Sevilla F.C.: planificación

Los valores intangibles, a favor de Layún y Sandro

  • La polivalencia y la implicación del mexicano y la voluntad y la potencia del canario, sus avales

Sandro golpea el balón en la ciudad deportiva. Sandro golpea el balón en la ciudad deportiva.

Sandro golpea el balón en la ciudad deportiva. / v. rodríguez

Dentro de la necesaria renovación de la plantilla hay dos futbolistas cuyo futuro es una incógnita porque llegaron en enero como cedidos y su rendimiento, con números en la mano, no aconsejarían su continuidad. Se trata de Layún y Sandro, quienes, en cambio, están avalados por otros valores intangibles que también son colocados en la balanza a la hora de apostar o no por un jugador.

En el caso del mexicano, llegó cedido por el Oporto con una opción de compra de 5 millones de euros. El canario, en cambio, aterrizó mediante una cesión pura, sin opción ninguna y el Sevilla tendría que negociar un traspaso con el Everton, que invirtió cuando lo fichó del Málaga 6 millones de euros, la cantidad de su cláusula de rescisión.

Ambos jugadores, al igual que ha pasado con Roque Mesa, cuya continuidad ya está encauzada, han expresado públicamente, y también al club, su deseo de seguir. Y la entidad debe poner en la balanza ahora esos otros valores intangibles que no aparecen en las tablas de rendimiento.

Layún ha encajado como un guante en el vestuario, por su forma de ser y su implicación. Siempre suma, comentan entre bastidores del mexicano, que tiene a su favor otro valor más tangible: su polivalencia. Ha jugado en varios puestos, más en la derecha que en la izquierda, que es donde lo hacía en el Oporto, aunque ha dejado dudas en la fase defensiva.

Sandro ha tenido que sobrellevar que Montella lo ubicara de extremo izquierdo, cuando siempre ha destacado por ser un delantero centro con pujanza gracias a su potencia y su pegada, cualidades más asentadas en él que el desborde y el centro. Y su voluntad y su ansia por agradar incluso han jugado en su contra, tanto que no ha marcado ni un solo gol. Sin embargo, los intangibles sí lo avalan, como a Layún.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios