José Luis Cienfuegos. Director del 17 Festival de Sevilla "Este año hemos apostado por el placer de contar historias"

  • El certamen arranca hoy con "el mejor cine europeo" y la voluntad decidida de plantar cara a la adversidad

José Luis Cienfuegos, ante el cartel del festival diseñado por Julepe. José Luis Cienfuegos, ante el cartel del festival diseñado por Julepe.

José Luis Cienfuegos, ante el cartel del festival diseñado por Julepe. / José Ángel García

Una gala presentada por Edu Galán y Darío Adanti y la proyección de Ondina, del alemán Christian Petzold, inaugurarán hoy la edición número 17 del Festival de Sevilla, una convocatoria que ha tenido que reinventarse por la pandemia pero que, pese a todo, defenderá la esperanza a través del mejor cine europeo. El director de la cita, José Luis Cienfuegos, analiza las claves de un certamen que planta cara a la incertidumbre.

–En la entrevista que le hacíamos en cada edición usted desgranaba la oferta cinematográfica de ese año. Pero esta vez, inevitablemente, otro asunto se cuela en la conversación. ¿Cómo llevan la incertidumbre de celebrar un festival en plena pandemia?

–Es un poco triste, porque la programación pasa a segundo plano y es una de las mejores que hemos diseñado, con nuevas secciones en las que hemos puesto mucho entusiasmo. Como ya ha comentado Javier Estrada [crítico y programador del festival], lo mejor que se puede decir de la oferta de 2020... es que no parece de 2020. [Sonríe] Es decir, el gran cine europeo del año está aquí. Películas con la etiqueta que Cannes dio a los títulos que pensaba proyectar y no pudo; que han pasado por Berlín o Venecia, y que, siempre insisto, no se escogen tras competir en un festival de clase A, se hizo antes, nuestra selección se adelanta cada vez más. El año del descubrimiento, por ejemplo, se anunció el pasado diciembre. Aparte, este año, cuando vimos que no era el momento de apostar por grandes retrospectivas, quisimos recuperar esos largometrajes que se abandonan al placer del relato, que ya no encajan en ese cine más contemplativo que parece diseñado para festivales. Son películas que tú puedes contar a la salida del cine, y que este año recogemos en la sección Historias extraordinarias.

–Se han apoyado en la experiencia de otros festivales para garantizar la seguridad frente al covid-19.

–Sí. Hemos adoptado todos los protocolos de seguridad que dictan las autoridades, y todos estos meses hemos estado en contacto con festivales e instituciones, intercambiando información. En Málaga hicieron un festival ejemplar, y ejemplares también fueron, después, San Sebastián y la Seminci. Para nosotros fue muy importante que esas citas se celebraran y que no se registrara ninguna incidencia. Necesitábamos ese mensaje de militancia, esa voluntad de resistencia. Con todas las limitaciones de aforo, las medidas de seguridad, con mayor tiempo entre una sesión y otra para permitir una limpieza más profunda de las salas, sí, con todo eso... pero seguimos adelante. Y, gracias a la tecnología, los grandes directores europeos estarán en el festival.

–Y unos cuantos equipos de películas españolas darán ruedas de prensa desde la Academia de Cine.

–Eso es un ejemplo de la implicación de las instituciones. En una reunión con el ICAA [Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales], les informamos del cierre perimetral de Sevilla, de la decisión de que no traer a invitados de fuera para no promover la movilidad, y fue la propia directora del ICAA, Beatriz Navas, que es peleona como nosotros, quien planteó que si los equipos de las películas estaban en Madrid organizáramos algo desde allí. Y hemos tenido la suerte de contar con un aliado como la Academia, que se involucró no en horas, sino en minutos. Ha sido increíble la generosidad de todo el mundo, de los otros festivales, los distribuidores, exhibidores, la prensa... En estos días hemos oído una y otra vez la misma respuesta: Lo que necesitéis. Sentimos que no estamos solos, que tenemos muchos apoyos. Ahora no podemos ser egoístas, no podemos preocuparnos por los resultados, el éxito de un festival no se va a medir este año por números... Quizás por la capacidad de reacción, por las iniciativas que hayas sacado adelante o las que se hayan frustrado en el último momento. Hay cien personas trabajando y no es fácil hacerlo en estas circunstancias, sabiendo que igual todo se rompe en dos días, si se dictan nuevas medidas contra el virus. Pero había que resistir. Y hay que dar las gracias también al Ayuntamiento de Sevilla por mantener el otoño cultural, su preocupación por conservar los puestos de trabajo que generan citas como ésta.

"En estos días no hemos parado de oír la frase: ‘Lo que necesitéis’. Hemos notado mucha generosidad"

–Los espectadores que no puedan asistir a las salas tienen la posibilidad de ver en Filmin títulos de Las Nuevas Olas o Revoluciones permanentes.

–En Filmin hemos tenido siempre a un gran aliado del festival, y, de hecho, Make Up, una de las películas que tendremos, será distribuida por ellos en salas. Filmin es una plataforma que está programada, no es un contenedor, a nosotros nos gusta trabajar con ellos por eso, porque cuidan al espectador y no lo tratan únicamente como a un cliente. Ellos son los primeros sensibles a la proyección en salas. La idea era, ya que ese público creciente que teníamos de fuera de Sevilla no iba a poder venir a las salas, que se pudiesen encontrar en Filmin algunas películas al día siguiente de su proyección en Sevilla, con unos horarios concretos y un número de visionados limitado, como una prolongación del festival. Y en esa selección está, por ejemplo Um fio de baba escarlate, una película portuguesa con ecos de Dario Argento que va a ser un estreno internacional. No ha sido fácil levantar todo esto en poco tiempo, aunque el trabajo y la colaboración de todos estos años ha ayudado.

José Luis Cienfuegos, director del Festival de Sevilla. José Luis Cienfuegos, director del Festival de Sevilla.

José Luis Cienfuegos, director del Festival de Sevilla. / José Ángel García

–El festival puede presumir de ser el escaparate del cine español más estimulante. Y este año no parece una excepción.

–Por centrarnos en la Sección Oficial, va a haber películas muy diferentes: cine reflexivo sobre nuestra historia contemporánea como el que proponen El año del descubrimiento y Nación, dos películas militantes que dan voz a los trabajadores, que hablan de ese momento doloroso de la reconversión industrial en dos zonas muy diferentes de España, Murcia y Galicia, y con dos formas muy distintas además de abordar el documental, de reflejar los hechos. Al lado de estas muestras de no ficción está Karen, una de las grandes sorpresas para el equipo: todos queríamos que estuviera en la Sección Oficial, no hubo discusión. Y nos gusta que esté también una película como La vida era eso, que habla de sentimientos, de una mujer, Petra Martínez, que ha entrado en la madurez pero aún tiene muchas cosas que contar. Es una película con muchas capas, muy inteligente. Y lo bonito es que en esos proyectos están muchos profesionales que han pasado por el festival, representantes del nuevo cine español.

–Edu Galán y Darío Adanti, los fundadores de Mongolia, presentan la gala de hoy. ¿Sabe ya lo que van a hacer?

–No osaríamos darles un guión a Edu y Darío, les hemos pasado un esquema de lo que habría que contar en una inauguración, un borrador muy escueto. La gala se podrá ver por streaming y queremos que refleje qué es un festival de cine: un espacio para la discusión, para la libertad, para la provocación. Es un terreno en el que estamos cómodos y es también lo que se espera de nosotros.

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