El abogado Luis Romero desafía al juzgado militar: "Voy a seguir hablando con la prensa"

El letrado que representa al soldado sevillano muerto en Cerro Muriano asegura que el tribunal quiere imponerle una "mordaza"

Anuncia que pedirá el archivo de la imputación del sargento, al que considera una "víctima más", y recurrirá para que investiguen al general

Romero fue expedientado por dar información del caso

El abogado Luis Romero desafía al juzgado militar: "Voy a seguir hablando con la prensa" / Ismael Rubio

El abogado Luis Romero desafió este lunes al tribunal militar que investiga las muertes de dos soldados durante unas maniobras en la base de Cerro Muriano. "Voy a seguir hablando con la prensa, haciendo uso de mi libertad de expresión y de opinión, y ejerciendo de portavoz de la familia del soldado Carlos León, cuyo padre me pidió expresamente que los ayudara el día después de la muerte de su hijo". Así se ha expresado el letrado, en una rueda de prensa ofrecida en el hotel Alfonso XIII, en la que se ha referido al apercibimiento que le ha impuesto el tribunal militar de Sevilla por dar información sobre la investigación.

"Desde la jurisdicción militar se nos ha intentado poner la mordaza, se nos impone un apercibimiento. Cualquiera diría que es una amonestación, una advertencia sin importancia, pero sí la tiene porque la próxima puede ser una multa de entre 500 y 10.000 euros", explicó Romero, que detalló que lleva 33 años ejerciendo de abogado. "Pienso en los padres y la abuela materna del soldado. Yo voy a estar a su lado, los voy a ayudar, que es lo que me pidió su padre. 'Don Luis, nos tienes que ayudar', me dijo. Y voy a seguir hablando para que estas fatídicas muertes que han ocurrido en la base de Cerro Muriano no vuelvan a ocurrir".

Romero dijo tener una "sensación agridulce", pues está satisfecho con la imputación de la cadena de mando pero cree que debe investigarse también al general al mando de la base, Ignacio Olazábal. Para ello presentará un recurso en los próximos días. "El auto llega hasta dos coroneles, ¿se les va a apartar del mando igual que al capitán Zúñiga?", preguntó el letrado. El caso tendrá que ser ya investigado por un juzgado central de Madrid, al haber mandos aforados por su propio rango.

"No creo que el general estuviera en su casa al calor de la chimenea, en un día con tantísimo frío, sino que debía estar al tanto para cuidar a la tropa. No sólo ese día, sino que debería saberlo todo desde el capitán Zúñiga mandó el croquis con los ejercicios que tenían que tener lugar", insistió Romero, pidiendo la imputación del general. También dijo que pedirá el archivo de la investigación contra el sargento Estupiñán, al que considera una "víctima más". Recordó que este suboficial trasladó al capitán la conveniencia de que no se realizara ese día el ejercicio, por las condiciones del tiempo y el lago. "Fue entonces cuando el capitán Zúñiga dijo su famosa frase: 'me suda la polla, todos para dentro".

Apuntó Romero que ese día sólo había una ambulancia para toda la base y había unos ejercicios de tiro en un lugar más retirado. Se refirió también a la prueba pericial sobre la flotabilidad de las mochilas, que se realizó el pasado 19 de marzo. "La mochila del soldado Carlos León era de muy mala calidad, tenía el asa rota y no flotaba ni en una bañera, ni en un lavabo", indicó el abogado, que lamentó que los recortes presupuestarios del Ministerio de Defensa hayan llevado a que se use este material deficiente y que no hubiera personal sanitario suficiente.

"La mochila del cabo era un poquito mejor, pero no tan buena como la del sargento que participó aquel día, y esa es la que cogió el agente del GEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil, encargado de hacer la prueba pericial sobre las mochilas en al lago). También dijo que él tenía una solvencia acuática y llevaba un traje de neopreno. Difícilmente podía ahogarse así, no llevaba fusil, casco, uniforme... Si los soldados hubieran llevado un traje de neopreno no se habrían ahogado", recalcó Romero.

El abogado se quejó una y otra vez de la "intimidación" del tribunal militar hacia su labor, teniendo en cuenta que el caso no está declarado secreto. Defendió que puede hacer "un resumen y una síntesis" haciendo uso de su libertad de expresión". El auto por el que se le apercibe habla de dos motivos. El primero es por conceder una entrevista en un programa de radio, "en el que hice una síntesis del caso en dos minutos". El segundo es por hablar con la prensa el día que declaró el capitán, el 22 de marzo.

Romero siguió dando detalles de la investigación. "Voy a extralimitarme otra vez", dijo en varias ocasiones refiriéndose al juzgado militar, sin temor a que pueda ser multado más adelante, y defendió que una investigación en la Justicia ordinaria tendría "más luz y taquígrafos". "Sólo dije la verdad, que todo fue un descontrol, y que el soldado Carlos León llevaba una mina como castigo por no haber hecho bien un ejercicio anterior, algo que está prohibido por ley".

Para Romero, "se están marcando una serie de precedentes e hitos" en este asunto. Por un lado, es la primera vez que militares aforados van a ser investigados y procesados en el tribunal militar central. Y, por otro, aseguró que es la primera vez que un abogado va a pedir el amparo al Colegio de Abogados de Sevilla por "la intimidación constante del tribunal militar hacia mí y los compañeros que ejercen la acusación particular".

El letrado trasladó un mensaje de los padres de Carlos León, que no han participado en ninguna de las ruedas de prensa que ha dado. "Quieren que la muerte de su hijo sirva para salvar otras vidas"

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