Agustín López Páez. Entrenador del juvenil División de honor

"Nuestro espejo ha sido el alma y el espíritu del primer equipo"

  • El quinto título nacional del juvenil en siete años premia a un grupo que, como el de Emery, tuvo un inicio negro y se creció superando dificultades Su técnico pasea la Copa con orgullo

Sevillano, costalero de las Tres Caídas, veraneante de Matalascañas, con escarceos en el Rocío cuando la competición se lo permite... ¿quién dijo que un tío normal no puede ser entrenador de un equipo de élite? Agustín López Paéz (9-10-74) acaba de sumar su segundo título nacional a su palmarés deportivo, una Copa del Rey sudada hasta el último minuto de cada partido, de cada prórroga y, en el caso de la final, hasta el último penalti. Profesor de Preparación Física, antropólogo y organizador de eventos deportivos (como hace unos años cuando llenó el Nervión Plaza de arena para un torneo de fútbol-playa), el técnico que ha llevado al juvenil al éxito se pasea con orgullo con el trofeo que custodia y que ha de devolver a la Federación. Es el hombre más feliz de Sevilla en este inicio de julio.

-¿Ha dormido con la Copa?

-Ja, ja, ja... Casi. Estoy feliz porque para mí, que vivo mucho el club, es un orgullo pasearla por todos los estamentos de la entidad para que puedan disfrutarla muchas personas que trabajan a la sombra y que hacen posible que podamos llegar a donde llegamos. Ver a toda la gente tocarla, hacerse una foto con ella... para mí es un honor.

-Ha sido un poco una situación mimética con la del primer equipo. Una explosión final con un título después de un año en el que ha habido que crecerse en los malos momentos. Incluso le he escuchado mensajes que han ido por ahí, que había que tener fe y sudar hasta el último segundo.

-Fuimos de menos a más, como le ha pasado al primer equipo. También nos vimos en el fondo de la clasificación, como le ha pasado al primer equipo. Pero hemos ido rehaciéndonos como ellos con el paso de las jornadas y resurgiendo de las cenizas. Ha sido un gran año de chavales muy jóvenes, de gente con proyección, pero que parecía que no tenían todavía la madurez necesaria para afrontar la categoría, pero poco a poco hemos ido avanzando hasta que el mismo grupo se ha hecho cada vez más fuerte. Ese espíritu y ese alma ha sido el que nos ha lanzado.

-¿Haber visto en el último mes lo logrado por el primer equipo cree que ha contagiado y ha sido el empuje definitivo?

-Está claro. Nuestro primer equipo ha sido un espejo, un reflejo de que todo se puede conseguir en la vida con esfuerzo, con trabajo, con tesón y con la unión de todos. Encontrar ese alma en los equipos es lo más difícil. El primer equipo lo ha hecho y nosotros hemos visto ese espejo, que es el mejor que puede tener un equipo de cantera.

-Y, siendo egoísta, para uno también es una muesca más profesionalmente...

-Ya fue un orgullo para mí conseguir el título como segundo entrenador junto a Diego Martínez, al que desde aquí le mando energías para que haga un buen año en el filial, que seguro que lo va a hacer, así que conseguir estos dos títulos es un auténtico orgullo y la clave por la que un entrenador de cantera disfruta: ver todos los jugadores que se están promocionando para el primer equipo. Y poner ese colofón es lo máximo.

-Para un entrenador veo que también, ¿para el futbolista es la categoría más bonita?

-De las más bonitas. La etapa formativa prácticamente se está abandonando y entramos en un porcentaje amplio de la fase de especialización o competitiva. El jugador siempre se está formando, pero sí es cierto que aquí tiene que competir ya incluso por un puesto. Antes las camadas van pasando como si fuera el colegio, ahora ya no todo el mundo pasa del instituto a la Universidad. Se quedan los mejores.

-Y luego está el sello de calidad que da el Sevilla en cantera, que iguala o supera a las de Madrid o Barça pese a los presupuestos.

-Antes había un club como el Athletic y competimos con los grandes. Ahora ya hemos superado al Athletic y nos da un prestigio enorme. Dice mucho del trabajo que se hace en la casa. Al final te fijas y los jugadores de aquí están en todo el mundo. El Madrid que se midió en la final estaba plagado de andaluces y el ejemplo está que todos los clubes tienen en plantilla a observadores que vigilan esta zona, captando jugadores de aquí. Lo nuestro tiene mérito porque hemos eliminado a selecciones, sobre todo el Barcelona, que era una selección de jugadores del mundo y sólo tenía a un catalán.Y el Madrid, lo mismo. Son plantillas que están por encima del millón de euros y hablamos de etapa juvenil. Ya quisieran algunos clubes de Segunda tener esos presupuestos.

-Y rizando el rizo, con muchos jugadores de primer año, por ejemplo, en un puesto como el portero.

-Apostamos por un chaval de 16 años y no teníamos dudas de que pasara lo que pasara se iba a quedar en la portería. Personalizando en Juan Soriano, tenemos ahí portero para rato. Si ya son jugadores más longevos, con su edad ya ha ganado títulos, es internacional...

-En boca de todos está Juan Muñoz, pero desde fuera se aprecia que usted ha sabido inculcar un plus de humildad que lo mejora, la conciencia de grupo, equipo...

-Esto es un trabajo colectivo y todo repercute en nuestro punta. Él ha tenido el acierto de darnos ese plus que es imprescindible y por su posición llama muchísimo la atención. Pero él mismo es consciente de todo lo que lleva detrás, por eso es un jugador que lo da todo día a día y que es muy responsable. Por eso, chapeau para actitudes así, y no hablo del futbolista, sino de la persona.

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