El Gobierno impone el arbitraje obligatorio para parar la huelga de Iberia
El sindicato de pilotos Sepla anuncia la desconvocatoria de los paros programados para protestar contra la creación de Iberia Express tras conocer la medida.
El Gobierno ha adoptado un acuerdo por el que se establece el arbitraje obligatorio como medio para solucionar el conflicto que mantienen los pilotos de Iberia con la compañía aérea. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría anunció en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que la puesta en marcha de este proceso implica la desconvocatoria de la huelga que mantienen los pilotos de Iberia, una decisión que ya ha anunciado la representación sindical de los pilotos de Iberia (Sepla-Iberia). Este es el segundo arbitraje que se lleva a cabo para poner fin a un conflicto entre el Sepla Iberia y la compañía, ya que en julio del 2001 se tuvo que recurrir a la figura de Federico Durán para llegar a un acuerdo sobre el VII Convenio Colectivo.
Sáenz de Santamaría recordó que esta actuación está permitida por el ordenamiento jurídico español y por la jurisprudencia constitucional, y añadió que con ella se quiere poner fin a una huelga que está costando ingresos importantes para todos y enormes perjuicios a los usuarios. Se establece un plazo para que ambas partes (el sindicato Sepla Iberia y la compañía Iberia) busquen un árbitro, y en el caso de que no se pongan de acuerdo, la vicepresidenta avanzó que al árbitro lo designaría Fomento, y la decisión que adopte será de obligatorio cumplimiento. Fuentes de Iberia han indicado que no se podían pronunciar sobre la decisión tomada por el Gobierno, y que estaban a la espera de conocer exactamente su contenido para adoptar la postura correspondiente.
El Sepla-Iberia, en un comunicado, indica que tras la comunicación del Consejo de Ministros, los pilotos de la compañía desconvocan las huelgas para favorecer y facilitar la labor del árbitro que sea designado. Asimismo, destaca que ante el nuevo proceso que se inicia ahora, no sólo se desconvocan las huelgas, sino que se reitera el absoluto compromiso por parte de los pilotos para facilitar una solución equilibrada y sostenible al conflicto.
El pasado 16 de abril los pilotos de Iberia anunciaron que iban a solicitar al Ministerio de Fomento que se acudiese a un arbitraje obligatorio, y el jefe de la sección sindical del Sepla-Iberia, Justo Peral, destacó la necesidad de que fuese "obligatorio" tras acusar a la empresa de no querer llegar a un acuerdo voluntario. Los pilotos de Iberia llevaron a cabo doce jornadas de huelga en diciembre, enero y febrero, que supusieron a la empresa una pérdida de unos 36 millones de euros. A esta huelga se ha sumado la convocatoria de otra a finales de marzo de 30 días, para todos los lunes y viernes, entre el 9 de abril y el 20 de julio tras no aceptar ambas partes un documento entregado por el ex ministro Manuel Pimentel, que ejerció de mediador. En ambos casos la convocatoria se debe a la creación por parte de Iberia de la aerolínea de bajo coste Iberia Express, que comenzó a volar el pasado 25 de marzo, y que a juicio de los pilotos pone en peligro 8.000 puestos de trabajo.
Iberia ha cancelado este viernes 122 vuelos de los 334 que tenía programados, de los que han sido suspendidos el 37%, de ellos 56 corresponden a destinos nacionales, 56 al medio radio (fundamentalmente vuelos europeos) y diez de transoceánicas, según informó la compañía. Aunque el Gobierno ha remarcado que con el establecimiento del arbitraje se debe desconvocar la huelga, la aerolínea ya ha comunicado que para el próximo lunes, 30 de abril, séptima jornada de paro, se van a cancelar 113 vuelos, el 36% de los 320 programados, de los que ocho son de largo recorrido, 55 de medio radio y 50 domésticos.
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