Visto y oído

Francisco / Andrés / Gallardo

De culo

UN planteamiento inicial con intención y posibilidades. Idóneo y hasta esperanzador para estos tiempos. Cuando nada que hay perder, todo se puede ganar. Planearon una Modern Arcadia que en su primer capítulo ha pinchado como producto, aunque la audiencia, con cifras realmente asombrosas, ha demostrado que con la crisis quiere reírse. Y reírse además de la crisis. Pero Con el culo al aire por ahora no lo logra.

La nueva ficción de Antena 3 arrancó más bien sin alma, sosa y provisional. Sin creer en realidad lo que estaba contando. Un ejemplo: la interpretación de Vicente Romero. Si en Crematorio está bien dirigido, como decíamos por aquí el martes, en la comedia de Notro cojea sin chispa, forzado, sobreactuado. María León, esta nueva doctora en Alaska, sobre la que debe pesar gran parte de la historia, tampoco aportó mucho en el estreno. Y Paco Tous hace de Paco. Es decir, cumple. Y tiene de pareja a una paisana muy eficaz, Natalia Roig, un tesoro. Con los churreros se vislumbra la banda abierta para dar vida a esta comuna de refugiados.

En el camping hay mimbres de sobra en Toni Acosta, en Raúl Fernández, en Iñaki Miramón o, con esa pose siempre tan chamberilera, en el medio sevillano Cesáreo Estébanez. Son personajes a los que se les puede tomar cariño a los pocos capítulos, que pueden generar vis cómica sin querer, pero en la presentación hubo pocos motivos para la risa y sólo detalles para la sonrisa. No estamos ante una comedia que apriete el acelerador como Aída o La que se avecina porque Con el culo al aire, Aquí no hay quien viva de desheredados, quiere ser costumbrista y realista sin caer en el puro esperpento, pero ha arrancado con las garras romas. Han sido respetuosos con la crisis cuando tal vez el público espera que se tomen la revancha por nosotros. María León y Paco Tous deben tirar de este carro.

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