El PNV desaloja a ANV de la Alcaldía de Azpeitia entre serios incidentes
Decenas de radicales intentan boicotear la sesión en la que se aprobó la moción de censura contra el alcalde 'abertzale' por no condenar el asesinato del empresario Ignacio Uria, vecino de la localidad
El PNV, con el apoyo de un edil de EA, desalojó ayer de la Alcaldía de Azpeitia (Guipúzcoa) a ANV, un mes y medio después de que los ediles de la izquierda abertzale no condenaran el asesinato del empresario Ignacio Uria perpetrado por ETA en esta localidad.
ANV gobernaba Azpeitia, feudo tradicional del PNV, desde las últimas elecciones gracias a un pacto con EA y Aralar, formaciones que abandonaron el gobierno municipal después de que los concejales de la izquierda abertzale no condenaran el asesinato de Uria.
En un pleno lleno de tensión y constantes interrupciones por los gritos de militantes proetarras, la moción de censura que ha permitido que el nacionalista Julián Eizmendi reemplace a Iñaki Errazkin en la Alcaldía fue aprobada con el respaldo de ocho ediles del PNV y uno de los dos de EA.
El otro representante de Eusko Alkartasuna votó en contra, al igual que los seis ediles de ANV, mientras que el único concejal de Aralar se abstuvo.
Una hora antes de la celebración del pleno simpatizantes de ANV se concentraron ante el Ayuntamiento de Azpeitia, bajo la supervisión de varias dotaciones de la Ertzaintza, con una pancarta en la que figuraba el lema en euskera Adelante, los abertzales y de izquierdas, tras lo que se unieron a las decenas de personas que esperaban la apertura de las puertas del consistorio.
Una vez en el interior, los radicales, que no cesaban de lanzar consignas contra el Partido Nacionalistas Vasco y en favor de ANV, mostraron carteles rojos con frases en contra de su supuesta "criminalización", momento en el que miembros del PNV que se encontraban en la sala han exhibido otros carteles blancos en los que reclamaban "paz" y recordaban el asesinato de Uria.
El miembro del PNV José Urbistondo, que presidía a sesión en su calidad de edil más veterano, intentó dar comienzo al pleno en varias ocasiones, aunque fue constantemente interrumpido por los radicales, que no modificaron su actitud obstruccionista en ningún momento de la sesión.
Finalmente, la secretaria municipal pudo leer el texto de la moción de censura que solicitaba el cese del regidor de ANV, Iñaki Errazkin, por no condenar el asesinato de Uria, tras lo cual tomó la palabra el aspirante del PNV y anterior regidor de Azpeitia, Julián Eizmendi, quien, a pesar de los insultos, destacó la necesidad de que los representantes institucionales respeten "todos los derechos humanos de todas las personas". A continuación, el alcalde censurado, Mikel Errzakin, quien intervino en numerosas ocasiones para que el pleno pudiera continuar, tomó la palabra, jaleado por sus seguidores, para calificar la moción de "juicio" y "circo mediático", al tiempo que ha reclamado una "solución" para Euskal Herria.
El portavoz de EA, Manuel Unanue, pidió también respeto a todos los derechos humanos, a pesar de lo cual rechazó la moción de censura, mientras que su compañero Mikel Ibarzabal la apoyaba. El único representante de Aralar, Juan Carlos Arellano, acusó a ETA de "robar" la palabra al pueblo de Azpeitia.
Tras la votación, volvieron a arreciar las increpaciones de los abertzales, a las que el resto del público replicó con gritos de "Inaxio te recordamos", en alusión al empresario asesinado.
Una vez en el exterior del Ayuntamiento surgió la tensión, cuando el nuevo alcalde y sus compañeros de corporación fueron increpados por los radicales, lo que obligó a intervenir a la Ertzaintza sin que se produjeran mayores altercados.
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