Hoja de ruta

Ignacio Martínez

El mundo se arruga

EL mundo se asusta y se encoge. Se arruga, como consecuencia de la crisis financiera y del paro espantoso que viene en camino, que puede llegar en 2009 en Andalucía al millón de personas, una cuarta parte de la población activa. Se asusta por acciones terroristas osadas como la que ha causado en Bombay más de cien muertos y trescientos heridos. O como la actuación incontrolada de piratas en el Mar de Adén, en Somalia, la última el secuestro de unos periodistas, entre los que hay un fotógrafo español. Y se encoge, porque se hace más pequeño, como la lana lavada con agua caliente.

Tan pequeño se hace este nuevo mundo, que el ataque terrorista de Bombay nos roza. Mientras que se producía el múltiple atentado a los hoteles de la zona financiera de la ciudad india, una misión comercial de la Cámara de Comercio de Málaga y el Parque Tecnológico de Andalucía estaba en Pune, a unos 130 kilómetros, y hoy debía desplazarse a Bombay. De hecho, el miércoles por la mañana coincidieron en Bangalore esta delegación malagueña de 24 personas con la madrileña encabezada por la presidenta de la Comunidad de Madrid. Y Esperanza Aguirre estuvo por la tarde en el ojo del huracán.

Ya nada ocurre lo bastante lejos, ni puede pensarse frívolamente que no nos afecta. Una compañía petrolera rusa, perfecta muestra de la economía de su país, controlada por una alianza de nuevos ricos, padrinos, antiguos espías y el aparato del Estado, pretende comprar casi el 30% de Repsol sin lanzar una OPA. El Gobierno español ahuyentó la entrada de la alemana E.ON en Endesa, pero no le hace ascos a que entre esta rusa en un sector estratégico.

Por encima de estos acontecimientos, los dirigentes políticos mundiales no paran de improvisar medidas para taponar la hemorragia de sus economías. Estados Unidos acumula un déficit de un millón de millones de dólares. Los europeos no se quedan a la zaga. Zapatero ha sacado de su chistera ayer en el Congreso un nuevo plan contra la crisis, de 11.000 millones de euros para obra pública, sobre todo municipal, que crearía unos 300.000 empleos. No está mal: este país rebasará pronto los tres millones de parados.

Sobre el montante total de las medidas españolas, confieso que me he perdido: me salen 320.000 millones de euros. Los demás, tampoco se quedan quietos. Gordon Brown ha planteado una espectacular rebaja del IVA, del 2,5%, Sarkozy ultima un plan de ayuda a la construcción y la automoción, Berlusconi ha lanzado una tarjeta social para familias y pensionistas sin recursos... Merkel, más prudente, alerta contra esta carrera de miles de millones. Me pregunto quién pagará la inmensa deuda pública que todo esto va a generar y, sobre todo, cuándo se terminará de pagar la factura. Y mientras los déficits públicos y el terrorismo se estiran, el mundo se arruga.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios