La aseguradora ofrece 221.000 euros a la joven atropellada en la Encarnación

  • La compañía del conductor duplica la consignación inicial de indemnización a Livia Caro, que perdió una pierna en el siniestro · El abogado exige que se cubran los gastos de prótesis y de adaptación de su casa

La aseguradora del camionero que atropelló el pasado octubre a Livia Caro en la plaza de la Encarnación, provocándole la pérdida de una pierna, ha casi duplicado ahora la consignación inicial en concepto de indemnización a la joven sevillana por las lesiones causadas. La compañía ha puesto encima de la mesa de negociación un escrito en el que se compromete al pago de 221.504,85 euros, después que en febrero hiciera un depósito judicial de 118.147 euros, según la documentación oficial a la que ha tenido acceso este periódico.

Aun así, la defensa jurídica de la lesionada, a cargo del abogado Joaquín Moeckel, considera que hay tres conceptos por los que no está conforme y ha rechazado la indemnización. En primer lugar, el letrado considera que la incapacidad permanente que sufre Livia Caro no es parcial, sino total, admitiéndose siempre que no llega al grado máximo de absoluta. En segundo lugar, la indemnización no contempla el pago de la adecuación de la vivienda a la nueva situación de la joven, pese a que ha presentado el correspondiente proyecto a cargo de un arquitecto técnico. Y en tercer lugar, resta por aclarar si la compañía aseguradora ha incurrido en mora de acuerdo con el artículo 20 de la Ley 50/1980 de Contratos de Seguros, toda vez que el siniestro se produjo el 15 de octubre de 2008 y el depósito judicial de la indemnización (que se mantiene intacto) se efectuó superándose el plazo legal de tres meses.

No obstante los tres motivos de discusión, Moeckel reconoce que su clienta agradece la "deferencia" de la compañía aseguradora al haber asumido ya determinados pagos en el proceso de rehabilitación de la joven. Livia Caro ha requerido, por ejemplo, tanto de prótesis como de desplazamientos en taxis por un valor superior a más de 5.000 euros en sus primeros meses de tratamiento, en los que ha tenido que acudir prácticamente a diario a la sección de rehabilitación del Hospital Virgen del Rocío.

El parte médico dicta que Livia Caro sufrió como consecuencia del atropello una "amputación infrarrotuliana derecha con puente óseo intertibio-peroneo". Tendrá que acostumbrarse de por vida a valerse sin la pierna derecha. Por este motivo, su letrado considera que se trata de un siniestro que "nunca se cierra", pues considera que la compañía estará siempre obligada a pagar las nuevas prótesis que la tecnología vaya sacando al mercado para mejorar la calidad de vida de estos lesionados: "Entendemos que es lo justo y por este objetivo lucharemos. La única solución para que este expediente se cerrara es que el atropello nunca se hubiera producido". La médico forense que atendió a Livia Caro, la doctora Camacho López, valoró los daños personales sufridos por la joven de acuerdo con el baremo de días y puntos que establece la legislación vigente: tiempo de curación, 247 días; tiempo de ingreso hospitalario, 10 días; secuelas por la amputación de la pierna, 60 puntos; secuelas por perjuicio estético "bastante importantes", 30 puntos, y trastornos colaterales, 5 puntos. La valoración económica de cada punto se calcula en función de la edad del lesionado. A mayor juventud, mayor es la cuantía a pagar.

Estos daños personales son los que cubre la propuesta de indemnización de la aseguradora, pero Moeckel considera que la incapacidad total y la necesidad de adaptar la vivienda son incuestionables, así como que la posibilidad de haber incurrido en mora en el pago de la inmdenización resulta, cuando menos, evaluable.

El letrado de Livia Caro tiene muy claro que todos los lesionados de estas características deben gestionar "muy bien" las indemnizaciones y no otorgar su conformidad hasta que se cubran todas las nuevas necesidades provocadas por las lesiones. Por ese motivo, recomienda que, por ejemplo, se revise con precisión la información contenida en el atestado policial correspondiente, pues en el caso del atropello de la plaza de la Encarnación aparecía equivocada la compañía aseguradora del camión, lo que ralentizó las primeras gestiones. Hay casos similares ocurridos en Sevilla en que la atropellada ha recibido hasta 425.000 euros, y casos de accidentes aéreos con resultado de muerte en que la indemnización se ha quedado únicamente en 140.000 euros.

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