Tras la denuncia por fraude de subvenciones

El juez Serrano renuncia a su escaño y al aforamiento

  • Asegura que "no merece la pena aguantar la persecución y la presión, sin ser un político profesional".

  • Arremete contra su partido: "Sólo obtuve ingratitud, desdén y desprecio tras el éxito electoral de Vox en 2018"

El ex líder de Vox en Andalucía, el juez Francisco Serrano.

El ex líder de Vox en Andalucía, el juez Francisco Serrano. / José Ángel García

El ex líder de Vox en Andalucía, el juez Francisco Serrano, ha anunciado este martes su renuncia al escaño en el Parlamento andaluz, a su acta de diputado para defenderse "como cualquier ciudadano ante un juzgado ordinario", en relación con la querella que presentó contra el la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) por fraude de subvenciones por la ayuda de 2,5 millones que recibió una empresa suya.

En un comunicado difundido por las redes sociales, Serrano ha dicho que renuncia al acta, al escaño y al aforamiento. "No merece la pena aguantar la persecución y presión, y más sin ser un político profesional. Pero, nunca renunciaré a mi libertad, mi devoción por la verdadera Justicia e Igualdad y al amor por España", ha afirmado. 

En el comunicado, Serrano dice que está "cansado de tanta persecución mediática y política, incluida la del que había sido mi partido, pese a la primera versión oficial del respeto y comprensión a una decisión consensuada y que tenía por fin no perjudicar la imagen de Vox".

El juez arremete contra Vox al afirmar que desde ciertos sectores del partido, "por el que lo di todo", se ha visto "atacado con tal de recuperar un acta y escaño" que, añade, consiguió "con esfuerzo y entrega a la esperanza, principios y valores que representaba Vox, contribuyendo, activamente, al resultado inesperado de las elecciones de 2018. A cambio sólo obtuve ingratitud, desdén y desprecio desde el primer momento, desde el día siguiente al éxito electoral".

Vino para "cambiar la política pero no pudo ser"

Serrano añade que la Política ha sido "una gran decepción" para él, puesto que ha sido legal y ha rechazado "el nepotismo", defendiendo la libertad de discrepar, los valores del mérito y la capacidad, "sin privilegiar a unos o discriminar y purgar a otros por mera conveniencia, e incluso a costa de no respetar el principio de presunción de inocencia. Vine para intentar cambiar la política, y no pudo ser", sentencia.

En este sentido, lamenta que "no merece la pena el esfuerzo, al ser relegado y ver vetada y restringida la posibilidad de presentar iniciativas en defensa de unos valores, con los que se identifican miles de votantes que confiaron en mí, por lealtad a los mismos. No creo que esa situación pueda cambiar en un futuro. Entré en política para aportar y prestar un servicio, y no para servirme".

El ex líder de Vox asegura que se marcha "desencantado" de la política. "Digo adiós a un periodo de mi vida que empecé con ilusión y termino con frustración y desengaño. Deseo todo bien a las personas que me han apoyado en todo momento, entre ellas a la mayoría de los compañeros de escaño, y a muchísimos afiliados y simpatizantes de Vox; y a los que han intentado hundirme política y personalmente, que también los hay, sólo desearles que reciban el pago que merecen. Al final, todos recogemos la cosecha de la semilla que sembramos", asevera.

Dice Serrano que a partir de ahora volverá a su despacho profesional como abogado y que abandonó por razones de incompatibilidad, dándose de nuevo de alta como abogado ejerciente, y todo ello para "seguir trabajando por una España mejor, sin miedo a nada ni a nadie", concluye el comunicado.

El juez Serrano estaba citado a declarar como investigado ante el TSJA el próximo 8 de septiembre, pero la renuncia a su escaño y, por tanto, a su aforamiento, hará que la causa vuelva a los juzgados de Sevilla, donde fueron investigados inicialmente los hechos por parte de la Fiscalía de Sevilla.

La querella que la Fiscalía Superior de Andalucía presentó en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) contra el ex presidente del grupo parlamentario de Vox en Andalucía sostiene que parte de los 2,4 millones de euros de la ayuda concedida, en concreto, 438.000 euros,fueron destinados por Serrano y su ex socio Enrique Pelegrín Díaz a diversas operaciones, como "préstamos a terceros, retiradas de efectivo, pago de facturas y gastos varios" que, según el Ministerio Público, no tienen "ninguna" relación con la finalidad para la que se concedió dicha ayuda.

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