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JOSÉ CARLOS RUIZ, PROFESOR DE FILOSOFÍA

"Estamos viviendo un periodo en el que se nos presiona para ser felices"

El profesor José Carlos Ruiz./BARRIONUEVO El profesor José Carlos Ruiz./BARRIONUEVO

El profesor José Carlos Ruiz./BARRIONUEVO

-¿Cómo nace la idea del libro?

-El libro surge de un ensayo sobre la educación que entregué a la editorial hace dos años. El ensayo tenía un capítulo sobre los modelos de paternidad/maternidad actuales y mi editor me pidió que hiciese un manual sencillo para orientar a las personas que se adentran en esta aventura de educar, ya sean padres, madres, tutores o maestros.

-¿Cómo ha sido el proceso de creación?

-El proceso ha sido intenso y constate. Hay mucho estudio de fondo, tanto para los filósofos escogidos como para los superhéroes, porque quería que la propuesta de cada uno fuese lo más realista posible a la vez que útil. Hay mucha observación de mi entorno, tanto con mis alumnos como de mis hijos. Además conté con la colaboración de mi mujer, que es maestra de Infantil y Primaria, para orientar los consejos que se ofrecen a todas las etapas.

-¿Cuál es el objetivo final del libro?

-El principal objetivo es el de educar a personas equilibradas. Estamos viviendo un periodo en el que se nos presiona para ser felices, dedico el primer capítulo a latiranía de la felicidad. Pero en el libro sostengo que la felicidad no es un sentimiento que se consume sino un modo de ser. Cómo hallar el equilibrio, cómo tener presente el término medio aristotélico, es un proceso educativo que se puede enseñar y por lo tanto aprender. Los filósofos y los superhéroes son una excusa para educar a través de sus consejos y sus acciones a cualquier persona; para enseñarles a saber estar en mundo. Poner unas gotas de pensamiento crítico y análisis desde que son pequeños es vital para adquirir una felicidad enraizada.

-Habla de la zona de confort de los niños y de cómo los padres/educadores pueden ayudar a que ellos salgan de esa zona. ¿A qué zona de confort se refiere?

-La zona de confort es un término delicado que ha adquirido connotaciones negativas, pero no tiene por qué ser así. Por ejemplo, cuando un adulto se siente satisfecho con la vida que ha construido, cuando ha diseñado su zona de comodidad, decirle que tiene que salir de ella sería cuanto menos ridículo. Pero en el libro le digo a los progenitores y educadores que es necesario que desde pequeños se les enseñe a buscar el equilibrio en la formación de la personalidad, de manera que si un niño es tímido tenemos que ayudarle a socializarlo a través de campamentos de verano, por ejemplo, donde lo saquemos de su zona de confort o de cotidianeidad poniéndoles retos por delante. De modo que para cada niño, al tener su propia singularidad, tendremos que implementar distintas estrategias que son explicadas en el libro.

-¿Qué papel juegan Batman o Platón en este proceso?

-Tantos los filósofos (Kant, Locke, Hume o Aristóteles) como los superhéroes (Wonder Woman, Capitán América o Spiderman) son modelos a seguir, unos por sus enseñanzas teóricas y otros por sus comportamientos, es decir, teoría más acción. Platón nos explica la tiranía de las imágenes en la que viven nuestros hijos, sobre todo a través de las pantallas, y nos expone que el proceso educativo tiene sus dificultades si queremos sacar a nuestros hijos de la caverna que está repleta de una felicidad superficial y frágil. Y Batman, por ejemplo, nos sirve de guía para enseñarles a enfrentarse a sus miedos, a valorar al género humano o la necesidad de compartir para ser felices.

-¿Se puede considerar un libro de autoayuda?

-El libro está repleto de ejemplos prácticos para educar a personas equilibradas, en este sentido es un libro de ayuda. Pero queríamos hacer algo distinto a lo que ya existía en el mercado de modo que, además de tener una carga práctica importante, tiene también un análisis de la sociedad actual que trata de explicar a cualquier persona en qué clase de sociedad vivimos. No sólo se trata de ofrecer modelos de actuación concretos sino también de analizar lo que está ocurriendo. Tiene una carga teórica importante que es muy útil para cualquier persona, no sólo para los educadores o los padres, sino para cualquiera que quiera reeducarse. No se trata de atajar un problema concreto en nuestros hijos/alumnos sino de asentar en ellos una personalidad equilibrada.

-Usted es un filósofo pero el libro tiende mucho a la psicología. ¿Qué proporción de cada una hay en el libro?

-No me gustan los compartimentos estancos, no soy de encasillar disciplinas o personas. En el fondo, todo lo que aparece en el libro, es conocimiento humanístico. Las humanidades están siendo menospreciadas por un falso concepto de mercantilismo educativo, pero la formación de la identidad de una persona es muy compleja e intervienen muchos factores. Educar no es sólo formar personas para el mundo laboral, de poco sirve si después no son capaces de adquirir la felicidad como un modo de ser. El pensamiento crítico se puede aprender y cualquier disciplina que ayude a eso es siempre bienvenida.

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