España

Puigdemont insiste en la estrategia de la confrontación con su nuevo partido

  • JxCat vuelve a tomar las próximas elecciones autonómicas como un plebiscito sobre la independencia de Cataluña

Puigdemont, por videoconferencia, en un acto de su partido. Puigdemont, por videoconferencia, en un acto de su partido.

Puigdemont, por videoconferencia, en un acto de su partido. / EP

Más leña a la confrontación. No hay descanso para el independentismo más ultramontano, menos ahora, que Cataluña se prepara para una larga temporada electoral. JxCat culminó ayer su proceso congresual con la aprobación de sus ponencias, en las que se abraza la estrategia de la "confrontación" con el Estado, y con un llamamiento del ex presidente Carles Puigdemont -aún fugado de la Justicia- a superar la "barrera" del 50% de votos independentistas en las próximas elecciones.

Han sido casi dos meses y medio de un proceso congresual atípico, en el que todas las intervenciones y votaciones -desde el acto fundacional del 25 de julio y la elección de los cargos dirigentes en agosto, hasta la clausura de ayer- han sido telemáticas debido a la pandemia.

Puigdemont, presidente de JxCat, fue el encargado de cerrar el congreso por videoconferencia con un llamamiento a las bases independentistas a "no perder la paciencia" y perseverar hasta conseguir el objetivo de la independencia, sin plantearse "recular" aunque el camino sea "duro".

En consonancia con las apelaciones de los últimos días desde JxCat a convertir las próximas elecciones catalanas en un plebiscito sobre la independencia, Puigdemont llamó a superar la barrera del 50% de los votos a partidos independentistas y romper así el techo del 48% que hasta ahora han sumado Junts, ERC y la CUP.

"No tenemos miedo a ganar, no tenemos miedo a superar el 50%, es positivo, es muy bueno. No podremos dar grandes saltos si no superamos una barrera que hemos convenido a decir que es muy importante para hacer política", recalcó el político prófugo.

Antes de Puigdemont intervino la vicepresidenta y portavoz de JxCat, Elsa Artadi, quien defendió responder a la "represión" del Estado con una "confrontación inteligente", sin renunciar a "las herramientas de la unilateralidad".

La idea también se recoge en la ponencia ideológica, aprobada con más del 96% de los votos: "Junts asume plenamente, como estrategia para alcanzar la plena efectividad de la independencia de Cataluña, la confrontación con el Estado español usando la desobediencia civil y la no cooperación de manera democrática".

La ponencia señala que para culminar la independencia hará falta "una revuelta democrática" como en octubre de 2017 y, de cara a las próximas elecciones, recalca que, si el independentismo logra superar el 50% de los votos, "se considerará la posibilidad de solicitar intervenir a la UE para forzar un referéndum acordado".

Después del 1-O, puntualiza el texto, "un nuevo referéndum solo podría tener sentido en caso de que esté acordado con el Estado".

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