Alternancia en Andalucía

PP y Ciudadanos quieren formar el Gobierno andaluz del cambio en enero

  • Los equipos negociadores se reunirán a partir de este lunes, pero los secretarios generales han comenzado a hablar en Madrid

  • La Presidencia no está cerrada, pero se da por hecho que la encabezará Juanma Moreno, con Juan Marín de vicepresidente

  • La primera medida será la supresión del impuesto de Sucesiones y la realización de una auditoria para conocer la administración paralela más la red de fundaciones, consorcios y sociedades

PP y Ciudadanos quieren formar el Gobierno andaluz del cambio en enero. Marín y moreno, en el Parlamento. PP y Ciudadanos quieren formar el Gobierno andaluz del cambio en enero. Marín y moreno, en el Parlamento.

PP y Ciudadanos quieren formar el Gobierno andaluz del cambio en enero. Marín y moreno, en el Parlamento. / Julio Muñoz/EFE

Antes del 27 de diciembre, el PP y Ciudadanos deben tener un acuerdo para elegir al nuevo presidente del Parlamento andaluz, y eso conlleva otro general que asegure la elección de un Gobierno estable para abordar la legislatura y el nombre del nuevo presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.

Los equipos negociadores de ambos partidos comenzarán a reunirse a partir del lunes, pero ya se han producido los primeros contactos entre los secretarios generales, Teodoro García Egea y José Manuel Villegas. La fuerza de los números en la Cámara andaluza fuerzan al cambio político de tal modo, que es improbable que la alternancia política se frustre.

Vox ha aclarado el camino. Al no solicitar ni consejerías ni puestos, ha acabado con las reticencias que pueden tener en Ciudadanos. De modo formal, Vox no participará en estas negociaciones, aunque se sumará a otros acuerdos, como el de la Mesa del Parlamento y las renovaciones de los consejos de RTVA, Consejo Audiovisual y Cámara de Cuentas.

Mediados de enero

Aunque el PSOE andaluz confiaba en una última carta que pasaba por colocar al presidente del Parlamento en caso de que no hubiese acuerdo entre PP y Cs, el 27 de diciembre se escenificará una alternancia que se cerrará a mediados de enero con la elección de Moreno Bonilla. Será entonces cuando los socialistas andaluces afronten los cambios en el partido. No sólo pasarán a la oposición por primera vez en 40 años, sino que un resultado similar al del pasado domingo puede hacerles perder la mitad de los ayuntamientos andaluces.

La condición esencial para que haya un acuerdo es que exista, previamente, la voluntad del pacto y que el coste del no acuerdo sea muy alto. Se dan las dos condiciones, así que pocos en el PP, tanto en el andaluz como en el nacional, y en Ciudadanos dudan del próximo acuerdo que, probablemente, tenga la forma de un Gobierno de coalición formado por consejeros populares y de Ciudadanos.

Ambos partidos aspiran a que el cambio se materialice pronto y que sea profundo. En el caso de que Juanma Moreno sea el nuevo presidente de la Junta, puede estar elegido a mediados del mes de enero. Si fuese así, Juan Marín sería vicepresidente, aunque el PP también deseaba que hubiese un vicepresidente segundo con la cartera de Agricultura. Más allá de señalar la importancia que el PP quiere darle al campo, una Vicepresidencia sólo tiene sentido si es para dirigir varias consejerías relacionadas por el ámbito.

27-D, abre el Parlamento

El 27 de diciembre se elige al presidente de la Cámara. Éste, que será un parlamentario de Ciudadanos si Moreno es el líder de la Junta, deberá esperar una semana a que se constituyan los grupos parlamentarios; los llamará a consultas y en un plazo de 15 días fijará la fecha del pleno de investidura. Si el acuerdo es total, se elegirá en una primera votación por mayoría absoluta, con los 49 votos de PP, Cs y Vox. Si no fuese así, la elección se produciría 48 horas después e, incluso, bastaría con la abstención de Vox.

El PP ofrece a Ciudadanos la presidencia del Parlamento, para cuyo cargo se baraja el nombre de la almeriense Marta Bosquet. Para su elección, hay que sumar los votos de los dos partidos, pero lo normal es que se sume Vox y entre los tres escojan a los miembros de la Mesa. Si es así, los partidos de la derecha tendrían mayoría en la dirección de la Cámara.

Los candidatos del PP y de Ciudadanos, Juanma Moreno y Juan Marín, conversaron la misma noche del pasado domingo. Se trató de un cruce de felicitaciones mutuas. Más que por los resultados de cada uno, ya que no han cumplido las expectativas, por la suma para una mayoría del cambio. Los dos dirigentes no son personas muy valoradas, hasta ahora, en las direcciones nacionales de sus formaciones, y casi no ha habido disimulo en escenificar que el acuerdo sobre la Junta ha comenzado a amarrarse desde Madrid.

Es Pablo Casado el que ha hablado desde Génova, como Albert Rivera e Inés Arrimadas por la otra parte, mientras que Moreno y Marín se han colocado en un segundo plano durante esta semana. La explicación que se da para este centrifugado de poder es que las direcciones nacionales debían solventar antes sus estrategias de cara a las elecciones del 26 de mayo.

Dos equipos negociadores

A partir del lunes, la escenificación sea otra, aunque en el caso de Ciudadanos ya fue José Manuel Villegas el que llevó la negociación con el PSOE en la pasada legislatura. Por lo que corresponde al PP, Casado tendrá que aprovechar esta oportunidad para reconstruir el partido andaluz a su semejanza. Buena parte de los dirigentes actuales, tanto locales como provinciales, apoyaron o a Soraya Sáenz de Santamaría como a María Dolores de Cospedal. En este sentido, el gaditano José Ortiz, los malagueños Esperanza Oña y Miguel Ángel Ruiz está llamados a ser figuras del casadismo andaluz.

Habrá dos equipos negociadores, formados por andaluces, aunque también habrá representantes de las direcciones nacionales.

Auditoría del sector público

Los tres partidos del cambio coinciden en varias políticas que se aplicarán desde las primeras semanas: la reducción de los impuestos y la reforma de la administración de la Junta, básicamente en lo que afecta a la red de agencias, fundaciones y sociedades que forman el sector público andaluz. Las dos líneas llevarán su tiempo, pero se da por hecho la eliminación del impuesto de Sucesiones. Ahora está exento el primero millón de euros que se herede en grado de cercanía de padres a hijos, pero se aplicará una bonificación del 99%, como en Madrid, para todos. En el programa de Vox también figuraba esta petición.

La reforma de la administración debe pasar por un paso previo: el conocimiento real del entramado. Ni PP ni Ciudadanos conocen cuáles son las funciones de cada uno de los entes. Hay algunas agencias que son básicas en el funcionamiento de la administración, pero en el Ministerio de Hacienda hay constancia de 92 entes. La oposición ha querido conocer, con escasa suerte, cuáles son las funciones y el personal de cada una de éstas, pero ni los mismos consejeros decían conocer todas estas terminales.

Vox ha solicitado una auditoría de esta administración paralela, y es posible que comience desde el primer día.

El grupo de Santiago Abascal ha facilitado bastante el posible acuerdo, al situarse fuera del Gobierno, sólo en el Parlamento. El candidato andaluz, Francisco Serrano, centró más que Abascal cuáles son sus peticiones: rebaja de impuestos, final del de Sucesiones y derogación de las leyes andaluzas de memoria histórica y de igualdad de género. Abascal ha querido clausurar Canal Sur, pero ni puede, porque el Estatuto lo protege, y porque ni el PP ni Ciudadanos lo comparten, aunque sí una reforma.

Una vez que el Gobierno tome posesión, ambos partidos quieren que el cambio en las estructuras de la administración sea rápido y profundo. Tanto Casado como Rivera desean aprovechar esos primeros meses de Luna de miel con el electorado para dar un segundo paso en el control andaluz: las elecciones municipales del 26 de mayo, de la que también surgen las presidencias de las diputaciones.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios