La alcaldesa de Cádiz minimiza las protestas por la falta de agua
A falta de que las últimas casas del barrio de Loreto en Cádiz recuperen el abastecimiento del agua tras 11 días, la alcaldesa Teófila Martínez salió ayer salir al paso de las críticas a la gestión municipal y de los rumores que circulan por la barriada con respecto al agua y a la bacteria coliforme.
La alcaldesa aprovechó la rueda de prensa para posicionarse ante lo que considera "intentos de manipulación". La paciencia ha rebosado en el vaso de Martínez con el último ataque recibido el jueves, cuando la Asociación Pro Derechos Humanos criticó que el martes no se acercara a Loreto a pesar de asistir al partido de fútbol de la selección española sub21 en el estadio Carranza.
"Es imposible que me hayan visto en el partido de fútbol porque yo no fui", aseguró Martínez, que lamentó que haya "quien aprovechando un problema originado en esa zona quieran hacer política, algunos hasta de una ONG". "Hasta tal punto llega ese intento de manipulación que utilizan a los vecinos afectados para intentar sacar rédito político", insistió la alcaldesa, que en este punto recordó también el "bulo" de anunciar que había niños ingresados en el hospital "cuando el SAS lo ha desmentido".
"Quizás algunos desean que no analizáramos a tiempo el agua o que no se hubiera actuado como se ha hecho. Es injusto escuchar cosas hacia Aguas de Cádiz o hacia este equipo de gobierno, cuando lo que se ha hecho es trabajar intensamente por solucionar el problema lo antes posible y con todas las garantías", manifestó Teófila Martínez, que al hilo de este asunto apostilló: "Admito todas las críticas, pero los vecinos de Loreto son 13.000, no cien ni veinticinco", asegurando haber recibido también muchas llamadas estos días para agradecer el trabajo que se está haciendo en la barriada, en la que quedan una veintena de fincas sin agua.
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