Sevilla FC

Caparrós y su manual urgente

  • El utrerano devuelve la fe ante el derbi no sólo con emotividad: criterio en el reparto de esfuerzos y roles, gestión de recursos e implicación

Joaquín Caparrós, sonriente, realiza una indicación en el entrenamiento de ayer. Joaquín Caparrós, sonriente, realiza una indicación en el entrenamiento de ayer.

Joaquín Caparrós, sonriente, realiza una indicación en el entrenamiento de ayer. / juan carlos muñoz

Le queda la mitad de los cuatro esfuerzos que les pidió a sus jugadores, el cincuenta por ciento. Por tanto, como diría él, es demasiado pronto para valorar positiva o negativamente el regreso de Joaquín Caparrós. De momento ha logrado con los dos triunfos en el Ramón Sánchez-Pizjuán que el Sevilla, entidad, equipo y afición, recuperen la fe ante el derbi de mañana, algo que parecía difícil vista la trayectoria descendente y moribunda que motivó su llegada. Y eso ya es mucho. Sin saber lo que pasará, con la clasificación para la Liga Europa en el aire pero, eso sí, dependiendo de sí mismo tras vencer al Real Madrid, sí hay que incidir en cómo le ha dado la vuelta a la situación totalmente.

Caparrós y la comunicación

Un primer aspecto, que además fue su punto de partida, ha sido la comunicación, tanto externa como interna. Caparrós ha transmitido, como es habitual en él, un mensaje directo a la emotividad, con palabras malsonantes a veces, en busca de concentrar toda la sinergia posible entre todos los elementos del fútbol. "Nuevamente me he levantado con la satisfacción de haber vivido algo especial. Quiero repetirme en la felicitación a afición y jugadores por el esfuerzo y las ganas puestos ayer en el terreno de juego ante un grandísimo rival", escribió en Twitter en la mañana de ayer. "El que dude que el Sevilla FC es un piña y luchará por conseguir todos los puntos que quedan hasta finalizar la temporada es que no conoce el espíritu de este equipo. ¡Gracias por tanto!", añadió poco después, acompañando el mensaje con una foto de la piña de jugadores del Sevilla celebrando el 2-0 al Madrid.

Nada más llegar, Caparrós les habló a sus jugadores. Y también tuvo que solventar un asunto peliagudo: N'Zonzi y su vida social. "Es un profesional, sabe lo que ha hecho. Tiene que asumir y apretar los puños. Con actitud ir a por el balón y sin él, a entregarse", dijo en la previa de la Real Sociedad. Fue titular aquel día, tras pedir disculpas a sus compañeros, y repitió ante el Real Madrid. N'Zonzi vuelve a ser indiscutible. Paralelamente, Caparrós ha hecho que los entrenamientos sean más lúdicos. Con Juanjo del Ojo como preparador físico, la palabra disfrute se une a competición, en su cura psicológica del grupo.

Rotaciones en el Sevilla

Pero no todo es comunicación. Al llegar dijo que contaría con todos, porque el equipo, lastrado por la fatiga mental y física, necesita de todos. Y no mentía: ha usado las rotaciones con criterio y acierto. Cinco jugadores entraron frescos con respecto a su primer once y los dos equipos han rendido. Ante el Madrid, además, tuvo la valentía de dejar en el banquillo a Banega. Asumió el riesgo y le salió cara. Ahora cuenta con el argentino, que ha llegado al tramo final justísimo, más fresco para el derbi. En total, ha usado en dos partidos a 19 futbolistas, incluyendo los cambios. Y ha dado responsabilidad tanto a jugadores solicitados por la afición, Sandro y Roque Mesa, como a otros que ya no contaban con tanto favor del público: Pareja, Geis, Carriço...

Variantes tácticas

A ese reparto de esfuerzos y roles evidentemente lo dotó de disciplina, implicación y buen ordenamiento táctico, incluso con variantes a lo largo de los partidos, lo que añade a su manual urgente algo innato, que se tiene o no: buena dirección de partidos. Rectificó el sistema inicial con la Real (4-2-3-1) para recibir al Madrid (4-4-2) y en este partido permutó a Muriel con Franco Vázquez para ubicar al colombiano en punta con Ben Yedder. Pero todo ello habría quedado en nada sin su poder de convicción para dotar de fe. Es lo que ha logrado en semana y media, y en vísperas de un derbi...

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