrículas, cual si se tratara de una ciudad americana. La asociación de vecinos explica en su ruego al Ayuntamiento que ese desembarco masivo está provocando un auténtico caos de tráfico, al impedir una normal circulación y poner a prueba la paciencia de los conductores experimentados, con lo que se incrementa el riesgo de incidentes y de accidentes. Si Israel llegó a construir un pueblo artificial (con sus calles, plazas y recovecos) sólo para las prácticas de sus militares, en Sevilla, para no ser menos, hay todo un barrio para las autoescuelas. La diferencia es que Los Bermejales está habitado y no en medio del desierto.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios