Susana Díaz enfrenta al PP con las críticas de Oña por la corrupción
Carlos Rojas se pregunta por qué Griñán y Chaves no dejan el escaño si ha dimitido Ana Mato
La presidenta de la Junta, Susana Díaz, agitó ayer el fantasma de Esperanza Oña en el PP, y por el fantasma se debe entender la posible amenaza de la ex alcaldesa de Fuengirola al liderazgo de Juan Manuel Moreno Bonilla más que el papel secundario, difuso, gaseoso, que esta parlamentaria se niega a aceptar. El pasado 9 de noviembre, la ex alcaldesa de Fuengirola, hoy vicepresidenta del Parlamento, se lamentaba en el diario.es de que su partido también fuese lento en la respuesta a la corrupción. "Me pregunto por qué", dijo en aquella ocasión, y ayer Susana Díaz, en uno de sus turnos de la sesión de control, dijo: "Es Oña quien hace una moción de censura a la política anticorrupción del PP de Andalucía". Oña, que seguía la sesión desde la mesa de la Presidencia de la Cámara, intentó intervenir por alusiones, pero no tuvo el permiso del presidente, Manuel Gracia.
Una parte del PP, minoritaria, pero con algunos resortes mediáticos importantes, piensa que Oña es la mejor alternativa que tiene el PP en Andalucía, y más ahora que no hay nadie de la dirección popular en el Parlamento. Uno de los dirigentes del partido comentó, en los pasillos, que la actitud de Oña era "muy fácil", de mantener, pero ella también "es partido". En esa entrevista, Oña negó que ella busque sustituir al presidente, Juan Manuel Moreno, aunque confesó que nadie le cree.
Susana Díaz y el portavoz del PP andaluz, Carlos Rojas, se enfrascaron en un nuevo debate sobre la corrupción, del que quedó claro que será muy difícil que ambos partidos alcancen un acuerdo sobre ello. "Pactos, siempre; pasteleos, nunca", espetó Susana Díaz, que invitó a Rojas a que fuera a los ayuntamientos sevillanos de Bormujo y de Tomares, gobernados por el PP, donde hay varios concejales imputados y una alcaldesa procesada en el primero de los casos. "Los veo blanditos con la corrupción", indicó.
Y es que el PP introdujo el asunto de la corrupción el día después de la dimisión de Ana Mato como ministra de Sanidad a raíz del caso Gürtel. "Mato se ha ido un minuto antes de sentarse en el banquillo", indicó la presidenta a Carlos Rojas, que le echó en cara que los ex presidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán aún conserven sus escaños en el Congreso y en el Senado. Lo cierto es que Mato ha dimitido como titular de Sanidad, pero tampoco ha dejado el escaño de congresista.
Rojas le afeó que hubiese algunos altos cargos que están imputados en casos judiciales y se mantengan en el puesto, como el secretario general de Universidades o la delegada de la Consejería de Innovación en Cádiz. Ayer mismo, el alcalde de Albox, Rogelio Mena, dimitió como miembro de la Ejecutiva socialista andaluza al estar imputado por la Fiscalía en un caso de denegación de información a la oposición. El portavoz del PP también criticó lo sucedido en la agencia Idea con el pago de las defensas a los imputados en los casos de Invercaria y de los Ere. Los consejeros de IU forzaron a Idea a dar marcha atrás en el pago de estas defensas, de las que se hacen cargos dos aseguradoras. Idea tenía suscrita una póliza de 900.000 euros para defender en casos a sus ex directivos.
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