Rizando palmas

  • Los talleres cuestan 20 euros, duran tres jornadas y el número máximo de alumnos es de veinte

Las hojas en bruto de palmeras datileras de Elche ya están en Sevilla en forma de palmas rizadas. Los talleres de aprendizaje de rizado de palmas siguen in crescendo año tras año en numerosas hermandades, como es el caso de San Esteban, Gran Poder, la Soledad de San Lorenzo y los Negritos. Algunas otras ya se han puesto en contacto con el taller para realizar el curso, como es el caso de El Valle.

En un ambiente de lo más relajado, tanto mujeres como hombres aprenden el oficio con la tutela de las monitoras que los van enseñando paso a paso. Los cursos consisten en el aprendizaje de nudar y entrelazar las hojas de la palma durante unas tres jornadas, teniendo en cuenta que cada hoja de palmera rizada y lista para lucir, lleva nueve o diez horas de trabajo. En el taller suelen participar veinte personas y necesitan de un espacio amplio para que cada alumno trabaje su propia palma con comodidad. El precio del curso es de 20 euros con objeto de cubrir el coste del material requerido.

Una de las coordinadoras de estos talleres es Esther Ortego, la también consejera de las hermandades de Gloria del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla, que aprendió hace nueve años de la mano de Juan Ortega. Fue ella y su taller de amigas las que introdujeron en Sevilla la palma rizada, en primer lugar, en la Borriquita, proveniente del levante español. El origen de la palma en España está en Elche, en las palmas blancas ilicitanas, de donde surten a toda la península previo encaperuzado, que consiste en atar las ramas para ocultarlas del sol y que pierdan la clorofila para darles ese color amarillento. Tras esto, la recogida del palmeral, su limpieza mediante el cepillado, el lavado en balsas. Después de este proceso de preparación, están listas para ser tratadas y rizadas.

Cada vez existen más talleres de palmas en la provincia de Sevilla, como son el caso de la Macarena que se creó a partir de las enseñanzas de Esther a un grupo de mujeres que decidieron montar su taller personal de cara a su propia hermandad, también en La Algaba y Umbrete, entre otros. Algunas de las personas que han creado esta red de talleres se encuentran Concha Vicedo Palacios, Esther Ortego, Isabel Muñoz, Aurora Fernández Martínez e Inmaculada Benot.

“Ojalá que este año no llueva y puedan lucirse”, deseaba Esther, quien asegura que la lluvia que hasta la fecha preciden algunas webs en las primeras jornadas, deteriora inmediatamente el color de las palmas, que pierden este esplendor y el brillo característico. "Es probable que haya algunas guardadas desde el año pasado que no se mojaron y que estén en condiciones".

Con el rizado de palmas se acaba otro de los rituales de la Cuaresma sevillana junto con la colocación de los palcos en la Plaza de San Francisco, Vía Crucis, la colocación de la rampa del Salvador, el próximo pregón de Ignacio Pérez Franco y la misa de palmas del esperado Domingo de Ramos.

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