Chanel y Armani: el lujo elevado a la máxima potencia

F. Díaz

27 de enero 2010 - 01:00

La casa Chanel, de la mano de su director artístico Karl Lagerfeld, propuso ayer una silueta muy gráfica, muy dibujada, para vestir de día a la mujer actual, y un romanticismo 'neón-barroco' construido sobre tonos pastel y aderezado con elementos, joyas, bordados, incrustaciones y accesorios plateados, incluidos zapatos y mitones.

En el segundo día de los desfiles parisinos de Alta Costura se impusieron las siluetas balón que juegan con la transparencia para ocultar y revelar el cuerpo femenino, trajes de chaqueta de tweed de falda-pantalón, perlas en la suela de los zapatos, detrás de un vestido, en su botonadura o en collares portados a la espalda, fueron algunas de las características Chanel del verano que viene.

"Neón-barroco es su nombre, la colección se llama así", explicó el modisto alemán Karl Lagerfeld tras el desfile, mientras señalaba una de las 25 columnas recubiertas con 4.200 tubos de neón malva, rosa, amarillo, verde y blanco roto que decoraron el espacio elegido para presentarla, tapizado todo, sillones incluidos, de tejido plateado. Exactamente los mismos colores utilizados en sus modelos, brillantes, traslucidos, nacarados, plateados y, siempre, muy claros.

El poético desfile de Giorgio Armani, que tuvo que retrasarse al lunes por la noche, se enmarcó en un nocturno claro de luna. El brillo en tonos plata llegó de la mano de trajes, ajustados pantalones, vestidos de cóctel y de noche. Los diseños en negro resplandecían, mientras que los esmoquin de mujer llevaban una luna llena en la parte superior. Vestidos y pantalones estrechos imitaban la ropa de fiesta de androides, con pequeños adornos circulares.

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